El PSOE valora su victoria, enfriada por el alza del PP

Los socialistas achacan su pérdida de votos y el avance del PP al desplome de los andalucistas · El secretario general del PSOE insta al PP a que reflexione sobre su actuación

Guillermo Ortega / Granada

10 de marzo 2008 - 01:00

Muchos abrazos, muchas sonrisas y una alegría que probablemente es más achacable al triunfo de Rodríguez Zapatero que a los resultados provinciales. Podría ser un resumen de lo que se vivió anoche en la sede socialista de la capital. Aunque el triunfo de los socialistas granadinos es incontestable, también es cierto que el PP se le ha acercado en porcentaje de votos, con lo que la alegría no fue completa.

La cabeza de lista al Congreso, Cándida Martínez, fue la primera en comparecer ante la prensa pasadas las once de la noche para, con la sonrisa de oreja a oreja, destacar que "uno de cada dos votantes" le han dado la confianza al PSOE y para comprometerse a llevar a las Cortes "la voz de los granadinos".

"Ha sido la victoria de un programa modernizador, ilusionante y lleno de compromiso", subrayó la candidata, que espera que la próxima legislatura sirva para que la provincia avance "en igualdad, convivencia y derechos sociales".

Martínez minimizó el ascenso del PP. Aunque admitió que la capital granadina sigue siendo feudo popular, advirtió que los socialistas se han impuesto "de forma generalizada" y valoró especialmente el triunfo en ciudades como Salobreña, Motril o Guadix, donde el PP ganó las últimas municipales.

Si ajustadas estuvieron las cosas en el Congreso más reñidas aún fue la lucha en el Parlamento de Andalucía, de hecho, después de llevar una victoria holgada durante el primer tramo del escrutinio, cuando se habían contabilizado el 64 por ciento de los votos se dio la circunstancia de que el Partido Popular igualaba a escaños con los socialistas (6 a 6). Teresa Jiménez que había salido a hacer se la foto oficial de los ganadores con Cándida Martínez y Francisco Álvarez de la Chica regresó a los despachos y se supone que vivió con zozobra el resto del recuento.

Pasada la una de la madrugada, una vez que había comparecido Manuel Chaves, la cabeza de lista al Parlamento se presentó ante la prensa para reconocer que, a pesar de que ganaban en votos, no estaba del todo satisfecha por la pérdida de un parlamentario. Jiménez atribuyó este resultado al desplome de los andalucistas, en la misma línea en la que se pronunció el secretario provincial, Francisco Álvarez de la Chica, que pidió a los populares que reflexionaran ante la actuación que habían tenido durante la campaña.

Por lo demás, los socialistas fueron claros granadores en las elecciones al Senado. María Escudero fue de largo la más votada y destacó que le había sacado a Sebastián Pérez, su máximo competidor del PP, 50.000 votos en la provincia. "Y sin poner ni una valla", ironizó.

Al filo de las dos y con la sede despoblándose, las caras ya no reflejaban tanta satisfacción como al principio.

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