Jerez

La Tintilla de Rota marca la diferencia

  • Los tintos de la varietal autóctona, de las primeras apuestas de la Estación de Viticultura, arrasan en EEUU La Junta sitúa a los vinos de la Tierra de Cádiz en punta de lanza de su investigación con las variedades de uva tintas

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La Estación de Viticultura y Enología de la Junta de Andalucía va un paso por delante en la investigación de las variedades de uva tinta y su vinificación, práctica en la que acumula once años ya de experiencia y que ha servido de trampolín a muchos de los viticultores de la provincia que han apostado por diversificar la producción a través de los tintos.

Los puristas de los tintos clásicos, fundamentalmente de los riojas, sostenían hasta no hace mucho tiempo que en el sur era imposible hacer buenos vinos tintos por su clima, pero la experiencia de los vinos de la Tierra de Cádiz y otras indicaciones geográficas andaluzas volcadas en la elaboración de tintos demuestra que estaban muy equivocados.

Los tintos de la Tierra de Cádiz han dejado de ser una anécdota para convertirse en una realidad de éxito y prestigio que concentra cada vez más demanda, explica el director de la Estación Enológica jerezana, José María Mateos, cicerone ayer durante la visita de la directora general de Industria Agroalimentaria y el delegado provincial de Agricultura, Ana María Romero y Federico Fernández, a las instalaciones del laboratorio de viticultura de la calle Córdoba, en la que en estos días se realiza la vendimia de las variedades tintas objeto de investigación.

Al término de la visita, Romero valoró la labor que desempeñan Mateos y su equipo en favor de la diversificación con su asesoramiento a los productores, ya que "contribuye a reducir el arranque de viñas y demuestra que Andalucía también es tierra de tintos", y no sólo de vinos generosos como los afamados caldos jerezanos.

Los logros de la Estación de Viticultura traspasan las fronteras de la provincia, pues cada vez son más los productores de otras zonas de Andalucía que se interesan por el trabajo que se realiza en las instalaciones de la calle Córdoba, que ha ampliado su campo de investigación con la varietal pinot noir y el sistema de crianza en tinajas de terracota -barro cocido-, que se rige por el principio del respeto absoluto al vino preservándolo de los matices que le aporta la crianza en madera.

Los ensayos iniciados hace tres años con la pinot noir -con la que también está flirteando una de las grandes bodegas de la Tierra de Cádiz- empiezan a dar sus frutos e incluso Mateos se permite alguna licencia, como la elaboración con esta variedad de uva de un espumoso a imagen y semejanza del que en su día hizo con uva palomino y al que se bautizó coloquialmente como 'Don Periñán', el apellido del entonces delegado de Agricultura. El nuevo espumoso, jugando con el nombre del actual delegado, "podría llamarse Frederic", bromea Mateos.

"Todo necesita tiempo y madurez, porque en el vino no se pueden sacar conclusiones en un año", explica el director de la Estación, quien asegura que la Tintilla de Rota vinificada en seco, y no en dulce como se hacía antaño en la zona, es la variedad que mejor encaja con el snobismo que caracteriza al mundo de los vinos, donde se busca la singularidad, precisamente, la que aporta esta uva autóctona que han empezado a sembrar pequeños viticultores de la zona ante el inusitado interés que despierta entre los consumidores de EEUU.

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