• El 20 de mayo se celebra el Día Mundial de las Abejas

  • La familia García Fernández, del Rancho Cortesano, analiza la caída de la producción y pone en valor la educación ambiental

Jerez

Las abejas: mucho más que la miel

Una trabajadora del Rancho Cortesano levanta un panal de abejas. Una trabajadora del Rancho Cortesano levanta un panal de abejas.

Una trabajadora del Rancho Cortesano levanta un panal de abejas.

Vanesa Lobo

Escrito por

M. Valero

Las Naciones Unidas declararon el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas. El objetivo es crear conciencia sobre la importancia de los polinizadores, las amenazas a las que se enfrentan y su contribución al desarrollo sostenible.

La polinización es un proceso fundamental para la supervivencia de los ecosistemas, esencial para la producción y reproducción de muchos cultivos y plantas silvestres. Casi el 90% de las plantas con flores dependen de la polinización para reproducirse. Asimismo, el 75% de los cultivos alimentarios del mundo dependen en cierta medida de la polinización y el 35 de las tierras agrícolas mundiales. Los polinizadores no solo contribuyen directamente a la seguridad alimentaria, sino que además son indispensables para conservar la biodiversidad.

¿Por qué son tan importantes las abejas? Las Naciones Unidas advierten de que las abejas corren el peligro de extinguirse y subrayan que de seguir sin freno esta desaparición, algunos cultivos nutritivos —como frutas, frutos secos y muchas hortalizas— serán sustituidos cada vez más por los cultivos básicos como el arroz, el maíz y la patata, lo que podría desembocar finalmente en una dieta desequilibrada.

Las tasas actuales de extinción de especies son de cien a mil veces más altas de lo normal debido a las repercusiones humanas. La población de polinizadores –en especial abejas y mariposas– ha disminuido de manera preocupante, debido principalmente a prácticas agrícolas intensivas, cambios en el uso de la tierra, plaguicidas (incluidos los insecticidas neonicotinoides), especies exóticas invasoras, enfermedades, plagas y el cambio climático

La familia García Fernández conoce muy bien el mundo de la apicultura. Hace 40 años comenzaron con la aventura del Rancho Cortesano y en estos momentos tienen 2.000 colmenas repartidas por distintos puntos de la provincia. "Hay datos que lo dicen todo. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (conocida como la FAO) subraya que la tercera parte de la alimentación del ser humano depende de las abejas y que el 80% de las plantas existen gracias a la polinización de las abejas", declara José Manuel García. 

"Lo que estamos viendo los apicultores en los últimos años es algo preocupante. Y el problema no es sólo que desaparezcan, sino que esto nos hace preguntarnos: ¿Qué está ocurriendo para que desaparezcan a nivel mundial?", remarca García. Esta familia de apicultores señala que "hace ya 15 años, o más, que comenzamos a detectar que algo estaba fallando, pero desde hace 4 vemos que estamos cuesta abajo y sin freno. La producción de miel ha caído a la mitad. Mientras que antes en invierno se perdían un 10%, ahora estamos en un 50% de colmenas menos y en primavera vemos que no están fuertes". 

Las abejas tienen un radio de acción de unos 10 kilómetros de sus colmenas y García remarca que es en esta zona donde las ven muertas: "Las colmenas tienen cada vez menos individuos, polinizan menos recogen menos miel y en invierno no aguantan, mueren, tienen el sistema inmunológico más débil. Además las abejas no son los únicos insectos que están desapareciendo". 

Además de las medidas políticas a nivel internacional que se puedan tomar para frenar esta extinción, la familia García sabe que para mantener el sistema hace falta más educación ambiental. "Cuando algo se conoce es cuando se valora. Hay que dar educación ambiental a los niños porque serán los adultos del mañana, inculcar el respeto al medio ambiente, cambios de consumo... Es lo que se puede hacer a pequeña escala", reconoce José Manuel. 

Consejos de la ONU para proteger a los polinizadores: ¿Qué podemos hacer en el día a día?

  • Cultiva una amplia variedad de plantas autóctonas que florezcan en diferentes épocas del año.
  • Compra miel sin refinar a los agricultores de tu zona.
  • Compra productos a agricultores que lleven a cabo prácticas agrícolas sostenibles.
  • Protege las colonias de abejas silvestres.
  • Apadrina una colmena.
  • Deja un cuenco poco profundo con agua limpia y piedras o palos para que las abejas beban y no se ahoguen.
  • Ayuda a mantener los ecosistemas forestales.
  • Crea conciencia sobre su situación, comparte la información.

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