Jerez

El primer nacimiento de este año en el Zoo ha sido una hembra de gacela dorcas

  • Se trata de una especie en extinción en cuya reproducción participa el parque jerezano

Imagen de la gacela nacida en el Zoobotánico la semana pasada. Imagen de la gacela nacida en el Zoobotánico la semana pasada.

Imagen de la gacela nacida en el Zoobotánico la semana pasada.

El Zoobotánico de Jerez ha acogido, la pasada semana, el primer nacimiento de este año y ha sido una cría de gacela dorcas (Gazella dorcas neglecta). Desde 2018 hasta la fecha se han registrado un total de 15 nacimientos de esta especie en extinción en cuya reproducción participa el Zoo dentro del Programa Europeo de Cría en Cautividad de la misma (EPP). En 2018 nacieron siete gacelas, seis machos y una hembra; en 2019 fueron tres,un macho y dos hembras; en 2020, dos hembras y dos machos y, ahora en febrero de 2021, una hembra.

El delegado del Zoobotánico, Rubén Pérez Carvajal pone de manifiesto que para el equipo del Zoo supone una gran satisfacción la evolución del proyecto gacela, entre otros que se llevan adelante. Asimismo, muestra su satisfacción porque la familia del Zoobotánico sigue creciendo.

La cría nacida la semana pasada ha sido chequeada y marcada por los veterinarios del Zoo, y ya puede ser observada en su instalación con su grupo, que se encuentra enfrente de la de los bisontes europeos.

Detalles sobre la especie

Las dorcas habitan en zonas semidesértica, dunas de arena y desierto pedregoso, también en parajes llanos y rocosos. Se encuentra distribuida entre el Norte de África y la Península Arábiga. Es un animal herbívoro, se alimenta de hierbas duras del desierto, plantas suculentas (que les proporcionan líquido) y hojas de acacia componen básicamente su alimentación. Son auténticas maestras en la lucha contra la sed. Completan su alimentación con saltamontes y sus larvas, sin duda para completar el alimento del desierto, pobre en albúmina.

Desarrollan sus actividades durante el día, viven en pequeños grupos, pero los machos adultos tienen gran tendencia a la soledad y viven apartados, guareciéndose en echaderos individuales. La excesiva caza a la que ha sido sometida le ha llevado a desaparecer en muchas zonas por las que se distribuía, y en las que aún está presente su situación está también amenazada.

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