Jerez

Barroso niega que fuese asesora y apela a un currículo "brillante"

  • La edil de Cultura declara como imputada en el caso de los asesores y admite que hacía tareas "ejecutivas" y que "desde hace 3 años no tengo relación amistosa con Sánchez"

La actual delegada socialista de Cultura y Fiestas, Dolores Barroso -directora del Instituto de Cultura entre 2005 y 2007-, fue ayer la gran protagonista de una nueva jornada de declaraciones en el llamado caso de los asesores, la guerra judicial de Pacheco contra la alcaldesa, Pilar Sánchez, por 32 supuestas contrataciones irregulares desde que accedió a la Alcaldía hace seis años. Junto a la edil, también acudió a prestar declaración en calidad de imputado Luis Miguel Rubiales, ex asesor del PSOE entre 2005 y 2006. Con ellos, ya han pasado ante la magistrada siete personas salpicadas por la querella del exalcalde.

Tanto él como Barroso, sobre quienes se volvió a poner en cuestión que fuesen colocados como asesores con contratos de alta dirección pero que realizasen funciones ejecutivas dentro del organigrama municipal -lo que teóricamente prohibe la Ley para estas figuras de personal de confianza- rechazaron contestar a las preguntas de la acusación, mientras que sí respondieron a las cuestiones puestas sobre la mesa por la titular del Juzgado de Instrucción número 3 y sus letrados -el fiscal no acudió-. En este sentido, Barroso, la primera en prestar declaración, negó que fuese asesora aunque "de alguna manera viene a reconocer que hacía labores ejecutivas como directora de Cultura", según el abogado de la acusación. La actual edil socialista reiteró que "hice funciones propias de mi currículo". De hecho, como apuntó el propio letrado de Pacheco, "ha hablado de que es profesora de la Universidad y se ha referido a un currículo brillante pero al hablar de la selección para el puesto no se ha referido a ninguna prueba, y para un puesto de las características del que ocupaba era necesario".

Barroso declaró que "accedió al puesto al conocer a Pilar a través de un amigo, un tercero, y conocerla ella del partido". Al tiempo, también reconoció ante la juez, a preguntas de su abogado, fue que "desde hace tres años no mantiene ningún tipo de relación amistosa con Sánchez, y la relación es exclusivamente profesional como concejal por discrepancias en las que no quiso entrar". En el caso de Rubiales, censuró la "politización" de este asunto y cómo está afectando a personas, en cierto modo, ajenas a esta guerra judicial entre Sánchez y Pacheco. El abogado de la acusación apuntó que el exasesor negó "haber pertenecido o pertenecer al partido" y le resultó curioso que fuese contratado como coordinador de Recursos y pasase, por su perfil, a coordinar Deportes, desde donde un año después, en 2006, fue trasladado a Juventud. Tras dos meses en el puesto optó por dimitir.

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