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Plasmas para el síndrome de 'hubris'

  • Mientras la alcaldesa relajó su discurso, su compañero Díaz buscó el cuerpo a cuerpo con el PP, que optó por un perfil electoral

  • Ganemos e IU recordaron que son socios críticos

Una imagen de la sesión plenaria celebrada ayer. Una imagen de la sesión plenaria celebrada ayer.

Una imagen de la sesión plenaria celebrada ayer. / miguel ángel gonzález

En una sesión plenaria de corte eminentemente político como el debate del estado de la ciudad -en ella no hay nada que aprobar sino que cada grupo muestra durante 30 minutos su visión de la situación de la ciudad- todos asumen un rol y una estrategia. La alcaldesa, Mamen Sánchez, optó por un tono relajado y, por momentos, agradecido hacia parte de la corporación para ensalzar sus logros, aunque también lanzara algún que otro dardo a la bancada popular. El papel de 'enfant terrible' lo asumió, con gusto por cierto, su compañero José Antonio Díaz, que sigue teniendo fijación por el edil del PP Antonio Saldaña. Mientras, el candidato popular rehuyó del cuerpo a cuerpo para escenificar su papel de alternativa de gobierno. Ganemos e Izquierda Unida recordaron que, aunque son socios de investidura del PSOE y han alcanzado consensos durante este mandato, son críticos con su gestión. Y Ciudadanos dio una muestra más de que ha endurecido su oposición tras tres años de discurso con escasa mordiente.

La alcaldesa se preparó una intervención inicial, que se alargó durante casi una hora, con una idea base: diálogo y acuerdo. Su tono durante toda la sesión, salvo al final, fue relativamente calmado queriendo mostrar una actitud afable hacia el resto de grupos porque, tal y como aseguró, ha puesto en marcha en este mandato "una nueva forma de gobernar". Ahora bien, aunque anunció que no iba a atacar al PP, su discurso estuvo plagado de referencias negativas al mandato anterior.

El síndrome de 'hubris' es un comportamiento arrogante que pueden sufrir los políticos

La mano dura del gobierno le correspondió a José Antonio Díaz, que ayer actuó como portavoz del grupo socialista en unas intervenciones donde le dedicó más tiempo a Saldaña que a defender la gestión de su equipo. En el acta de la sesión quedarán algunos de los calificativos dirigidos contra el también parlamentario del que dijo, por ejemplo, que era una "mala copia de Pedro Pacheco".

Minutos antes, el PP había rehusado entrar en un debate duro con el PSOE y delegó su habitual papel de azote del gobierno en una grabación de vídeo. Antes del pleno había colocado en su bancada una televisión de plasma donde mostró un reportaje realizado por Jerez Televisión días atrás con encuestas realizadas a ciudadanos sobre la gestión de Mamen Sánchez. Hubo algún que otro comentario positivo pero la mayoría tuvo un contenido tremendamente crítico hacia los socialistas. Eso sí, Saldaña justificó el vídeo en que la alcaldesa sufre el síndrome de hubris, un problema de arrogancia que pueden llegar a sufrir los dirigentes políticos al creerse infalibles y poseedores de la verdad. Tras el vídeo, Saldaña optó por avanzar las líneas maestras del programa con el que concurrirá a las municipales del año próximo con su correspondiente eslogan de 'Jerez capital'. Incluso anunció proyectos que se ejecutarán si logra gobernar .

Pero el PP no fue el único que recurrió a una pantalla de televisión para escenificar su discurso crítico con el gobierno. También lo hizo Ganemos con un montaje propio donde representantes de entidades y colectivos mostraron sus exigencias al gobierno de Mamen Sánchez. Eso sí, sorprendió del discurso de Ganemos no tanto su tono crítico con el ejecutivo, que lo fue, sino la ausencia de referencias expresas al papel colaborador y constructivo que está manteniendo en este mandato y a las actuaciones ejecutadas que han sido propuestas por esta formación.

También IU cuestionó al ejecutivo aunque sí encajó en su discurso algunas de las actuaciones que tienen su sello como la peatonalización de la plaza de las Angustias o el Festival de Intramuros. No obstante, tanto Ganemos como IU coincidieron en una línea argumental al recordar al PSOE que, aunque las tres formaciones colaboren habitualmente -de hecho Raúl Ruiz-Berdejo apuntó que no se arrepentían del apoyo dado en la investidura- siguen siendo oposición crítica.

Finalmente, Ciudadanos elevó un grado más su discurso crítico con el gobierno, un papel que se ha acentuado en los últimos meses. El edil Mario Rosado, que intervino el primero de la oposición ya que tuvo que ausentarse durante la sesión por asuntos laborales, no dio tregua alguna a la gestión. De hecho le espetó a la regidora: "Ni aun cumpliendo con todo lo comprometido, no sé si le daríamos un aprobado".

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