Feria de Jerez

Tres triunfos de muy distinto valor en la corrida de rejones

  • La terna empata desorejando cada jinete su segundo toro l El encierro de Bohórquez contó con tres toros buenos frente a otros con poco celo

Corrida de Rejones en la plaza de Toros de Jerez Corrida de Rejones en la plaza de Toros de Jerez

Corrida de Rejones en la plaza de Toros de Jerez / Manuel Aranda

Tres triunfos de distinto contenido en la primera de abono de feria de Jerez, en la tarde del arte ecuestre: uno de Andy Cartagena, exagerado y que el jinete ha de agradecer al presidente que estaba de saldo, el de la heterodoxia y el nuevo rejoneo de Diego Ventura y el de la serena ortodoxia de la francesa Lea Vicens.

El festejo arrancó con el himno nacional antes con las cuadrillas en la arena y antes del paseíllo, y con el emotivo minuto de silencio por el doctor Mendoza y nuestro Koki. La plaza de Jerez, que este año cumple 125 de existencia, no podía pasar un minuto abierta sin este merecido recuerdo a Julio Mendoza, cuya figura en el burladero de médicos aportaba tranquilidad a todos dada su gran pericia en la profesión y su calor humano. Y de nuestro Koki, que también nos dejo, para abrir otras puertas en el cielo.

Antes del silencio, el himno nacional, nos dicen fuentes de la empresa que no obedeció a ninguna instrucción de la empresa por lo que debe deberse a la iniciativa, que nos parece acertada, de la banda que dirige el maestro Domingo Díaz.

Echamos de menos en la arena un jinete de Jerez pero la vida sigue y hay que esperar al recambio para que la ciudad del caballo pueda poner de nuevo un caballero en plaza.

Ayer hubo tres, por delante Andy Cartagena, excelente jinete, excelente torero y excelente cuadra, pero la excelencia no se dio ayer. Con su primero sosote, noble y de escaso celo, no le permitió mucho y además tampoco contó con el acople de su primer caballo, desconfiado ante el parado toro. Retiró la cabezada para banderillear con un tordo y mató con un appaloosa.

El triunfo le vino a Cartagena con el cuarto, otro noble aunque rajado con el que compuso una faena de brillo intermitente en el que su veteranía aportó los recursos para convencer al público que no le prestaba un toro cansino de escaso celo. El toro se entableró a la hora de la suerte suprema y lo certero del rejón por dentro convenció al público para pedir las orejas. Un caballo resultó herido.

El presidente no aguantó la presión del remoloneó de las cuadrillas y el tiro de mulillas y sacó dos veces el pañuelo vendiendo barata la plaza de Jerez.

Ventura tuvo un toro primero con más celo y empuje, noble y de buen juego, y a fe que lo aprovechó. Brindó ese segundo toro de la corrida a Padilla que recibió la hasta entonces ovación más fuerte de la tarde.

Tiró del toro a más con "Nazarí" y ahí rompió la pelea del animal persiguiendo en murube al jinete por la plaza. El quiebro con "Lío" con las ancas pegadas a tablas fue excepcional y brotó el fandango en el tendido.

Una pena que malograra el éxito con el descabello. La conexión con el público de este caballero es magnética y su entrega indiscutible. Brindó este toro a la Guardia Civil por su aniversario y Caballo de Oro.

Lo arregló con el cuarto, toro con menos empuje pero con Ventura echándose encima con valor. Destacó con "Bronce" banderilleando a toro parado citando uy en corto y con "Dólar" retirando la cabezada. Esta vez la media no fue óbice para el trofeo.

Fue el triunfo del rejoneo audaz, moderno, que además de espectacular en el embroque también "luce" mucho fuera de la cara del toro. Frente a ello Lea Vicens opuso un rejoneo sereno, elegante, pulcro y ortodoxo. Su primero fue un oro flojo pero noble y hubiera cortado un trofeo si no fuera por lo feo del rejonazo, sobresaliendo con "Bético" a dos pistas.

Volvió a sacara a ese caballo con el sexto, lidiando y empujando mucho al toro a dos pistas. Sale del embroque y en linea recta lo encela a dos pistas componiendo una estampa de torería. En la lidia de este toro que cerraba plaza sacó a "Diluvio" para una banderilla y bonitos adornos y "Greco" para la rosa en una labor que cerró con un rejón trasero y el descabello y que tuvo un aire más jerezano, o más próximo a Jerez que sus compañeros del cartel.

En el intermedio salió una pipa de agua para el riego, de sabor de plaza antigua, tirada por dos mulas, como la estampa del cartel de abono taurino de este año. Algo que le da sabor y valor a la plaza, no como el orejero presidente.

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