Jerez

Jerez, entre las estaciones de tren más bonitas de España

  • En la estación jerezana relucen el azulejo de Triana, el ladrillo rosado, las rejas floridas y los adornos esmaltados

  • Zamora, Canfranc, Valencia, Barcelona, Atocha, Bilbao, Toledo, Aranjuez y Almería, también en el 'top ten'

Fachada de la estación de tren de Jerez.

Fachada de la estación de tren de Jerez. / Miguel Ángel González

Ahora que con el buen tiempo y las vacaciones llega el tiempo de viajar, Jerez puede presumir de tener una de las estaciones de tren más bonitas de España y que sin duda no dejará indiferente a los viajeros que contemplen por primera vez los andenes y el edificio de la estación jerezana, un valor del patrimonio local. Así, Jerez figura entre las estaciones que son monumentos a incluir en las rutas del destino de los viajeros, y así lo considera Civitatis, empresa líder en la venta de visitas guiadas, excursiones y free tour en español por todo el mundo, que ha seleccionado en un listado las 10 estaciones de tren más bonitas de España, en las que fachadas, vestíbulos y andenes son un viaje en el tiempo.

Junto a Jerez, en el top ten del portal figuran las estaciones de Atocha (Madrid), con su jardín tropical; Toledo, inaugurada en 1919 y declarada Bien de Interés Cultural por su estilo neomudéjar; Canfranc, en Huesca, construida a principios del siglo XX para conectar España con Francia a través de los Pirineos e inaugurada por Alfonso XIII en 1928; la estación del Norte, en Valencia, declarada edificio de interés cultural por su estilo modernista valenciano; la estación de Francia, en Barcelona, inaugurada con motivo de la Exposición Internacional de 1929; la antigua estación de Almería, construida entre 1890 y 1893; Aranjuez, de estilo neomudéjar e inaugurada en 1851; la estación de La Concordia, en Bilbao, uno de los mejores ejemplos modernistas de España; y Zamora, inspirada en el estilo plateresco y con 88 metros de longitud de fachada. 

Jerez, además, está por derecho propio en la historia del ferrocarril en España ya que la primera iniciativa para construir una línea férrea fue la de Jerez de Frontera-El Portal en 1830 con el objetivo de llevar mercancías al río Guadalete. Este papel pionero se vio frustrado por problemas financieros y fue la línea Mataró-Barcelona la que entró en la historia como la primera de España.

La página de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) de la Estación de Jerez explica que los jerezanos persistieron en su empeño y en 1854 Jerez y El Puerto de Santa María quedaron unidos; comenzaba así una idea de progreso con el objetivo de llegar al mar, por lo que años después la línea se extendería a Trocadero, acortando así distancias con el puerto de Cádiz.

La primera estación de Jerez fue provisional: la producción vinícola no paraba de crecer en la segunda mitad del siglo XIX y era necesario adecuar las infraestructuras al movimiento comercial. Diseñada por el arquitecto León Beau, la primera estación permanente de Jerez, de 1877, era un edificio de piedra y ladrillo de 103 metros de longitud y cuatro vías de servicio, con una fachada de cinco cuerpos con sus dos extremos y el lateral en doble planta.

Aníbal González, arquitecto de la Exposición Iberoamericana de Sevilla del 29, fue el encargado de diseñar la nueva estación -aunque investigadores dudan de que realmente fuese González el autor-, con una fachada de tres pórticos y cinco torres. Dos torres enmarcan la entrada principal, con un pórtico clásico con tres arcos de medio punto, pilas tras pareadas y remate con balaustrada, y sobre él, en el eje central, una torre de mayor altura. Combina la inspiración renacentista con el arte popular andaluz marcado por la utilización del ladrillo, el encalado blanco, las rejas y la cerámica andaluza, especialmente el azulejo procedente de Triana.

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