Dia del flamenco

El flamenco a través de la experiencia

  • Angelita Gómez participa en uno de los actos previos al Día del Flamenco organizados por el colegio San Juan de Dios

  • La jerezana obsequió al alumnado con una lección de castañuelas

Angelita Gómez, durante su visita al colegio San Juan de Dios.

Angelita Gómez, durante su visita al colegio San Juan de Dios. / Manuel Aranda

Aunque oficialmente el Día del Flamenco se celebra hoy, muchos centros educativos de la ciudad llevan trabajando este apartado desde hace días, algo que continuarán durante la presente semana.

Uno de ellos es el CEIP San Juan de Dios, que como viene realizando desde hace varios años, ha preparado un amplio programa de actividades durante estos días. El primero de ellos se celebró en la mañana de ayer y tuvo como protagonista a la bailaora Angelita Gómez.

El alumnado había trabajado previamente en clase sobre su figura y trayectoria profesional, algo que habían complementado con la exposición que se pudo ver años atrás en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco sobre la jerezana y que ha sido cedida para la ocasión al colegio.

Fotos y paneles ilustrativos llenaban ayer las paredes del porche de Primaria del centro, un escenario en el que la maestra del baile de Jerez se sintió especialmente arropada. Acompañada de algunos miembros del claustro docente, y de su director, Raúl Pizarro, Angelita se enfrentó a una batería de preguntas por parte del alumnado, cuyas edades estaban entre los siete y los diez años.

Acostumbrada a tratar de niños y niñas, no en vano por su academia de la calle Porvera han pasado generaciones y generaciones de jóvenes, Angelita fue respondiendo a todas llamando la atención de los inquietos alumnos que pudieron conocer parte de su vida.

“Yo era bailaora desde que estaba en la barriguita de mi madre porque ella me contaba que daba muchas patadas”, explicaba ante la atenta mirada de los jóvenes.

Recordó aquellos momentos inolvidables de su niñez, “cuando no había dinero”, sus primeros pasos con la maestra “María Pérez” y posteriormente con “María Pantoja”, y también sus primeras apariciones en público. “La primera vez que bailé en Villamarta yo tenía la edad de ustedes, siete años”, apuntó.

Repasó las visicitudes que tuvo que pasar para poder dedicarse a lo que quería, bailar, anécdotas varias, como “los corchos en los pedales que me ponía mi madre para poder llegar a la bicicleta que me compraron”, y experiencias inolvidables con artistas como Terremoto o Lola Flores.

En sus afirmaciones no se olvidó de otorgar al maestro un papel fundamental, repasó la nómina de cantaores de Jerez y explicó los paseos que “doy de vez en cuando, sobre todo cuando viene gente de fuera”, por la calle que lleva su nombre, situada en La Canaleja.

Tras ser agasajada por el centro con una taza muy flamenca, “donde a partir de mañana os prometo que beberé mi cafelito de por la mañana”, dijo, Angelita sacó su lado más artístico, y obsequió a los niños y niñas con una lección de castañuelas mientras éstos hacían palmas a compás.

El colofón, como no podía ser de otra manera en Jerez, fue por bulerías, con la participación de los alumnos. Angelita disfrutó pues como una niña más, en una jornada que no olvidará.

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