Patrimonio ecuestre Y en plena pandemia, la Fiebre del Nilo

  • Las grandes cuadras jerezanas se preparan para proteger sus ejemplares de una terrible enfermedad que llega en el peor momento

Vacunación de uno de los ejemplares de la Real Escuela el pasado viernes a mediodía. Vacunación de uno de los ejemplares de la Real Escuela el pasado viernes a mediodía.

Vacunación de uno de los ejemplares de la Real Escuela el pasado viernes a mediodía. / Miguel Angel González

La irrupción de un caso de Fiebre del Nilo en un ejemplar de caballo en una cuadra ha causado honda preocupación en Jerez, una ciudad que cuenta con un patrimonio único en lo que a cabaña caballar de primerísima categoría se refiere.

El caso ha provocado que dos instituciones de referencia, como son la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, y la Yeguada La Cartuja, hayan adoptado todo tipo de medidas para impedir que uno solo de sus ejemplares pueda verse afectado.

El coste de las vacuna es elevado, no en vano se encuentra comprendido entre los 45 y los 50 euros por dosis. “Los casos son muy esporádicos -destaca a este medio el director de la Real Escuela, Jorge Ramos- por lo que nadie tiene en sus almacenes dosis de esta vacuna guardadas”.

Jorge Ramos, como máximo responsable de la Real Escuela, destaca la inversión económica que se ha tenido que realizar “para proteger una cabaña de máxima calidad como es la de la Real Escuela. No ha sido precisamente barato, pero es que este brote ha llegado en el peor de los momentos, en la pandemia del Covid que ha restado afluencia a nuestras instalaciones aunque ciertamente estamos satisfechos con el ritmo de visitas visto cómo están las cosas”.

Los veterinarios de la Real Escuela trabajando en en las cuadras. Los veterinarios de la Real Escuela trabajando en en las cuadras.

Los veterinarios de la Real Escuela trabajando en en las cuadras. / Miguel Angel González

En la Real Escuela “se ha vacunado a prácticamente el cien por cien de la cabaña”. “Hemos actuado con el máximo rigor siguiendo la normativa. Que haya algún contagio, en las actuales condiciones es prácticamente imposible”, destaca Ramos.

Mariano Vinuesa, jefe técnico de la Yeguada La Cartuja, por su parte, destaca que “es imposible que un caballo afectado pueda afectar a un humano. La vía de transmisión es a través de la picadura del mosquito, por lo que un caballo afectado jamás contagiará la enfermedad a una personas”.

Todas las personas que aman a los caballos saben que se trata de una enfermedad especialmente cruel pues, prácticamente, destroza a estos animales dejándolos en unas condiciones terribles. El veterinario y director técnico de la Yeguada La Cartuja señala los terribles síntomas: “Da síntomas nerviosos y respiratorios. El animal finalmente se tumba y, como es fácil de entender, con sus 500 kilos no es manejable. Los síntomas nerviosos acaban por que pierda el control de sus movimientos, que empiece a dar cabezazos sin poder levantarse. Es penosa esta enfermedad. Finalmente, en muchas ocasiones, hay que practicar la eutanasia por razones de humanidad. “Y cuando se recuperan es muy habitual que les queden secuelas. Es muy dura”. Pese a todo, desde que apareciera el último brote en 2010, apenas un 10% de los animales infectados han desarrollado la enfermedad.

Otro asunto que destaca este experto veterinario es que “la inversión es importante pero rentable. Cuando tienes animales de enorme calidad, como es el caso de la Yeguada La Cartuja, ya estás rentabilizando las vacunaciones pues si fallece sólo uno estás perdiendo miles de euros, mucho más de lo que te va a costar la vacunación”.

En la Yeguada La Cartuja se sigue desde hace un programa de vacunación anual contra esta enfermedad, lo que mantiene a salvo a tan prestigiosa cabaña. “La mejor medicina y la mejor práctica veterinaria es la prevención. Evitar antes que padecer”, resume Vinuesa.

Por el contrario, otras muchas cabañas han tenido problemas para proveerse de la vacuna dado que se han llegado a dar problemas de stockaje, lo que provocó que hubiera que esperar mientras la preocupación al respecto crecía sobre todo en la provincia de Sevilla.

“La vacunación es rentable. Un sólo animal muerto ya vale más que el gasto”

Estas dos grandes representantes del patrimonio ecuestre de Jerez y de España, la Real Escuela y la Yeguada La Cartuja, coinciden al señalar que “como garantes de un patrimonio como el que tenemos a nuestra disposición para conservarlo no debemos correr el menor riesgo de que uno solo de los ejemplares de nuestras cabañas pueda verse afectado. Es nuestra responsabilidad. Y es grande”, apuntan. No les falta un ápice de razón.

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