Rivera tampoco se fía de Rajoy

R. E. · Agencias Madrid

01 de septiembre 2016 - 01:00

Pablo Iglesias cambió ayer el tono hacia el PSOE y puso flores sobre la cal viva en la que quiere enterrar a la insuficiente mayoría de Mariano Rajoy.

El líder de Podemos no sólo defendió los argumentos de su no sin fisuras a Mariano Rajoy, sino que aprovechó el debate de investidura para intentar convencer a Pedro Sánchez de que olvide los viejos "agravios" y elija una alternativa con Podemos, que para enfrentarse al PP es "de fiar".

Bien sabe el líder morado que unas terceras elecciones quizá no le sentarían nada bien, a la vista de la creciente polarización entre populares y socialistas, por lo que invitó a éstos a buscar un acuerdo en ese cajón de sastre de todas las fuerzas que votaron y votarán no a la investidura de Rajoy.

Con acentuado espíritu mitinero, entró en campaña, no de cara a esas hipotéticas elecciones navideñas, sino a la caza de la complicidad socialista. "A pesar de nuestras enormes diferencias, de los agravios y los recelos mutuos, creo que la realidad política y electoral nos debe empujar a buscar un acuerdo", enfatizó el líder morado, que cerró su intervención puño en alto en la tribuna del Congreso y luego, al pasar por delante de Rajoy, de vuelta a su escaño.

A Sánchez le dedicó palabras conciliadoras, pero con un emplazamiento directo: "Ya es hora de decidirse", "sabemos que es difícil, pero estamos dispuestos a intentarlo", urgió Iglesias al líder de los socialistas, a quien también agradeció que haya sido capaz de superar las presiones externas e internas y mantener su no a Rajoy.

Iglesias confía en que no ceda, porque un Gobierno de Rajoy sería, dijo, un "desastre para la gente corriente". Echó en cara a Rajoy los errores de su gestión, la corrupción, los recortes en sanidad, educación y en derechos sociales, el aumento de la desigualdad y la renuncia a la soberanía que supuso, por ejemplo, la reforma del artículo 135 de la Constitución, que prioriza el pago de la deuda.

Rajoy, con tono irónico, enumeró las virtudes de Iglesias: "Es estupendo", "la quintaesencia de todas las virtudes", "el único decente, el único independiente, el único honrado de España" y el que "nunca" se equivoca. Con esa misma ironía, el líder del PP advirtió después al de Podemos de que "nadie tiene el patrimonio de la gente" y consideró desfasada la dicotomía entre ricos y pobres. "España no es usted, España no es su Gobierno, España es la gente, no los inversores ni los socios europeos", le replicó Iglesias, que elogió la "retranca" de su rival. "No es un problema personal, es la gestión de su Gobierno", incidió.

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