Los documentos del 23-F no incluyen los audios, pero sí las transcripciones de las conversaciones de sus protagonistas
El Gobierno los dará a conocer para "impedir que la ultraderecha siga utilizando los bulos, las conspiraciones y la desinformación"
Difundirá 153 unidades documentales de Defensa, Interior y Exteriores, que se podrán consultar desde este miércoles en la página web de La Moncloa
Los documentos secretos del 23-F cuya desclasificación ha acordado este martes el Gobierno incluyen transcripciones de conversaciones grabadas a sus protagonistas, ha confirmado la ministra portavoz, Elma Saiz, quien no ha aclarado detalles sobre quiénes son los interlocutores implicados.
Algunas de las incógnitas que persisten sobre la intentona golpista giran en torno a los diálogos telefónicos de aquel 23 de febrero de 1981 entre el Congreso, tomado por el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, y el exterior, así como desde el Palacio de la Zarzuela, donde el rey Juan Carlos contactó con los altos mandos militares para frenar la asonada.
No ha concretado mucho más la ministra sobre las revelaciones de las 153 "unidades documentales" que mañana serán públicas y entre las que no ha descartado que haya "alguna imagen", además de informes y las transcripciones de conversaciones.
De hecho, ha reconocido que no ha visto la documentación, cuando se le ha preguntado si su contenido puede hacer cambiar la visión histórica sobre el papel de Juan Carlos I como artífice para el fracaso del golpe de Estado.
También ha apuntado que lo que se va a dar a conocer son "todos" los documentos clasificados que el Ejecutivo "ha encontrado hasta el momento", procedente de diversos órganos e instituciones, y de lo que hay "constancia", sin comentar nada sobre la posibilidad de haya documentos destruidos.
Elma Saiz ha explicado que, una vez decidida la desclasficación, el Gobierno está trabajando para que desde mañana miércoles a mediodía puedan ser consultados libremente en la web de Moncloa y de hecho ha pedido "paciencia" ante la expectación que se ha creado en torno a una información a la que se ha reclamado acceder insistentemente en los últimos años.
Ha argumentado que con su decisión el Ejecutivo trata de "impedir que la ultraderecha siga utilizando los bulos, las conspiraciones y la desinformación" para "difundir teorías" sobre la democracia española y "desinformar" a los jóvenes que "piensan que con Franco se vivía mejor y van cantando el 'Cara al sol' por nuestras calles".
Mantener el secreto en torno a aquel importante episodio histórico al amparo de una ley franquista es una "anomalía democrática" que el Gobierno quiere corregir, sobre todo cuando, pasados 45 años del 23F, su conocimiento ya "no supone un riesgo real y presente", y los expertos coinciden en que ha pasado "tiempo suficiente" para darlos a conocer, ha asegurado.
Por otro lado, ha recordado que otros países han adoptado medidas similares sobre acontecimientos históricos relevantes, como Italia o Grecia, y ha citado el caso de Alemania, que 2012 reveló documentos diplomáticos sobre la interpretación del 23F que hizo en su momento el embajador alemán acreditado en España.
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