Heredera de Gracia

Carolina de Mónaco: la 'influencer' del 'glamour'

  • La hermana de Alberto II mezcla la sofistiación del Principado con el 'savoir faire' del país vecino en su estilo.

  • Actualmente sale públicamente contadas veces de su retiro.

La princesa Carolina de Mónaco, en el balcón del Palacio Grimaldi. La princesa Carolina de Mónaco, en el balcón del Palacio Grimaldi.

La princesa Carolina de Mónaco, en el balcón del Palacio Grimaldi. / Efe

Carolina de Mónaco ha abandonado por un día su retiro para asistir a un concierto de música clásica al aire libre celebrado en la plaza del Gran Casino de Montecarlo. Junto a su hermano, Alberto II, y su nuera, Beatrice Borromeo, la que durante décadas fue primera dama del Principado ha dejado claro que aprovecha cualquier ausencia de su cuñada Charlene para hacer acto de presencia, pues ya es un secreto a voces que su relación no es todo lo cordial que debiera ser. Esta vez, con motivo de este recital de la Ópera de Montecarlo, a la que Carolina amadrina desde hace años, la princesa decidió retomar su agenda oficial por un día. Vestida con una falda negra de encaje y blusa blanca y con el pelo más claro de que costumbre, la hija de Rainiero y Grace Kelly puso de manifiesto por qué es y siempre será un icono de moda mundial.

La princesa Carolina (centro), con el príncipe Alberto y Beatrice Borromeo, en su última aparición: un recital de la Ópera de Montecarlo. La princesa Carolina (centro), con el príncipe Alberto y Beatrice Borromeo, en su última aparición: un recital de la Ópera de Montecarlo.

La princesa Carolina (centro), con el príncipe Alberto y Beatrice Borromeo, en su última aparición: un recital de la Ópera de Montecarlo. / Semana

Carolina de Mónaco es la socialité por excelencia. Su vida dota de perfecto significado a la palabra. Porque en ella convergen los ingredientes exactos, y el resultado ha estado a la altura. Tres matrimonios, cuatro hijos, los funerales de los padres y de un marido. Rallys, cenas de lujo y vacaciones –de verano en St. Barth y de invierno en Gstaad–, pero siempre impecable. Y aunque las jerarquías y los protocolos la sitúen como princesa, ella es la reina absoluta de la prensa del corazón.

Carolina, con un diseño con plumas de Chanel, en el Baile de la Rosa de 2017. Carolina, con un diseño con plumas de Chanel, en el Baile de la Rosa de 2017.

Carolina, con un diseño con plumas de Chanel, en el Baile de la Rosa de 2017. / Efe

Lo cierto es que de Gracia a la princesa Carlota; la elegancia parece ser un don que pasa de generación en generación en el clan Grimaldi. Carolina, una auténtica influencer antes incluso de que existieran las redes, es capaz de triunfar tanto con un look casual de nieve como de alfombra roja (o incluso vestida de novia, siendo sus dos diseños de Dior y el tercero de Chanel, fuente de inspiración incluso para su propia hija).

En su boda con Philippe Junot, en 1978. En su boda con Philippe Junot, en 1978.

En su boda con Philippe Junot, en 1978. / Efe

La royal, adepta a la casa Chanel, también debido a su gran relación de amistad con el fallecido Karl Lagerfeld, ha sorprendido en numerosas ocasiones con diseños más inesperados, como su pantalón con raya lateral, lucido en el marco del Longines Global Champions Tour en 2019, o su vestido de plumas, adoptado para el Secret Games Party. En el tradicional Baile de la Rosa año tras año ha encandilado a todos los expertos en moda con estilismos espectaculares pero también sencillos. Son recordados en especial sus diseños de volantes, en 2017 y 2018, ambos de Chanel.

Carolina con su gran amigo Lagerfeld, en el Baile de la Rosa de 2018. Carolina con su gran amigo Lagerfeld, en el Baile de la Rosa de 2018.

Carolina con su gran amigo Lagerfeld, en el Baile de la Rosa de 2018. / Efe

En sus looks estivales destacan los bikinis de flores, los pareos ligeros y otras prendas fluidas y sencillas. También su peinado con bandana, que sigue siendo referencia.

Para el otoño/invierno, Carolina Mónaco opta muchas veces por la camisa blanca, un básico imprescindible en todo fondo de armario, como la que ha llevado en su última aparición pública. También es fan de los pantalones rectos de tiro alto, tipo mom, así como del abrigo o trench de cuero. Incluso el vestido camisero, que tan de moda está ahora, ya lo lució la princesa hace años, combinados con mocasines o mules.

Con su hija, y un pantalón negro con raya al lado que se puso de moda inmediatamente. Con su hija, y un pantalón negro con raya al lado que se puso de moda inmediatamente.

Con su hija, y un pantalón negro con raya al lado que se puso de moda inmediatamente. / Efe

En su vestidor tampoco puede faltar el jersey negro básico, que gusta lucir en los modelos de cuello alto o chimenea. El estampado de cuadros es un clásico de la temporada otoño/invierno. El más popular, y al que Carolina recurre mucho, es el de Príncipe de Gales, lucido con traje o una americana básica.

Además, los vaqueros al más puro estilo de los 90, incluso con campana, y los denominados mom jeans siguen siendo un acierto esta temporada. La hermana del príncipe Alberto los suele llevar con un jersey de punto fino o una camisa de inspiración romántica.

En su juventud, con uno de sus accesorios favoritos: la bandana en la cabeza. En su juventud, con uno de sus accesorios favoritos: la bandana en la cabeza.

En su juventud, con uno de sus accesorios favoritos: la bandana en la cabeza. / Getty

Doradas, de eslabones, piedras o perlas... las joyas se lucen en clave XXL este otoño-invierno. Tomando como ejemplo a Carolina, ella los usa desde hace tiempo, fundamentalmente dorados.

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