Feria de Jerez

Medio millón de medias botellas, si el tiempo lo permite

  • La bajada de temperaturas, que anuncian las previsiones, favorece a priori el consumo de vino; bodegas y Consejo auguran una buena Feria para los caldos jerezanos

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Estimaciones de consumo hay para todos los gustos, las de las bodegas, más optimistas, y las del Consejo Regulador, más realistas, pero antes habrá que desvelar si la presente edición va a ser una feria de vino o, por el contrario, y en esto influye decisivamente el tiempo, se impondrán otras bebidas más refrescantes y que desplazan al vino a palo seco cuando hace un sol de justicia.

A priori, a las bodegas les ha dado un subidón con los últimos partes del fin de semana y previsiones para los días sucesivos de la Agencia Estatal de Meteorología, que anuncian una bajada de temperaturas, algo de nubosidad y viento de poniente. Es decir, los ingredientes básicos para que el fino y, en menor medida el cream, impongan su ley, la mojada, que buena falta le hace con los tiempos que corren.

Pero esas son otras historias, y la que nos ocupa ahora es la de disfrutar de los días que se avecinan, bebiendo siempre con moderación, que es el mensaje compartido que lanzan bodegas y Consejo, aunque sin ocultar que el ambiente que se respira en el Hontoria favorece el consumo. En palabras del director general del Consejo, César Saldaña, "ayuda a asimilar el vino mejor".

Los cálculos preliminares de la institución del vino se mueven en una horquilla de entre 350 y 500.000 medias botellas, que es la medida oficial de la Feria. El dato primero sería un mal resultado, ya que el sector tiene de referencia de un año normal las 400.000 medias -150.000 litros si lo prefiere-, asegura Saldaña, quien confía en que las ventas se beneficien de los días extras con los que cuenta este año la Feria por su coincidencia con el Mundial de Motos.

"Es una incógnita cómo van a funcionar las casetas en la preferia, pero poco o mucho, todo lo que vendan se sumará al global", explica Saldaña, quien puntualiza que el promedio por caseta suele estar entre las 75 y las 80 cajas, y a 24 botellas cada caja, salen las 400.000 medias que podría considerarse el suelo.

La Feria de Abril, recién celebrada, es un buen termómetro para medir la tendencia de consumo y la plaza sevillana no se ha dado nada mal este año, salvo en la recta final, en la que se ha notado la caída de visitantes. Pero los primeros días de feria, hasta el jueves, que es cuando tocan a rebato los sevillanos, el consumo de vino -en este caso manzanilla, principalmente, y algo de fino- ha sido "muy fuerte", como han tenido oportunidad de comprobar in situ responsables del Consejo.

A falta de los datos definitivos, pues aún se están cerrando devoluciones, "Sevilla ha ido de más a menos, con unos primeros días muy buenos, en los que ha acompañado el tiempo, incluso cuando llovió, pues fue una lluvia muy fina y poca cantidad", afirma Saldaña.

Algo más optimistas, las bodegas se vuelcan en estos días de Feria para marcar territorio y demostrar que el vino de Jerez, junto al caballo, son los anfitriones de la fiesta por méritos propios. Pero en el Real de la Feria, el reino del Hontoria, el 'Tío Pepe' es el rey, que por algo la patrocina y sufraga buena parte de los gastos de más de la mitad de las casetas, en las que el vino de los González es la única referencia.

La casa del 'Tío Pepe' apunta alto en sus previsiones, avaladas por su presencia en 175 casetas, la mayoría con contrato de exclusividad. Su hegemonía se traducirá en un consumo de unas 13.000 cajas y del orden de 320.000 medias botellas. La buena noticia es que desde la bodega anuncian que mantienen el precio de la anterior edición, luego vigilen de que no les metan el lapiz en las casetas.

Garvey y su fino San Patricio estarán presentes en un centenar de casetas, entre exclusivas y compartidas, y sus cálculos iniciales hablan de unas ventas en Feria de entorno a 135.000 botellas, que no está nada mal. Junto al San Patricio, el grupo bodeguero de la familia Ruiz-Mateos estará representado en el Real por algunos de sus otros finos, caso de Valdivia, aunque su presencia será más bien simbólica.

Grupo Estévez (Real Tesoro), que se ha puesto las botas en Sevilla con más de 600.000 medias botellas de la manzanilla 'La Guita' consumidas, también tiene su hueco en el Real, donde calcula que venderá unas 8.000 cajas de 'Tío Mateo' en el medio centenar de casetas en las que estará presente, la mayoría en exclusiva. El fino 'Inocente', que tiene un consumidor muy fiel, también aportará su granito de arena a a las ventas totales de esta bodega.

Lustau, que ya el año pasado se estrenó en Feria con La Ina tras la compra de la emblemática marca de Domecq, estará en exclusividad en cinco casetas -El Pellizco, El Tablao, Los Juncales, Azabache y La Montería- y tendrá una fuerte presencia en otras tantas, de las consideradas claves por su fuerte volumen de ventas, como el Casino Jerezano. Además, la nueva casa del 'La Ina' ha vuelto a apostar por la 'Feria de día', en la que colaboran una treintena de establecimientos del centro adscritos a la asociación de comerciantes Asunico.

Beam Global, con 'Terry Fino' y Williams & Humbert, en este caso espoleada por el 'Canasta Cream' junto al 'Dry Sack Fino', ocuparán otra treintena de casetas en exclusividad.

En menor medida, dentro de los finos, también estarán presentes en el Hontoria 'Marismeño', de Sánchez Romate; 'La Janda', de Álvaro Domecq; 'Don Fino', de Sandeman; y 'Alfaraz', de las cooperativas de Aecovi.

Junto al 'Canasta', la gama de creams cuenta como representantes destacados con 'Solera' de González Byass; 'Bristol Cream' de Harveys (Beam Global); y 'Flor de Jerez', de Garvey.

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