Jerez

Solemnidad, devoción y sabor cofrade en la fiesta del Carmen

  • Gran ambiente en una tarde de procesión por el centro · En Plateros se instaló una alfombra · El Niño Jesús vistió un traje verde en honor a la Esperanza de la Yedra

Jerez celebró ayer la festividad del Carmen, una advocación que en la ciudad tiene una sólida devoción, la cual se volvió a ver ayer en las calles del centro urbano. La procesión llevó a la imagen por un recorrido similar al de años anteriores, con detalles diferentes, pero en la que permaneció invariable el apego que esta tierra tiene por la Virgen del Carmen gracias a siglos de presencia en la vida espiritual de Jerez. Como manda la costumbre, pasadas las ocho de la tarde y con el inherente calor de la fecha, la procesión iniciaba su camino desde la basílica carmelita arrastrando a centenares de devotos en todo su alrededor, especialmente en torno al paso en el que 'reinó' la Virgen, tocada con su característica y grandiosa corona, la misma que viene a significar la devoción que le tiene Jerez hecha oro.

Hubo una singularidad, este año el Niño Jesús vistió un traje en tonos verdes, un guiño del vestidor, Carlos Otero, que profesa una reconocida devoción mariana tanto por el Carmen como por la Esperanza. Y como ésta va a ser coronada, qué mejor homenaje a Ella que estrenar un pequeño vestido en el color que identifica a la advocación de la Plazuela. Otro detalle novedoso fue la alfombra de más de 20 metros que cubrió la plaza de Plateros creada por jóvenes devotos que se afanaron en decorar el suelo sobre el que pasó la procesión en su regreso. Por lo demás, el guión fue similar al de casi siempre, con un cortejo integrado por representaciones cofrades a cargo de la hermandad de la Lanzada, la propia del Carmen con sus estandartes corporativos y de la juventud, la representación de la Armada y los propios símbolos basilicales.

El paso, creado por Landa, se vio adornado con flores en tonos blancos, como es habitual desde hace años: rosas, gladiolos, nardos y claveles. Detrás, sonando con fuerza y la calidad que atesora en sus muchos años de música cofrade, además del prestigio que acumula y de los muchos años de fidelidad a esta cita en Jerez, estuvo la banda del Maestro Tejera, que volvió a dar muestras de por qué es una referencia indiscutible. En el martillo estuvo Miguel Ángel Jaén, mandando a las cuadrillas que con elegancia pasearon a la Virgen por un recorrido que sólo volvió a tener la salvedad de superar los toldos del Arenal por lo que se tomó por Larga, Estévez, Corredera y entró en Consistorio rodeando la plaza del Arenal, para seguir por la plaza de la Yerba hasta alcanzar la hermoseada plaza de Plateros con su alfombra y entrar en las proximidades del Carmen para poner fin a una nueva celebración del día grande del Carmen.

Cabe recordar que en 1925, esta imagen recibió su coronación canónica. Aquello no fue más que constatar una realidad devocional, consecuencia de la obra evangelizadora de una orden religiosa que quiere a Jerez y que ha sabido propagar de forma excepcional su amor a la Virgen. Pasan los años y más que pervivir, la oración al Carmen en esta tierra sigue siendo un santo y seña a la hora de entender al Jerez creyente y mariano.

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