Guillermo, Enrique, y la foto que no se verá del funeral de su abuelo

Fallecimiento en la Casa Real británica

El funeral militar y con sólo 30 personas de Felipe de Edimburgo se celebra la tarde del sábado a las tres en la capilla San Jorge del Castillo de Windsor.

Los príncipes Guillermo y Enrique, separados por su padre, el príncipe de Gales, en el funeral de la reina madre en 2002.
Los príncipes Guillermo y Enrique, separados por su padre, el príncipe de Gales, en el funeral de la reina madre en 2002. / AFP
Fátima Díaz

17 de abril 2021 - 05:12

Los dos hijos del príncipe Carlos y Diana de Gales, Guillermo y Enrique, se reencontrarán este sábado en el funeral de su abuelo y marido de Isabel II, Felipe de Edimburgo. Pero la esperada foto de los dos juntos no se producirá, pues ambos formarán parte del cortejo fúnebre pero no irán juntos. De cara al público no habrá reunión de ambos hermanos, antaño tan cercanos y amigos; pero, de puertas adentro en el Castillo de Windsor, puede que sí hablen. La polémica entrevista televisada con Oprah Winfrey será el tema central de esta charla probablemente.

Los príncipes Guillermo y Enrique, hijos de Lady Di y Carlos de Inglaterra, en una foto de hace dos años.
Los príncipes Guillermo y Enrique, hijos de Lady Di y Carlos de Inglaterra, en una foto de hace dos años. / Efe

Siguiendo las restricciones sanitarias por la pandemia, sólo 30 familiares podrán asistir este sábado a las exequias del duque de Edimburgo, el acto que acaparará todas las miradas este sábado. El cortejo que irá a pie junto al coche fúnebre seguirá este orden: la princesa Ana y su hermano el príncipe Carlos en primer lugar, seguidos de sus hermanos, el duque de York y el conde de Wessex. A continuación, caminarán los príncipes Guillermo y Enrique, pero con su primo Peter Phillips en medio. Por su parte, la reina Isabel II viajará en coche tras la procesión.

Estampa de la familia Windsor en 1971.
Estampa de la familia Windsor en 1971.

El funeral se celebrará en la capilla gótica de San Jorge, en el castillo de Windsor, a las tres de la tarde, aunque el cortejo partirá a las tres menos cuarto. Siguiendo un guion marcadamente militar ideado en vida por el propio príncipe Felipe, el ataúd irá en un coche Land Rover diseñado también por el esposo de la monarca.

Todos los detalles de la ceremonia, desde la música que interpretará el coro hasta las insignias militares que adornarán el altar, obedecen a instrucciones precisas dadas por Felipe de Edimburgo. Un elemento con el que tal vez no contaba, según los medios, será el atuendo civil -y no el uniforme militar, como es tradición en funerales reales- que llevarán los invitados. Los varones podrán ponerse un abrigo de luto con sus medallas y las mujeres, vestido de día. Esta decisión fue adoptada, al parecer, por la reina a fin de evitar que tanto su nieto, el príncipe Enrique, y su hijo menor, Andrés, queden excluidos de la etiqueta protocolaria. El duque de Sussex perdió todos sus títulos militares al abandonar sus funciones como parte de la monarquía el pasado año, al igual que Andrés de York al dejar de trabajar para la corona.

Funeral de Estado de la reina madre el 9 de abril de 2002, mucho más multitudinario que será el del duque de Edimburgo.
Funeral de Estado de la reina madre el 9 de abril de 2002, mucho más multitudinario que será el del duque de Edimburgo. / Efe

El Land Rover que transportará el ataúd estará flanqueado por representantes de la Marina, de los Marines reales, del cuerpo de los Highlanders, del Regimiento Real del Cuarto Batallón de Escocia y de las Fuerzas Aéreas (RAF), con los que el duque mantuvo un vínculo especial. La llamada Artillería a Caballo de las Tropas Reales del Rey se encargará de efectuar cañonazos para marcar la duración de la procesión y también se escuchará el sonido de una campana. Cuando la procesión llegue a su destino, la música parará y la llamada Guardia de Honor de los Rifles se encargará del saludo real mientras suena el himno nacional.

Además de hijos, nueras, nietos y bisnietos, entre los 30 invitados figuran por su expreso deseo tres sobrinos del príncipe Felipe: el príncipe Bernhard, heredero de la casa de Baden y nieto de Teodora, la segunda hija del príncipe Andrés y Alicia de Battenberg, padres del duque; el segundo es el príncipe Philipp de Hohenlohe-Langenburg, nieto de Margarita, su hermana mayor; y el tercero, el príncipe Donatus, actual Landgrave de Hesse, con el que la relación familiar es mucho más lejana, pero que asiste porque es la forma de que las otras dos hermanas del duque de Edimburgo, Sofía y Cecilia, también estén representadas.

Felipe será sepultado en un ataúd de roble y revestido de plomo creado hace 30 años. Uno idéntico al que hay reservado para que, llegado el momento, su esposa sea enterrada. El cofre estará decorado con el estandarte personal del príncipe Felipe -que representa elementos de su vida, desde su herencia griega hasta sus títulos británicos-, una corona de flores, su espada y su gorra de la Marina Real británica.

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