Jerez

Aquellos aguinaldos de Navidad

  • Una de las tradiciones que se ha ido perdiendo con el tiempo es la de los profesionales que solicitaban una propina a través de una tarjeta, costumbre que adoptaron los niños cantando

Estampitas o tarjetas con las que los barrenderos y basureros pedían el aguinaldo.

Estampitas o tarjetas con las que los barrenderos y basureros pedían el aguinaldo. / Archivo Antonio Molinillo

Una de las tradiciones navideñas que se ha ido perdiendo con el tiempo es la del aguinaldo, propina que los profesionales pedían a cambio de una estampa particular felicitando las Pascuas y deseando próspero Año Nuevo, costumbre que en su tiempo se extendió a los más pequeños de la casa, reclamando a los mayores un dinerillo extra para los gastos de las fiestas: dulces, artículos de broma para el día de los Santos Inocentes y demás.

En el grupo de Facebook 'Cosas jerezanas que se han perdido con el tiempo' bien se explica que, llegada la Navidad, "el aluvión de profesionales que llamaban a nuestra puerta en demanda del aguinaldo de Pascuas, bien por sus servicios o cumplimiento, deseándonos con cara alegre ‘Felices Pascuas’ a cambio de una gratificación en metálico".

El aguinaldo "consistía en una pequeña tarjeta o estampita donde mostraban su ocupación u oficio y al dorso su felicitación; estas felicitaciones nos lo pasaban los barrenderos, carteros, barrenderos, vigilante del barrio, y algunos más que durante el año prestaban sus servicios".

En efecto, en una de esas felicitaciones de 1976 del barrendero, al dorso se leía una poesía:

El Barrendero, ¡señores!

lleva vida y alegría;

porque si no hubiese higiene

la salud peligraría.

Es cosa muy importante

la limpieza de las calles;

desaparecen microbios

y se evitan muchos males.

Será mi mejor deseo

que pasen la Nochebuena,

alegres y bullangeros,

con una espléndida cena.

Mucha salud y bienestar

para todos los vecinos;

que celebren bien las fiestas

con dulces y buenos vinos.

Muy felices Navidades,

y que el Año Nuevo y Reyes

les traigan prosperidades

con toda clase de bienes.

Feicitación de la contrata de carga y descarga de Pequeña Velocidad. Feicitación de la contrata de carga y descarga de Pequeña Velocidad.

Feicitación de la contrata de carga y descarga de Pequeña Velocidad. / Archivo Antonio Molinillo

Otra, también del barrendero pero sin fecha aunque también de la imprenta Ediciones Moragón de Valencia, dice así en su reverso:

Se presenta el barrendero,

y después de saludar,

muy alegre y bullanguero

les viene a felicitar.

Mucho le gusta la Higiene

y también la Sanidad,

que defienden la salud

de toda la humanidad.

Bien barridas y regadas

con toda curiosidad,

siempre veréis aseadas

las calles de la ciudad.

En fiestas de Navidad

les desea el barrendero

la mayor felicidad

con alegría y jaleo.

Que pasen felices Pascuas

y también el Año Nuevo

con salud y con dinero

como siempre, les desea

El Barrendero.

La del basurero rezaba así:

El humilde basurero

les viene a felicitar,

les saluda placentero

pues no les quiere olvidar.

Con la trompeta tocando

o la campana sonando

va los cubos vaciando

y los rincones limpiando.

Es misión bastante dura

y muy sucio su trabajo,

recogiendo la basura

calle arriba y calle abajo.

Que acierten una Quiniela

o el Gordo de Navidad

les desea El Basurero

con toda sinceridad.

Que pasen felices fiestas

de Navidad y Año Nuevo

en completo bienestar

con alegría y salero.

A falta de tarjeta o estampita, los niños era habitual -y los mayores lo recordarán- que entonaran una canción a modo de villancico para pedir el aguinaldo:

Dame el aguinaldo,

carita de rosa,

que no tienes cara

de ser tan roñosa.

Y si me lo das,

y si me lo das,

te deseamos todos

feliz Navidad.

Dame el aguinaldo,

carita de rosa,

que no tienes cara

de ser tan roñosa.

Y si me lo das,

o no me lo das,

gracias igualmente

y feliz Navidad.

Otra versión, menos diplomática con los que no sacaban la cartera, decía así:

Dame el aguinaldo,

carita de rosa,

que no tienes la cara

de ser tan roñosa.

Y si me lo das,

y si me lo das,

que pases unas Fiestas

con felicidad.

Y si no me lo das,

y si no me lo das,

que te caiga encima

la campana gorda

de la Catedral.

Hay versiones con distinto final y otro era este:

Y si no me lo das,

y si no me lo das,

que pases las fiestas

en el hospital.

Felicitación para pedir el aguinaldo del repartidor del diario Ayer, en 1957. Felicitación para pedir el aguinaldo del repartidor del diario Ayer, en 1957.

Felicitación para pedir el aguinaldo del repartidor del diario Ayer, en 1957. / Archivo Antonio Molinillo

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