Ciudad

Más medidas, la misma fe

  • El cementerio registra mucha menos afluencia que en años anteriores en los prolegómenos del Día de los Difuntos

  • Mascarillas y distancia de seguridad marcan la pauta de esta tradición

Dos personas con mascarillas, en el cementerio.

Dos personas con mascarillas, en el cementerio. / Miguel Ángel González

Sólo viendo los aledaños del Cementerio Nuestra Señora de la Merced comprobamos que éste es un año atípico. Son casi las doce de la mañana y cuando años atrás a esta misma hora el camposanto jerezano sería un auténtico hervidero de personas y vehículos transitando de aquí para allá, en este 2020 apenas hay medio aparcamiento. Es el ejemplo más clarividente de todo lo que está aconteciendo.

Ni siquiera esos clásicos puestos donde en estas fechas se adquirían los ‘tosantos’, llenos de castañas y nueces, nos los encontramos.

El movimiento existe, está claro, pero ni mucho menos tiene que ver con otros años en esta misma fecha. Son muchos los que no se olvidan de sus fieles difuntos y sólo hay que dar un paseo por el interior del cementerio para comprobar que a pesar de la pandemia, el culto hacia los que ya no están sigue vigente. Flores naturales y de plástico, nichos relucientes o lápidas a las que se les ha dado un lavado de cara demuestran que la familia o los amigos siguen ahí.

Para acceder al recinto (igual que ocurre para salir de él), un circuito bien señalizado con vallas y la presencia de Policía Local y vigilantes. La gente cumple las normas. Mascarillas, distancia de seguridad...todo sea por los que ya no están y por la dichosa pandemia.

Al entrar comprobamos los primeros cambios, pues nada más cruzar por delante del cementerio musulmán, en el lateral del camposanto, nos topamos de lleno con los puestos de flores, situados años atrás en la parte latera la entrada.

“La cosa está fatal”, inquieren desde uno de ellos. Pronto comprobamos por qué esta afirmación. “La gente se cree que hay que pedir cita y no es así, mira cómo está todo, hay seguridad y esto está al aire libre, pero claro, lo han puesto todo tan mal que al final mucha gente no ha venido”, aseguran.

No es el primer “bulo”, como recalcan desde los puestos de flores, con el que nos encontramos. Nos sorprende que alguna gente llegue al cementerio con botellas de cinco litros de agua. Sin embargo, y a pese a ser una recomendación de la Junta para estos días, el Ayuntamiento ha optado por dar facilidades a sus ciudadanos. “Aquí están todas las fuentes disponibles”, comenta uno de los empleados, “lo único que hay que hacer es lavarse bien las manos después, pero agua se puede coger sin problemas, porque además, hay muchas fuentes repartidas por todo el recinto”, insiste.

Los vendedores de flores insisten en que no hay que pedir cita y todo está bien organizado

Justo en el lado donde las flores estaban el pasado año, se ha colocado una zona para conseguir las escaleras. Allí está Diego, un empleado municipal que nos confirma lo que a plena vista podemos ver. “Llevo aquí muchos años, y es la primera vez que un día como hoy está esto tan tranquilo”, asegura mientras entrega los números para disponer de las citadas escalares, a las que se les somete a una desinfección cada vez que se devuelven.

A medida que nos adentramos en el cementerio, vemos que el flujo de personas de otros años no es ni comparable. Además, y al contrario que otras veces, vemos a pocos grupos, si acaso tres o cuatro personas juntas, pero la mayoría van de dos en dos.

Cubos en manos, estropajos, bayetas y sobre todo flores se dejan ver por todos los rincones. También más niños que otras veces pero siempre bajo ese halo de respeto que se respira en un camposanto.

Hasta los empleados del servicio de limpieza pública UTE-Jerez que van recogiendo las cubas del interior no ocultan que “esto no tiene nada que ver con otros años, hay mucho menos gente en todos los sentidos”.

El dispositivo planteado por el Consistorio para este puente de los Difuntos finalizará hoy. “El lunes y el martes hubo mucha gente, pero luego se ha ido escalonando todo, y ya ves cómo está esto”, afirma otro de los empleados municipales.

Para hoy, el horario será el habitual, es decir, de ocho de la mañana a ocho de la tarde y seguirá funcionando el planning planteado como el servicio especial de autobuses diseñado para ello.

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