Junts sigue en posiciones de máximos a pocos días de la formación de las Cortes
El entorno de Puigdemont sigue condicionando su voto a Sánchez a negociar el “Brexit’ catalán”
Un diputado de la formación llama a PSOE y Sumar a “cambiar el marco mental”
Puigdemont deja claro que no dará sus votos a Sánchez gratis
Junts, la formación que lidera Puigdemont desde Waterloo, es clave para investir a Pedro Sánchez. Ahora mismo, con Coalición Canaria más cerca del PP, su sí es imprescindible. Y de momento –pese al silencio de sus dirigentes en las últimas semanas– las únicas pistas que han dado es que no negociarán nada que no pase por la resolución de los que ellos llaman “conflicto catalán”. O referéndum y amnistía o nada. Y eso a cuatro días de que el próximo jueves 17 se constituyan las Cortes generales.
La última voz que ha saltado a la palestra en ese entorno fue la de Antoni Castellà, portavoz político de Demòcrates de Catalunya, diputado del grupo de JxCat en el Parlament y portavoz del Consejo de la República que lidera Puigdemont.
En una entrevista a la agencia Efe retó a Pedro Sánchez a negociar lo que llama “el Brexit catalán” si quiere ser investido de nuevo presidente del Gobierno.
Castellà afirma que, aunque la llave de la investidura esté en manos de los siete diputados de JxCat en el Congreso, “la pelota la tienen en su tejado PSOE y PP (no distingue entre los dos grandes partidos)”, ya que son sus candidatos a la Moncloa los que deben decir si están dispuestos a abrir una negociación, no sobre más competencias autonómicas, sino sobre la “soberanía” de Cataluña.
Ante el silencio que se ha autoimpuesto JxCat en este inicio de las conversaciones sobre la investidura, la de Castellà es una de las únicas voces de este espacio político dispuesta a posicionarse, ya que, si bien forma parte del grupo de Junts en el Parlament y es estrecho colaborador de Puigdemont en el Consejo de la República, dispone de más margen de maniobra, puesto que su partido es Demòcrates, escisión independentista de la extinta Unió Democràtica.
Castellà, que pertenece al sector independentista que reivindica con mayor vehemencia la vigencia del referéndum unilateral del 1 de octubre de 2017 y que se presentó como candidato de JxCat al Senado en las elecciones generales del 23 de julio, insta al PSOE a “cambiar el marco mental”.
Cataluña, advierte, no organizó el 1-O para ahora negociar “más competencias o un concierto económico”, como ha sugerido la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, sino que “hay un antes y un después” de 2017.
“Cualquier negociación que tenga que ver con competencias ya la hicimos con el nuevo Estatut”, que acabó siendo recortado por el Tribunal Constitucional, recuerda el dirigente.
Tras el 23-J, afirma, puede abrirse una negociación “histórica, la más relevante desde la Transición”, en la que “el independentismo puede estar dispuesto a discutir sobre autodeterminación y amnistía, las condiciones, los plazos, cómo se pactan los activos, qué temporalidad de cosoberanía puede haber: todo esto es negociable”.
En cambio, a su entender, Sánchez debe tener claro que no es negociable que “Cataluña es nación y que su soberanía recae en el pueblo de Cataluña”.
“La gran discusión de fondo es: ¿usted está dispuesto a negociar el Brexit catalán? Nosotros sí, pero debe situarse en este marco mental. Cualquier otro marco no es aceptable, porque nos sitúa antes del 1-O, y esto no tendría sentido”, ha recalcado.
Frente a las apelaciones de los socialistas al independentismo a rebajar sus condiciones “maximalistas” y buscar un acuerdo dentro de la Constitución, puntualiza que “el marco constitucional es el corsé que se impone el propio PSOE”. “No es nuestro problema. Yo me pongo el corsé del derecho a la autodeterminación y de la amnistía, ellos se ponen el corsé del marco constitucional”.
A su juicio, el independentismo debe ser “coherente con lo que ha defendido durante la campaña” del 23-J y “cumplir exactamente lo que ha dicho”, sin rebajar el listón.
Aparte de la de Castellà, el único que se ha manifestado con claridad tras las elecciones en Junts es el propio Puigdemont, que rechaza cualquier “chantaje político” para dar sus votos a Sánchez ante el riesgo de repetición electoral. Y ponía la condición para el voto favorable de una negociación sobre “el conflicto catalán”.
La propia formación Junts tiene fijado en su perfil de Twitter con fecha de 24 de julio su posición política: “No nos temblará el pulso a la hora de seguir manteniendo nuestra posición. No haremos presidente a Pedro Sánchez a cambio de nada. Nuestra prioridad es Cataluña, no la gobernabilidad del Estado español”.
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