Jerez

Aventuras y desventuras de un conde

  • Patricio Garvey González de la Mota, I Conde de GarveyEl título fue reivindicado por el hijo ilegítimo que tuvo

En 1980 Rumasa encargó a los hermanos de las Cuevas, José, Jesús y José María, los textos de la publicación conmemorativa del bicentenario de las bodegas Garvey, que en ese momento pertenecía al holding de la abeja. Unos años antes, José María Ruiz- Mateos, se había convertido en el socio mayoritario al comprar una buena parte de las acciones de la empresa.

Una edición numerada bilingüe, español-inglés, con un tirada reducida y con amplio material gráfico nos contaba, con el estilo ameno y documentado de los Cuevas, el origen de la empresa, allá por 1780.

Uno de los apartados, aunque breve, lo dedicaban a Patricio Garvey González de la Mota y su aventura africana como cazador. En las líneas finales apuntan otros breves datos de su biografía: su matrimonio, sin descendencia, con Ana Maldonado Urquiza, miembro de una destacada familia jerezana.

Una familia, los Garvey, de origen irlandés, que había hecho su gran fortuna con el comercio de los vinos de Jerez. El primero sería William Garvey Power (1726-1824).

Uno de los miembros de esta saga, tercera generación de Garvey, alcanzaría la distinción real al ser ennoblecido con un título, el de conde. Patricio Garvey González de la Mota Capdepon Velázquez nació en Jerez el 13 de diciembre de 1863, y era hijo de Patricio Garvey Capdepon (1831-1908), y Consolación González de la Mota Velázquez. Sería el rey Alfonso XIII, en 1923, el que le haría tal honor, y como Mayordomo de Semana del Rey.

Además de responsable de una gran empresa bodeguera ya asentada, y a la que no le prestó mucha atención, era licenciado en Derecho. Militó en las filas del partido conservador, y en varias legislaturas representó en Cortes la circunscripción de Jerez. En el ámbito local fue teniente de alcalde del Ayuntamiento.

Con sangre hispano-irlandesa en sus venas era, a su manera, un fervoroso católico, llegando a ser hermano mayor de la Hermandad del Prendimiento.

En la tesis doctoral, presentada en el 2012, por el profesor José Miguel Hernández, en la Universidad Complutense, y titulada 'Grandeza de España: distinción y cambio social (1914-1931)', se recoge este comentario: "El caso del condado de Garvey fue también significativo. Patricio Garvey solicitó al propio Rey la concesión de un título para él mismo. A parte de unos cuantos méritos bastante notables relacionados casi todos con Jerez, Garvey reconocía que su intención era la de "perpetuar un apellido que en mí se extingue". Su petición estaba fundada también en los méritos de su familia pero, tampoco en este caso, se entendió que debía ser motivo de dictamen por parte de las instituciones competentes. Torres (administrador y secretario del rey) metió prisa en Justicia y tras un mes escaso, se envió el traslado reconociendo la concesión del título". El Decreto de constitución del condado de Garvey tiene fecha del 6 de abril de 1923.

Casó en 1920 con Ana María Maldonado Urquiza, perteneciente a una destacada familia jerezana, pero de la que no tuvo descendencia. Es por ello que el título pasó al nieto mayor de su hermana, su sobrino nieto, Álvaro Dávila Armero, que a su vez era XI Marqués de Villamarta-Dávila.

Nuestro conde de Garvey fue un hombre al que le gustaba la aventura. El 4 de enero de 1913 parte de Jerez para embarcarse en Tánger en un barco de una compañía alemana. Viaje que le llevará a Kenia y al África oriental para realizar un gran safari. Le acompañará un buen amigo inglés, Mr. Crookshank. También se aprovisionará de unas cajas de vino de su bodega para el trayecto.

Esta singular experiencia quedará plasmada en un libro de viajes, el primero libro de caza africana publicado por un español, titulado 'Recuerdos de mi safari'. Una cacería en el África Oriental. Obra que se publicaría en Madrid ese mismo año en una edición limitada. Recientemente se ha vuelto a reeditar por ediciones Al-Andalus.

Sus actividades cinegéticas eran seguidas por la prensa de aquellos años, tal como lo hace La Esfera en su número de 21 de febrero de 1925. Un reportaje de dos páginas con fotos del jerezano José Pan Elberto.

El I Conde de Garvey fallecería en Sevilla el 29 de enero de 1933, pero sus restos serían trasladados a Jerez para reposar en el panteón familiar. Y sobre este hecho bien se le podría aplicar algunos de los versos que Machado escribió en su poema Coplas a la muerte de Don Guido: "Al fin, una pulmonía / mató a don Guido, y están / las campanas todo el día / doblando por él: ¡din-dan! / Murió don Guido, un señor / de mozo muy jaranero, / muy galán y algo torero; / de viejo, gran rezador. / Dicen que tuvo un serrallo / este señor de Sevilla; / que era diestro / en manejar el caballo / y un maestro / en refrescar manzanilla".

De todos es conocido que reyes y nobles, por su posición social y económica, han tenido hijos ilegítimos. Sin ir más lejos, el propio rey Alfonso XIII tuvo algunos. En la alta sociedad jerezana también se dieron casos de este tipo, muchas de las veces ocultados.

En nuestro caso, Patricio Garvey mantuvo relaciones con una joven sirvienta de su palacio, se dice que adscrita al servicio de cocina, Mercedes Gutiérrez.

Con ella tuvo dos hijos, que reconoció dándoles su apellido: Patricio, claro está, y Mercedes.

Patricio, fallecería en Sevilla hacia 1963, y estuvo casado con Encarnación Rodríguez Fernández, con la que tuvo a Patricio (Sevilla, 1933-Sevilla, 1985), y a Mercedes, fallecida a los 14 años.

El 5 de enero de 1955 el letrado que representaba a Patricio Garvey Gutiérrez formuló en el juzgado de Primera Instancia nº 23 de Madrid, demanda de juicio ordinario declarativo de mayor cuantía contra D. Álvaro Dávila Armentero y el ex señor fiscal sobre mejor derecho en la sucesión al título de Conde de Garvey.

El juez de Primera Instancia dictó sentencia desestimando la demanda, sin condena en costas. Apelada la sentencia fue confirmada en todas sus partes por la Audiencia Territorial el 30 de noviembre de 1960.

El Tribunal Supremo declaró no haber lugar al recurso interpuesto, siendo ponente el señor Acacio Charrin, ya que como indica el Decreto de constitución del condado de Garvey, hizo concesión a D. Patricio: "...para sí y sus hijos y sucesores legítimos...". Aunque reconocido no tuvo derecho al título, y tampoco sabemos si recibió su parte de la gran herencia que dejó el conde.

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