Jerez, tiempos pasadosHistorias, curiosidades, recuerdos y anécdotas

Carolina de Soto y Corro, primera mujer periodista que tuvo Jerez

  • Poeta y escritora de fina sensibilidad y gran belleza, fundó y dirigió a finales del siglo XIX el primer periódico semanal que hubo en nuestra ciudad, dedicado a difundir la literatura.

Debo confesar que si hay una figura jerezana del XIX que realmente me intrigue y apasione es la de Carolina de Soto y Corro González, que alcanzó auténtica dimensión nacional por el periódico semanal fundado y dirigido por ella, bajo el título de "Asta Regia", en cuyo primer número, aparecido con fecha 26 de enero de 1880, venía a decir en el artículo que, a modo de editorial, abría la primera página: "Una mujer es la que va a emprender tan difícil tarea; difícil cuanto que son muy pocos los que se disponen a ayudarla. Pero nuestro deseo es grande y muy particular el espíritu que nos domina.

Fomentar la educación de la juventud estudiosa, de esa juventud que nace ávida de conocimientos, y que tanto necesita el impulso de una mano atrevida para seguir adelante por el camino del progreso.

Vamos a lanzarnos al campo de las ideas, a la lucha del pensamiento, a esa lucha tan noble como grandiosa que tiene por objeto la enseñanza y el trabajo.

Débiles somos de fuerzas y pobres de sabiduría, pero fuertes de voluntad y ricos de esperanzas…En este semanario se hablará de Ciencias, de Historia, de Artes y de Poesía… Hablaremos también en lo que se refiere a Jerez con la debida imparcialidad y procuraremos siempre adherirnos a todo lo que constituya su adelanto".

Carolina de Soto y Corro lo tenía bien claro. Como mujer culta y progresista no quería dejar de prestar sus esfuerzos a favor de la literatura jerezana "y facilitar el camino en cuanto nos sea posible, con nuestro trabajo, a la Ilustración y al Progreso", dejó escrito. Indudablemente, la joven periodista - debía de rondar la veintena de años - no cabe duda de que era una mujer entregada a la causa del progreso y del futuro de Jerez.

De ella y de su periódico semanal, se ocupan ampliamente las investigadoras Almudena Mejías Alonso y Alicia Arias Coello, en su artículo "La Prensa del siglo XIX, como medio de difusión de la Literatura Hispanoamericana", publicado en la "Revista General de Información y Documentación" (Vol. 8, núm. 2 - Ano 1998). Sus primeros y principales colaboradores serían otros dos jóvenes escritores jerezanos: Fernando de Lavalle y Arturo Cayuela. Y, con el tiempo, llegaría a conseguir, entre otras muy ilustres, colaboraciones de firmas más prestigiosas, como la de la poetisa Blanca de los Ríos.

La dirección y administración de este periódico literario jerezano, que se definía en portada como "Semanario de Ciencias, Letras, Artes e Intereses Locales" - tenía su sede en la plaza de Eguílaz - actual Plaza del Banco -, núm. 17; y entre los temas locales más candentes empezaba, desde sus inicios, ocupándose de la problemática de la industria vinícola hispano-inglesa. Más adelante, un año después, "Asta Regia" se definía como "Revista semanal religiosa, científica, literaria y artística, de intereses locales, moda y anuncios". Por lo visto, para seguir manteniéndose su directora se vería obligada a admitir publicidad, en la contraportada, y a abrir un poco la mano, en cuanto a hacerse eco de la moda que llegaba de París, en atención a sus lectoras. Por otra parte, no es de extrañar que la revista también incluyese temas religiosos, supuesto que Carolina era una mujer tenida por extremadamente virtuosa y practicante.

De la familia de Carolina de Soto y Corro - apellido compuesto de su padre que, según nuestras referencias, debió morir el 5 de marzo de 1883 - hemos podido averiguar que su madre se llamaba Dolores González, y que tenía un hermano llamado Enrique, oficial de la Sección de Higiene del Ayuntamiento, que vivía en la plaza de Vargas, núm. 3. Carolina nació en Sevilla, en 1854, viniendo muy niña a vivir a Jerez. Contaba 26 años cuando fundó el periódico "Asta Regia" y su amigo y colaborador, Fernando Lavalle, poeta y abogado, la describe, en 1881, como muy joven y bellísima, de amplia cabellera rubia y ojos azules.

En la obra "Las mujeres españolas, americanas y lusitanas, pintadas por si mismas", de Faustina Sáez de Melgar, además de dar ésta el año 1854, como el del nacimiento de la periodista y escritora, diciendo que vino muy pronto a vivir a Jerez, se califica a la misma como "insigne poetisa andaluza" y la propia Carolina confiesa que también escribió algunas comedias; aunque la mayoría de sus trabajos fueron en verso; los cuales acostumbraba a leer en tertulias y veladas literarias, tanto de Andalucía, como de la capital de España, donde debió llevar una vida muy activa; siendo miembro correspondiente de varias academias, y consiguiendo numerosos primeros premios en los más importantes certámenes poéticos.

El periódico "Asta Regia" solo tuvo tres años y medio de vida, pues duró desde enero de 1880 hasta julio de 1883. Tres años después, su fundadora y directora marcharía a Madrid, donde proseguiría su carrera periodística y literaria, hasta 1919 en que se le pierde la pista, debiéndose posiblemente a su fallecimiento, cuando contaba con más de sesenta y cinco años de edad. El historiador jerezano José Ruiz Mata aporta en su obra sobre escritores y libros jerezanos una amplia bibliografía de la misma y, otro investigador, José López Romero, del Centro de Estudios Históricos Jerezanos, se ocupa ampliamente, en 1999, de nuestra primera mujer periodista, en las páginas del núm. 9 de la revista "Trivium".

Nosotros hemos indagado en archivos y hemerotecas, buscando nuevos datos, acerca de esta fascinante mujer, pionera del periodismo femenino jerezano; pero no cabe duda de que aún existen muchas incógnitas por desvelar de su azarosa vida literaria y, sobre todo, sería sumamente interesante poder encontrar algún retrato de su bella efigie, ya que todos los que la conocieron la describen como una mujer de gran belleza, porte elegante y naturales encantos, tanto físicos como espirituales; hasta el punto de que Lavalle afirmaba, al retratarla, que "anida en su corazón la humildad y el estudio, tan apegados a la elegancia de porte… Carolina es tan popular como modesta, tan buena hija como tierna hermana y tan severa cristiana…que desde el pobre al opulento y desde el particular que la ensalza, hasta los prelados que se esmeran en bendecirla, va recogiendo, sin darse cuenta, raudales de afecto que jamás se olvida".

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