EDUCACIÓN

Conciliando vivencias, enseñando emociones

  • Enero 2018. Este mes proponemos visitar la muestra 'Éranse dos veces...', renovamos los propósitos de cara a la segunda evaluación, se planifican contenidos y preparan proyectos

El Universo de Lolo Pavón El Universo de Lolo Pavón

El Universo de Lolo Pavón

Con el año que comienza (que no el curso escolar), por fin voy a tener la oportunidad de participar en la organización de una exposición muy esperada y muy necesaria: 'El Universo de Lolo Pavón'.

Lolo Pavón es un artista trascendente y trascendental, un docente íntimo y sensacional, una persona comprometida y singularmente interesante.

Pasó por el mundo del Arte con un protagonismo capitular, pasó por la Escuela de Arte con una idiosincrasia fundamental, pasó por la vida dejándonos un legado entrañable y arrollador.

Se presenta en los Claustros de Santo Domingo de nuestra ciudad una destacada muestra de su ingente obra (pinturas, esculturas, dibujos, cerámica,…) y se proyectará en la Escuela de Arte el montaje póstumo de la última de sus películas, 'Almendras verdes', otra de las iniciativas para difundir su obra de Diego Vera, su depositario y conservador.

Incansable innovador, continuo observador y experimentador curioso que reinterpretaba corrientes estilísticas y recursos artísticos, Lolo vivió refugiado en un mundo interior tan rico como inabarcable por el resto de los humanos.

En mi humilde opinión, El Bosco, Brueghel y Lolo Pavón comparten universos paralelos, simultáneamente enriquecedores y nítidamente provocadores de profundas reflexiones tras sus aparentes frivolidades o provocaciones estéticas.

Podemos disfrutar de su ingente cantidad de producciones dotadas de su parsimoniosa provocación, del aparentemente divertido aspecto formal que encierra un desgarrador grito de advertencia ante el sino de las especies o de la contundente alegría con la que interpreta la realidad cotidiana haciendo un profundo análisis social, lo que nos llevará sin ninguna duda a la contemplación y admiración de un verdadero protagonista de la creación artística de nuestro tiempo.

Diego Vera nos anima a que entremos en ese universo desbordante de su obra y destacaremos el carácter subjetivo y autobiográfico de la misma y nos indica que Lolo pintaba sus propias vivencias, las circunstancias que le rodearon y que en muchos de los casos se autorretrataba como testigo mudo de la escena, recreando los recuerdos infantiles, los deseos, los pequeños placeres, los momentos íntimos llenos de soledad y desesperación, en unos casos, y en otros de una desbordante alegría de vivir.

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