Pasarela

La princesa Charlene deslumbra

  • La esposa del príncipe Alberto II acaparó todas las miradas en el tradicional Baile de la Cruz Roja, en el que cautivó con su elegancia, estilo y saber estar en ausencia de sus cuñadas Carolina y Estefanía

Estas semanas están siendo de lo más moviditas para Alberto y Charlene de Mónaco que, a pesar de ser verano, tienen sus agendas bastante apretadas. Tras su paso por los Juegos Olímpicos de Londres, los soberanos monegascos regresaron al Principado para asistir a la 64 edición del Baile de la Cruz Roja. Una cita tradicional en la que los príncipes ejercieron de anfitriones en solitario en ausencia de las princesas Carolina y Estefanía. Muchos fueron los invitados a la gala que se celebró en el Sporting Club de Montecarlo y a la que, entre otros, asistió el hermano de Charlene, Gareth Wittstock, con su mujer, Roisin Galvin, y el primo de Alberto II, Chris Le Vine junto a su esposa.

Charlene, como es habitual en ella, brilló como la que más con un bonito vestido con cuerpo de lentejuelas doradas que dejaba su espalda al descubierto y falda de gasa blanca. Diseño que combinó con unas sandalias doradas y un clutch del mismo color. La princesa consorte se convirtió en la protagonista de la noche. Su estilo, elegancia y saber estar acapararon todas las miradas en esta segunda gala de la Cruz Roja a la que asiste como esposa de Alberto II. El matrimonio, que acaba de celebrar su primer aniversario de boda, atraviesa su etapa más dulce. Entre rumores de un embarazo no confirmado, la pareja está últimamente más unida, acaramelada y cómplice que nunca. Una pasión que no ocultaron en este baile, donde ante las miradas curiosas de todos los asistentes se mostraron más enamorados que nunca. Durante la velada, no dejaron de hacerse carantoñas, arrumacos y gestos de cariño. Los susurros al oído también fueron constantes durante toda la noche. Quizá se estaban diciendo lo mucho que se quieren...

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios