Jerez

Estévez reinventa el Brandy de Jerez

  • La bodega refuerza su apuesta por el origen con el lanzamiento de 'Maximum', un brandy 100% de uva palomino de su viñedo del Marco que rompe con los espirituosos jerezanos clásicos y sus clasificaciones

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En el momento más bajo del Brandy de Jerez, con las ventas por los suelos y tras la práctica desaparición de la categoría Solera ante el abandono de la inmensa mayoría de las marcas que concentraban el grueso de las salidas, las bodegas José Estévez dan la cara por el espirituoso jerezano con el lanzamiento de 'Maximum', un producto revolucionario en todos los sentidos que se aleja de los brandies tradicionales y sus clasificaciones.

"Esta es la base de una nueva historia del Brandy de Jerez", dijo ayer durante la presentación del producto José Ramón Estévez, presidente de la bodega que se ha propuesto reescribir la historia de las Denominaciones de Origen del Marco con la apuesta por la máxima calidad desde el arraigo a los orígenes, la viña del Marco de la que también se nutre este brandy fuera de lo común. No en vano, 'Maximum' se presenta como un espirituoso 100% de uva palomino, muy cercano al vino, pegado al terruño y no se cataloga como un Solera Gran Reserva, categoría que le correspondería por sus tres años de envejecimiento. "Y tampoco lleva ningún añadido, ni azúcares, ni color, ni caramelo...", significó el bodeguero, quien hizo hincapié en lo innovador del concepto, que se refleja incluso en el envase y el color, y que también se diferencia del brandy tradicional en su finura y por su trago fácil.

Estévez ve una "pérdida de tiempo y una torpeza" dar la espalda a la DO Calificada para el brandy

'Maximum' casa con la nueva estrategia comercial emprendida por los Estévez hace dos años y medio con los vinos de crianza biológica, los finos y manzanillas, que empezó a fortificar con alcohol vínico de uva palomino del Marco. Es decir, la cuestión de fondo es que todo lo que entre en una botella de jerez sea de Jerez para acercarse a los preceptos de una Denominación de Origen Calificada (DOC) como las que amparan al Rioja, Champagne, Cognac o Burdeos, entre los vinos y destilados más apreciados del mundo.

Según el bodeguero jerezano, acompañado en la presentación por el vicepresidente y el director técnico de la casa, José Antonio Cubillo y Eduardo Ojeda, mientras que "muchas regiones vinícolas del mundo, que se basan en el producto y su origen, tienen una historia que contar", las denominaciones de origen del Marco "hace tiempo que están estancadas. Se hacen muchos esfuerzos para vincular al vino a la gastronomía, pero falta algo".

Para Estévez, ese algo es la apuesta por "lo genuino y por la diferenciación", la base para "contar una historia verdadera sin perder de vista los orígenes", estrategia en la que aseguró que "no hay marcha atrás" y que confía trascienda al resto de operadores del sector, porque "es el futuro y la forma de que todos los eslabones del sector, productores e industria, tengan rentabilidad", toda vez que recuerda que para cada litro de 'Maximum' son necesarios 5 kilos de uva.

En los tiempos mozos del espirituoso jerezano, los de su máximo esplendor cuando se alimentaba de la producción de 45.000 hectáreas de viñedo de Castilla-La Mancha, era impensable pensar en un brandy elaborado exclusivamente con uva palomino del Marco. Pero los tiempos han cambiado, y según las estimaciones de Estévez, con las ventas actuales harían falta 3.700 hectáreas de viñedo, de las que 650 serían para el Solera Gran Reserva, para aspirar a una DOC del Brandy de Jerez.

"Ojalá todo el mundo siguiera por este camino, porque tendríamos una story telling, un relato verdadero que contar y que nos permitiría hablar mucho más de Jerez", dijo Estévez. "Ahora es el momento idóneo y, si no se hace, el sector se equivoca", dijo Estévez, quien lamentó "la pérdida de tiempo" del sector, pues "mientras los escoceses se pelean por los 'sherry casks' -botas envinadas con vino de Jerez- para ponerlo en la etiqueta porque es símbolo de prestigio, aquí somos muy torpes".

"Maximum es el nuevo espíritu de la bodega, el espíritu de la viña, el espíritu de Jerez, su alma", prosiguió el presidente del grupo bodeguero, quien subrayó la autenticidad de un producto nacido de las viñas propiedad de la bodega, lo que también contribuye a generar riqueza en el entorno.

La primera camada del nuevo brandy es una producción limitada de 10.000 botellas que ha tenido muy buena acogida en el mercado, motivo por el que Estévez afirmó que "estamos muy ilusionados" con un producto que no pretende competir con los brandies tradicionales, ya que se dirige más al consumidor de vino, dentro del segmento premium, para terminar una buena comida o incluso para acompañar a los postres.

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