Lírica

"Mágico" debut del jerezano Ismael Jordi en el Metropolitan de Nueva York

Ismael Jordi, durante su debut, junto a Ermonela Jaho.

Ismael Jordi, durante su debut, junto a Ermonela Jaho. / Jonathan Tichler/Met Opera

Ismael Jordi, durante su interpretación de Alfredo. Ismael Jordi, durante su interpretación de Alfredo.

Ismael Jordi, durante su interpretación de Alfredo. / Jonathan Tichler/Met Opera

El tenor jerezano Ismael Jordi ha disfrutado este año 2023 de una de las noches de Reyes más especiales de su vida. El pasado 5 de enero, el cantante debutaba en el Metropolitan de Nueva York. Lo hacía en el rol de Alfredo Germont en seis funciones de La traviata, al lado de Ermonela Jaho (Violetta) y Amartuvshin Enkhbat (Giorgio Germont). El título verdiano se ofrecía en una producción firmada por Michael Mayer, con dirección musical de Marco Armiliato. Antes de la pandemia, Jordi tenía firmado Romeo y Julieta pero hubo cambio de planes a este nuevo título. 

Según asegura la crítica de 'New York Classical Rewiev', "el Alfredo de Ismael Jordi se sumó a la emoción. El tenor mostró una figura elegante pero inquietante como Alfredo, cuya temeridad contrastaba con las emociones más controladas de Violetta de Jaho y Germont de Enkhbat. Jordi cantó con desenfreno ya sea volando por el Drinking Song o expresando alegría en 'De' miei bollenti spiriti… Il giovanile ardore'. Los dúos apasionados de Jaho y Jordi agregaron aún más fuego al drama. Cuando cantan juntos a todo volumen, sus voces casi suenan como una sola. Fue mágico. Otro aspecto convincente de la actuación de Jordi fue su conexión con el texto. Había un elemento conversacional en su canto en su rango medio que fue particularmente efectivo para comunicar las emociones de Alfredo. Igualmente intrigante fue la sinuosidad que aportó a una línea musical. Las notas altas libres y fáciles fueron la guinda del pastel".

Jordi cuenta a este Diario sobre su debut en el teatro norteamericano que fueron "muchas emocionas encontradas. Fue una noche muy bonita, el público llenó el teatro y reaccionó muy bien. Todo funcionó bastante bien y, en general, fue una función redonda. Al ser una primera función en un teatro como este, pues había nervios, pero unos nervios controlados que me servían para estar atento y concentrado".

Confiesa que nada más llegar al teatro, el primer día, aunque tenía ensayos en la 5ª planta, "lo primero que hice fue ir directamente al escenario. Un escenario que es enorme, para un teatro de 4.500 localidades. Abrí la boca y no me podía creer la maravillosa acústica que tenía el teatro, algo que es una delicia para cantar. Además, en el teatro hay una gran profesionalidad, por cómo te tratan. quieren que estés lo mejor posible. Otra cosa que me impresionó fue el público por lo agradecido que es, reconocen. Creo que aplaudir está bien si una cosa está bien hecha y eso en Europa a veces lo ven mal, mandan callar, y no se aplaude hasta el final y te llevas toda la ópera pensando cómo lo estás haciendo. Esa moda en Europa no me gusta mucho, si una cosa está bien hecha por qué no se va a aplaudir. Y la ciudad es un espectáculo. Estoy disfrutando al máximo de todos estos días, aunque el frío no me haga tanta gracia (ríe). Pero estoy disfrutando el momento". 

Las sopranos Nadine Sierra y Angel Blue interpretan, además de Ermonela Jaho, a la cortesana abnegada Violetta, una de las heroínas máximas de la ópera. Los tenores Stephen Costello y Dmytro Popov, además de Ismael Jordi, comparten el papel de su egocéntrico amante Alfredo, junto con los barítonos Luca Salsi, Amartuvshin Enkhbat y Artur Ruciński como su desaprobador padre. La vibrante producción de Michael Mayer también cuenta con tres maestros: Daniele Callegari, Marco Armiliato y Nicola Luisotti.

Se trata desde luego de un momento dulce para el artista, que el pasado diciembre fue galardonado como 'Mejor cantante masculino' en la quinta edición de los Premios Ópera XXI.

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