VIDAS PERRAS

'Edelweiss', la flor de No me abandones

  • Tras un tiempo de cuidados, ahora puede volver a dar paseos, aunque aún necesita tiempo para recuperarse

Edel, la flor que te da nombre es en apariencia delicada, pero más resistente que cualquier otra flor, pudiendo crecer a más de 3.000 metros de altitud y soportando las extremas temperaturas de las montañas alpinas, donde el frío hiela los lagos y cubre de nieve las cumbres. Tú eres fuerte también, muy fuerte. Fuiste abandonada en una cuneta, sin comida, sin agua, teniendo al frío como único compañero. A pesar de todo, pudiste sobrevivir hasta que alguien te encontró y te dio cobijo. Desgraciadamente, no podía quedarse contigo y nos pidió ayuda.

Cuando te vi por primera vez, se me encogió el corazón. Estabas sucia y con el pelaje lleno de nudos, la nariz reseca, extremadamente delgada, tenías que arrastrar las patas de atrás porque no podías moverlas y tus ojillos, a pesar de todo, miraban con amor a través de las legañas. En el veterinario te hicieron muchas pruebas, pero no tuviste ni un mal gesto, es más... no parabas de mover el rabo a todo el mundo, mostrando tu alegría. Estaba claro que la mejor medicina para ti era el cariño que te dimos allí y que dudo que hayas tenido antes de que te encontrásemos.

Por suerte o por desgracia, tenías chip. Y digo por desgracia porque tu dueño renegó de ti. Cuando supo de tu mala condición, dijo que no te quería. Esa persona que se supone que es responsable de cuidarte, alimentarte y darte la vida que mereces (la que cualquier perro merece), decidió abandonarte a tu suerte, indefensa y sabiendo que dejándote sola en esas condiciones, tu futuro era más que incierto. Pero eres fuerte, como la flor con la que ahora compartes nombre y afortunadamente, caíste en nuestras manos. Las manos de todos los voluntarios que cada día nos volcamos por perros como tú. Perros a los que abandonan como si de un juguete roto se tratase, como algo inservible. Esto pasa cada día... y lo más triste es que no todos tienen tu misma suerte, pues para un animal que está hecho para vivir bajo el cuidado del ser humano, es muy difícil sobrevivir en la calle desamparado, rodeado de peligros y sin nadie que vele por él.

Después de darte unos buenos baños, cepillarte, limpiarte los oídos y acicalarte por completo; tras pasar un tiempo recibiendo los cuidados que necesitas, ahora puedes incluso dar paseos y mover las patas de atrás, tu pelo es brillante al igual que tus ojos, pero aún necesitas tiempo para recuperarte del todo y vivir los años que te quedan con la calidad de vida que te ha faltado todo este tiempo. Vuelvo a repetir lo fuerte que eres, pues cuando llegaron los resultados de tus análisis, nos sorprendimos al ver que estabas completamente sana a pesar de haber tenido que pasar tanto tiempo abandonada sin comida ni agua, sin un techo bajo el que refugiarte y sin nadie que te protegiese y te diese amor (pues al fin y al cabo es siempre lo que más ansía el mejor amigo del hombre).

Eres negra como el azabache, la flor edelweiss es blanca como la nieve entre la que crece, sois opuestas... sin embargo, lo que os hace tan parecidas no es el aspecto, sino la resistencia, la fortaleza, el salir adelante a pesar de las condiciones extremas y en la blanca pureza que cualquier animal posee.

"Como el amor, la flor del edelweiss espera en algún lugar recóndito y prácticamente inaccesible a que alguien la descubra para llevársela a casa". Ojalá alguien sepa apreciarte como aprecian a esta flor. Ojalá alguien te descubra y te dé un hogar.

(* Voluntaria de la Asociación 'No me Abandones'. Para adoptar 675 48 59 92 )

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