Patrimonio

Historiadores se levantan ante el cambio de nombres de calles y plazas

Plaza del Arroyo. Plaza del Arroyo.

Plaza del Arroyo. / Miguel Ángel González (Jerez)

Historiadores de la ciudad han alzado la voz ante los diferentes cambios de nombres que se están realizando a calles y plazas de la ciudad, así como recientes peticiones al respecto. Así, hacen referencia a la solicitud que ha realizado la hermandad de Jesús Nazareno al Ayuntamiento para que la plaza del Arroyo, o la calle San Fernando, pase a denominarse don Juan del Río. 

Apuntan que están realizando gestiones, desde hace más de un año, en la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía "para que la nomenclatura histórica de las calles y plazas que se inscriben dentro de la delimitación del conjunto histórico-artístico de Jerez sean declaradas como Bien de Interés Cultural". En agosto de 2020, la Consejería derivó la solicitud a la Delegación de Cultura de Cádiz para que se abriera el expediente de inscripción como parte de la declaración como Bien de Interés Cultural del centro histórico. 

"Realizamos estas solicitudes por las continuas y arbitrarias alteraciones en esta nomenclatura histórica de las calles del centro histórico que se están cometiendo por parte del Ayuntamiento de Jerez, lo que bajo nuestro punto de vista es un ataque a los valores históricos y culturales de nuestro centro histórico. Por tanto, como un bien cultural común debe ser protegido con un amparo legal que le daría esta declaración como BIC", apuntan desde el grupo de historiadores, que añade que están a la espera del informe y evaluación de la Delegación de Cádiz.

Este grupo de historiadores hace referencia a las propuestas de nueva rotulación de la Plaza del Arroyo o calle aledaña (calle San Fernando) y de la Plaza del Progreso por Diversidad Afectivo-Sexual y de Género, esta última se llevará al próximo pleno municipal por parte de Adelante Jerez. "Esto nos ha obligado a cursar de nuevo la solicitud a la Delegación de Cádiz para que concluya su informe y para que intervenga de inmediato de oficio para que paralice de manera cautelar, como expresa la Ley de Patrimonio de Andalucía, cualquier actuación que pudiera poner en peligro el BIC, en tanto que el expediente de declaración de BIC no se resuelva. No nos oponemos a que plazas y calles de Jerez lleven estos nombres, pero que sea en espacios nuevos, calles y plazas de nueva creación, no en el casco histórico donde estos nombres han estado ahí desde siempre y tienen una fuerte carga histórica para Jerez". 

Recuerdan los historiadores que la plaza del Progreso acogió el antiguo convento de la Concepción, que se derribó con motivo de la Revolución de 1868 'La Gloriosa' para la construcción de dicha plaza. El nombre de Progreso lo tiene desde 1868. 

El ex presidente del consejo local de Hermandades y Cofradías Francisco Garrido cree que como jerezano, "es una barbaridad cambiar un nombre histórico como el Arroyo o San Fernando por el de don Juan del Río, cuando hay nuevas calles disponibles para ello. Estamos hablando de nombres casi medievales, es un desacierto". 

Por su parte, el delegado de Cultura, Francisco Camas, dice que desde el Ayuntamiento "vamos a respetar la nomenclatura histórica y no estamos por la labor de duplicar nombres de calles. Sí apoyamos que se reconozca a don Juan del Río, pero hay otras fórmulas como ponerle una placa, un monumento o una calle donde sea admisible ponérsela, como un espacio nuevo". 

Un poco de historia

El investigador José Luis Jiménez recuerda esa carga histórica de las calles y subraya que la calle San Fernando, según Agustín Muñoz en su 'Noticia histórica de las calles y plazas de Xerez de la Frontera', lleva allí desde el 22 de abril de 1852, en recuerdo del rey Fernando III, el Santo. "En ambos casos, sea una (Arroyo) u otra (San Fernando) , hay que oponerse a que esto se lleve a cabo.

"Esto de proponer -dice- nuevos nombres a viales públicos por parte de las hermandades, y/o afines, viene de lejos. Recordemos, por la cercanía de las antes mencionadas, que la centenaria Plaza de Escribanos tuvo ese nombre hasta principios de los años 50, cuando fue bautizada con el de Asunción. Por lo visto no bastaba el monumento que se erigió en el centro de la misma. Justo al lado, entre esa plaza y la de Plateros, unos metros de calle tan solo, está la dedicada al párroco Luis Bellido. Su nombre luce en la fachada lateral de San Dionisio en un panel con letras de cerámica que no se ajusta a los rótulos oficiales.

Pero hay más casos. A Rafael Bellido Caro, primer obispo de Jerez, le dedicaron la histórica calle Cruces en 1999, rotulando con su nombre la mayor parte de la misma, dejando un remate de ésta con el nombre tradicional en el recodo que desemboca en la plaza del Arroyo. Sin alejarnos mucho del lugar tenemos el llamado Reducto de la Catedral, con busto incluido, en recuerdo del Cardenal Bueno Monreal".

Otras calles incluyen "un añadido caprichoso y sin sentido": Angostillo (Angostillo del Santísimo Cristo de la Buena Muerte), Plaza Mirabal (de Ramón Chaveli), Plaza Melgarejo (de José Reganzón Cosme 'El guardia') y Pozo Dulce (de Antonio Gallardo). 

Una mirada retrospectiva confirma que estos cambios han sido habituales en otros tiempos: la calle Lanuza, cambiada por Padre Torres Silva, Calle Coca por Sor Ángela de la Cruz, o Carpintería Alta por Juana de Dios Lacoste.

"Recientemente, se ha abierto al público el reducto que circunda el ábside de la iglesia de San Juan de los Caballeros. Bien podría llevar el nombre del jerezano Francisco de Paula Rojas Caballero-Infante, uno de los padres de la energía eléctrica en España, propuesta que lleva años esperando un lugar adecuado. O bien, el de Mariana Pineda".

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