Pedro Sánchez va "en serio" a por su investidura tras recibir el encargo del Rey

Sánchez calcula un mes para buscar apoyos. Condiciona un acuerdo a las políticas, no descarta un gobierno de coalición y se someterá a votación en cualquier caso. "El cambio, el progreso y las reformas, deben ser la base del entendimiento", ha dicho.

Pedro Sánchez./ Efe
Pedro Sánchez./ Efe
Agencias

02 de febrero 2016 - 19:44

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha anunciado este martes que acepta el encargo del Rey de someterse a la sesión de investidura para ser presidente del Gobierno y ha revelado que a partir de este miércoles mismo se pondrá en contacto con el resto de formaciones políticas para buscar los apoyos necesarios. Así lo ha anunciado Sánchez en rueda de prensa en el Congreso después de que el presidente de la Cámara Baja, Patxi López, haya anunciado que el monarca le ha trasladado la propuesta del candidato socialista para someterse a la sesión de investidura. "Anuncio de forma solemne que el Grupo Socialista y yo mismo vamos a asumir esa responsabilidad y vamos a intentar formar Gobierno", ha afirmado Pedro Sánchez antes de explicar que buscará apoyos "a la derecha a la izquierda", pero siempre poniendo las políticas por delante de "los sillones" o el reparto de cargos.

"Antes de las alianzas vienen los proyectos, antes de los nombres vienen los programas, antes de con quién viene para qué", ha sostenido para indicar a continuación las cuatro prioridades a las que, a su juicio, se enfrenta España: la falta de oportunidades laborales, la desigualdad, la crisis de convivencia con Cataluña y la crisis de confianza de los ciudadanos en sus instituciones. Sánchez ha enumerado las políticas que, a su juicio, son necesarias para responder a estos desafíos y se ha mostrado dispuesto a discutirlas con el resto de partidos, porque, ha dicho, el cambio que necesita el país no es tarea de un solo líder ni de un solo partido.

Se trata, ha dicho, de iniciar un "camino sereno, cargado de responsabilidad, de principios y de generosidad". "El cambio, el progreso, las reformas, deben ser la base de ese entendimiento", ha remachado. Con quien ha descartado ya que pueda a llegar a un pacto es con el PP, aunque, eso sí, ha explicado que aspira a sumar a este partido a la reforma de la Carta Magna. Sánchez ha insistido en que el partido de Mariano Rajoy tiene que pasar a la oposición para "regenerarse" y ha dejado claro que, aunque hablará con este partido, no entra en "la formación de gobierno" que está "contemplando".

Además, el líder de los socialistas ha sido muy duro con Rajoy por la "espantada" que ha dado después de las elecciones generales, renunciando a la tarea para la que le votaron siete millones de españoles, algo que ha atribuido a su "nula capacidad de acuerdo" y a su "aversión por el diálogo". De esta manera, ha denunciado, ha llevado a España a una "situación de bloqueo" durante más de un mes, con la que el PSOE quiere acabar.

De hecho, ha asegurado que ésta es su voluntad cuando se le ha preguntado si, en el caso de no llegar a un acuerdo, se someterá en cualquier caso a su investidura para que empiece a correr el plazo de dos meses que la Constitución fija como tope para designar un presidente o, de lo contrario, para convocar elecciones. "Yo no soy Rajoy, yo voy en serio", ha respondido Sánchez, para después asegurar que él ha dado "un paso al frente con todas las consecuencias" y va a "llegar hasta el final" porque está pensando en "el bien común".

Pero Sánchez se ha mostrado confiado en poder concitar a las "fuerzas del cambio" para poder ser presidente del Gobierno. Y ha querido trasladar un "mensaje de confianza a los españoles" porque cree que "España sabe y puede gobernarse desde el diálogo y la moderación, impulsando políticas progresistas y reformistas". Para ello, este martes ha hecho un llamamiento a todos y no sólo a la "nueva generación de políticos" que, a su juicio, están llamados a entenderse para "propiciar una alianza", porque cree que "todos" los españoles "deben tener cabida en el proyecto de cambio", independientemente de su edad, condición, ideología o del partido al que hayan votado.

De esta manera, ha insistido en que, para él y su partido, la formación de gobierno "no es un fin en sí mismo". "Nuestro objetivo son las políticas que pueda poner en marcha este gobierno, así que no se trata de sillones, se trata de soluciones", ha recalcado. Por eso, no ha querido hablar de qué gobierno puede resultar de este acuerdo, aunque no ha descartado la posibilidad de una coalición. Ha insistido en que su intención es hablar del programa y luego de "con el quién" y "cómo se materializa" ese acuerdo.

Cuando se le ha preguntado si se ve gobernando con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, como vicepresidente y con miembros de este partido en el Consejo de Ministros, ha remachado que se ve "gobernando con aquellos que compartan" con él su objetivo de luchar contra el desempleo, poner fin a las amnistías fiscales o reformar la Constitución. Y ha asegurado que se pondrá él mismo manos a la obra "a partir de mañana". Por el momento, no ha aclarado quién compondrá el equipo negociador del PSOE ni cómo se organizarán las conversaciones que, según ha dicho, se harán con transparencia.

También ha insistido en que hablará con todos pero no buscará el apoyo de los independentistas para su investidura, aunque no ha aclarado qué hará si su abstención es imprescindible para que sea presidente del Gobierno. Eso sí, se ha reído de que incluso se esté hablando de la posibilidad de que estos diputados se ausenten de la votación. Tras insistir en que él se toma "en serio" este proceso, ha apuntado además que tanto ERC como Democracia y Libertad ya han dicho que van a votar en contra. "¿Por qué no fiarse de su palabra?", ha dicho.

Sánchez ha hecho hincapié además en que "nadie" puede dudar de que el PSOE "siempre" va a defender la integridad de España y el respeto a la Constitución, como, a su juicio, ha "demostrado" estos cuatro años. Eso sí, también ha recalcado que, para resolver la crisis catalana, "con la ley no basta" y "hace falta política" y diálogo.

En definitiva, ha insistido en que su objetivo es abrir un proceso de negociación y tratar de llegar a acuerdos para resolver los principales desafíos que tiene España. Y, para eso, ha remachado, hace falta "el acuerdo de todas las fuerzas del cambio, sin frentes". Para buscar este pacto, ha explicado que cree que necesitará "al menos" un mes, en el que, ha dicho, su agenda "no estará vacía". "Yo voy en serio", ha remachado. Además, ha vuelto a lanzar un mensaje al líder de Podemos, Pablo Iglesias, al que ha llamado a abrir ese "camino de serenidad, de responsabilidad y de generosidad" y ha apuntado que sus votantes "no entenderían que se apoyara una candidatura de un presidente socialista, que pusiera fin a cuatro años de gobierno del PP".

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