Jerez

"Utilizaban mi nombre y me daban 200 ó 300 euros de vez en cuando"

  • Declara ante el juez en Madrid un testaferro de 92 años de Nueva Rumasa en Jerez

Varios testaferros puestos por la familia Ruiz-Mateos al frente de las sociedades de Nueva Rumasa no han reconocido ante el juez las firmas estampadas en los documentos bancarios por las que autorizaban retiradas de efectivo y traspasos de dinero entre las distintas sociedades desde el Banco Etcheverría, según explicaron fuentes jurídicas. La empleada Susana Álvarez Ampuero, administradora de 60 sociedades de Nueva Rumasa, no reconoció su rúbrica como administradora de la sociedad Bamingo Canarias en la aceptación de un préstamo de 60 millones de euros concedido en mayo de 2008 por la sociedad Carcesa.

La testigo tampoco identificó su firma estampada como administradora de Duton Investment en la compra de una sociedad por 1,2 millones de euros a Carcesa, cuyo administrador era Zoilo Pazos, sobrino de José María Ruiz-Mateos, el otro principal testaferro de la familia. Ambos son los únicos de los 27 testaferros de Nueva Rumasa que siguen al frente de las sociedades.

Álvarez Ampuero, que declaró con gafas de sol y la cabeza cubierta por un pañuelo, explicó que mantiene "plena confianza" en los Ruiz-Mateos y que seguirá al lado del patriarca porque "hay que estar en lo bueno y en lo malo". La testigo indicó que el antiguo abogado de Nueva Rumasa Joaquín Yvancos era quien le decía que su labor "era buena para todos" y que "no pasaba nada".

Por su parte, el testigo Rufino R., colaborador de Bodegas Garvey, no reconoció como suya la firma como apoderado de la sociedad Bamingo Canarias, de la que era administrador mancomunado junto con Álvarez Ampuero.

Durante la mañana también compareció como testigo Rufino Martín-Maestro García, un jerezano de 92 años, que era administrador de la sociedad Janer & Baily y apoderado de la cuenta a nombre de esta sociedad en el Banco Etcheverría. El testigo, que aportó un certificado de sordera, negó la autoría de varias de las firmas mostradas por los fiscales, en especial, la que confirmaba que Janer & Baily había recibido 78 millones de euros de la sociedad Bardajera, que actuaba como 'caja única' de los Ruiz-Mateos y que llegó a recibir 673 millones de euros de las sociedades de Nueva Rumasa.

Martín-Maestro explicó que sabía que la familia Ruiz-Mateos utilizaba su nombre y que, de vez en cuando, le daban entre 200 y 300 euros por ello. El testigo declaró que Yvancos, que fuera brazo derecho de la familia durante tres décadas, era la persona que le decía que "no se preocupara". El gerente del Rayo Vallecano entre 2006 y julio de 2011, Jesús Fraile, explicó que cada semana él mismo o un empleado del club recogían sobres con dinero en efectivo del Banco Etchevarría con cantidades de en torno a los 30.000 euros para pagar las nóminas de los jugadores y que los gastos se abonaban mediante transferencias de unos 90.000 euros semanales a una cuenta del Banco Gallego a su nombre.

Cada semana, el director financiero del Rayo Vallecano enviaba los gastos previstos a Javier Ruiz-Mateos para que preparara el dinero, pero aseguró desconocer si el dinero procedía de los inversores en pagarés de Nueva Rumasa. Fraile aseguró que José María Ruiz-Mateos hijo le ordenó no pagar a Hacienda y que su actuación como apoderado de varias sociedades le ha acarreado "muchos problemas judiciales".

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