Hostelería

"Las terrazas están de moda y son garantía de éxito"

  • Horeca destaca el incremento del interés del sector por los cerramientos

  • "El Covid sacó a los clientes al exterior de los negocios huyendo de los interiores"

Imagen de la plaza de la Yerba en una imagen retrospectiva en invierno.

Imagen de la plaza de la Yerba en una imagen retrospectiva en invierno. / Pascual

Los efectos de la pandemia del Covid sobre la hostelería no han sido sólo económicos. También han tenido repercusiones de carácter social. Quienes advertían que nada volvería a ser igual tras la pandemia no andaban descaminados pues la propia patronal hostelera provincial, Horeca, advierte de cambios que han llegado para quedarse.

Uno de ellos, quizás el más llamativo por el momento, sea el hecho de que “la clientela se ha acostumbrado a estar en el exterior y rehúye por el momento de los interiores”, zonas que han quedado verdaderamente marcadas por el temor a los contagios así como por las numerosas limitaciones en su forma de aprovechamiento y aforo a las que se han visto sometidas.

El presidente de Horeca, Antonio de María, ha referido a este medio que “las terrazas están de moda y han llegado para quedarse”. Este cambio de tendencia está provocando que “quien disponga de una terraza bien montada, bonita, limpia y atractiva, tenga asegurada buena parte del éxito en el negocio hostelero”.

Ciertamente, las terrazas montadas con lo que se podría adjetivar como primor han sido hasta hace poco patrimonio de la hostelería de la noche, especialmente de los pubs y bares de copas. “La tendencia está cambiando”, destaca De María.

La demanda de cerramientos está creciendo en la ciudad. No en vano, en cuanto estos ‘medio veranillos’ de octubre pasen vendrán las bajas temperaturas. Será entonces cuando, evidentemente, la clientela vuelva a verse obligada a los interiores de unos negocios que no pisa desde marzo de 2020. La costumbre de esta fuera está instaurada. Es por ello que muchos empresarios están buscando la forma de mantener cómodas y calientes a sus clientelas en el exterior porque temen que si la oferta es solamente de interior la afluencia decaiga.

Instalar un cerramiento no es precisamente barato. Se trata de estructuras que deben ser de un lado ligeras (aluminio, un metal caro) y de otro plegables para que puedan ser retiradas de las aceras y plazas cuando termine la jornada laboral sin que estorben a viandantes ni servicios públicos de limpieza. “El precio de un cerramiento puede llegar fácilmente a los 50.000 euros”, destaca Antonio de María. “Las terrazas son equipamientos públicos para el servicio a los vecinos de Jerez y a quienes nos visiten. Los clientes quieren estar cómodos en un lugar limpio y en el que no se moleste a nadie. Insisto en que una terraza bien dispuesta es ahora un factor de éxito”.

De todas maneras, la forma en la que se permita instalar los cerramientos dependerá de la futura ordenanza de terrazas y veladores que en la actualidad cuatro colectivos (Horeca, Hostelería de Jerez, Acoje y Asunico) negocian con el Ayuntamiento “de cara a que dure para los próximos quince o veinte años”. La actual data de hace tan sólo nueve (2012).

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