Puntos de vista | 40 Aniversario Diario de Jerez

40 años de compromiso con la ciudad

Pilar Sánchez,  celebrando su victoria en las municipales de 2007, en las que ganó con mayoría absoluta, con militantes y simpatizantes en el hotel Jerez.

Pilar Sánchez, celebrando su victoria en las municipales de 2007, en las que ganó con mayoría absoluta, con militantes y simpatizantes en el hotel Jerez. / Miguel Ángel González

EN esta ocasión especial, quiero haceros llegar mi más sincera felicitación por estos cuarenta años de inquebrantable compromiso con la actualidad que ha marcado la historia y la intrahistoria de nuestra querida ciudad.

Desde su fundación en 1984, Diario de Jerez ha sido testigo fiel de la evolución y el desarrollo de Jerez, convirtiéndose ante los jerezanos y jerezanas en una fuente fidedigna de información, análisis, debate y opinión, dando cuenta tanto de celebraciones como de los desafíos a los que se ha enfrentado la ciudad hasta llegar a ser lo que hoy es.

Me siento muy orgullosa y a la vez agradecida por haber podido estar al frente como alcaldesa de mi ciudad durante casi siete años de los que Diario de Jerez dio buena cuenta, y espero haber podido demostrar mi compromiso con las mujeres y los hombres de esta muy noble y muy leal ciudad de Jerez. Estoy convencida de que todas las personas que se sientan en el sillón de la Alcaldía de su ciudad intentan dar lo mejor de sí mismo y trabajar inquebrantablemente por el progreso y el bienestar de todos sus vecinos.

"Diario de Jerez ha sido testigo fiel de la evolución y el desarrollo de Jerez, una fuente fidedigna de información, análisis, debate y opinión"

Así, durante el periodo en el que representé a la ciudad, junto al equipo que me acompañó en esta etapa, intentamos en todo momento dotar a Jerez de aquellos proyectos que consideramos fundamentales y con los que nos comprometimos ante los jerezanos, para situar a Jerez en el mapa de las grandes ciudades de España. De hecho, el Parlamento Andaluz lo reconoció aprobando en 2009 la inclusión de Jerez en la Ley de Grandes Ciudades Andaluzas.

De esta manera nuestro trabajo se enfocó, por una parte, en equipar a la ciudad de todas las infraestructuras que le faltaban y que en la práctica supuso la última gran transformación urbana de la ciudad: la autovía de circunvalación de la Ronda Oeste que permitiría la circulación entre Sevilla y Cádiz sin necesidad de pasar por la antigua N-IV, que también llegamos a desdoblar con el apoyo del Gobierno central, evitando así las retenciones en el área del Hospital; o la construcción del paso inferior de la vía del tren por la zona norte de la ciudad, que uniría la avenida Caballero Bonald y La Granja con la zona de Hipercor, superando así la brecha histórica que dividía esta parte de la ciudad que a la postre se ha convertido en la gran zona de expansión de la población. Paralelamente, se eliminaba el peligroso puente de San José Obrero para ser sustituido por un vial a ras de suelo.

Es necesario además recordar que después de catorce años, en 2008 se aprobaba en Jerez el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que recibió el premio a la excelencia otorgado por la Agrupación de Técnicos Urbanistas de Andalucía por su marcado carácter social.

Por otra parte, lo más importante para nosotros fue el trabajo que desarrollamos para mejorar la calidad de vida de los jerezanos y luchar contra la exclusión social, y lo hicimos dejando nuestra marca sobre todo en la atención a los sectores más vulnerables de la ciudad. La vivienda, el trabajo, la educación, la igualdad y la diversidad o la participación ciudadana fueron los aspectos en los que nos involucramos desde el primer momento. Hicimos cientos de viviendas sociales y de VPO en todas las zonas de la ciudad y también en las pedanías, porque nuestro compromiso con el Jerez rural siempre estuvo presente en nuestra agenda con estos ciudadanos de primera.

Uno de los símbolos de esta decidida apuesta por los barrios vino representado por el derribo de la antigua barriada de Cerrofruto sustituida por modernas viviendas sociales dignas distribuidas por la zona sur de Jerez, de lo que me siento especialmente orgullosa. Pero también de la democratización de la participación ciudadana que vino acompañada de la puesta en pie de numerosos centros de barrio en los que se promocionaba no sólo el activismo de la sociedad civil, sino que ha facilitado la incorporación de la mujer a través de numerosas asociaciones que trabajan continuamente en la construcción de una sociedad más igualitaria, intentando que se visibilice la realidad a la que se enfrenta el colectivo femenino en la sociedad, incluyendo la violencia de género. Algunos de estos centros fueron: Centro Blas Infante, San José Obrero, barriada El Rocío, Agrimensor, Lomopardo, Cuartillos, Los Albarizones, etc.

En el ámbito deportivo cabe recordar que Jerez vivió la mayor transformación de sus infraestructuras en décadas. Para ejemplo basta recordar el Complejo Deportivo de La Granja, históricamente reivindicado y que nosotros hicimos realidad, pero también los primeros campos de césped artificial llegaban a nuestra ciudad y a las pedanías: los campos de Picadueñas, La Canaleja, San José Obrero, San Ginés ‘Manuel Millán’, La Juventud, San Isidro o Guadalcacín, y sin olvidar la piscina cubierta de la zona sur o el pabellón polideportivo de Guadalcacín, entre otros.

La cultura y la educación tuvieron igualmente un espacio importante en nuestra gestión, ocupándonos no sólo de atender las necesidades más imperiosas de nuestros colegios públicos, sino que también colaboramos con la Junta de Andalucía en todos los planes y campañas destinadas a fortalecer la educación pública con programas de refuerzo escolar, la atención a la diversidad, prevención del acoso escolar, programas de formación y empleo juvenil en colaboración con empresas locales, o promover la educación inclusiva. Es imposible no recordar mi amistad con ese gran embajador de Jerez en el mundo: José Manuel Caballero Bonald, con quien compartía un profundo amor por su ciudad natal y su compromiso con la cultura y las artes. Creo que fue un regalo que me hizo la vida, que me permitió conocer no solo a una de las grandes figuras de la literatura española contemporánea, sino a una persona excepcional que hizo posible hacer converger en un esfuerzo común la cultura y la política para promocionar la riqueza cultural y el legado histórico de Jerez en el mundo.

Pilar Sánchez, con José Manuel Caballero Bonald en septiembre de 2008. Pilar Sánchez, con José Manuel Caballero Bonald en septiembre de 2008.

Pilar Sánchez, con José Manuel Caballero Bonald en septiembre de 2008. / Miguel Ángel González

Me emocionó especialmente haber recibido de manos de la reina emérita doña Sofía en 2008, el Premio Nacional de Accesibilidad al Ayuntamiento de Jerez por nuestra labor en la eliminación de barreras arquitectónicas que dificultan la vida de las personas con discapacidad; un colectivo que siempre estuvo presente en nuestra gestión a través de numerosas asociaciones, priorizando sus necesidades y reivindicaciones. Precisamente nuestra primera actuación dentro del Plan E fue eliminar las barreras arquitectónicas de la entrada del Ayuntamiento que es la casa de todos los jerezanos.

En fin, cientos de proyectos hechos realidad imposible de incluir en este espacio y entre los que sobresalen: la Fundación Centro de Acogida San José, que plasmó mi primer compromiso con la sociedad jerezana nada más llegar a la Alcaldía para que nuestros mayores tuvieran uno de los mejores geriátricos de la provincia con magníficos profesionales; o la Ciudad de los Niños; la urbanización y asfaltado de la explanada de la Feria en el 2009; la recuperación de los Claustros de Santo Domingo, que llevaban más de diez años cerrado y bastante deteriorados, donde hoy día se celebran los actos más importantes de la ciudad; el Museo del Belén; las obras de infraestructura para terminar con las inundaciones de la barriada de La Liberación o La Canaleja hasta la barriada La Milagrosa, el área comercial de Ikea-Luz Shopping, el Parque Tecnológico, más de cincuenta parques infantiles públicos para nuestros niños, docenas y docenas de ascensores en La Granja, el Polígono San Benito o San Telmo, para mejorar la vida de muchas personas sin movilidad.

De manera especial recuerdo con muchísimo cariño el cumplimiento del primer compromiso que adquirí con los vecinos de La Greduela que sufrían el aislamiento por las crecidas del río Guadalete: la construcción de un nuevo puente que acabó con el problema. A ello hay que sumar mejoras importantes en el Circuito de Jerez como el gran aparcamiento de motos y el de coches que acabó con el histórico problema de los atascos que tanto dificultaba la organización del Gran Premio de España de Motociclismo, unido a un importante trabajo de organización y accesibilidad, que hizo posible que en el año 2008 nos galardonaran con el reconocimiento Dorna al mejor Gran Premio de la temporada.

No pararía de nombrar proyectos hechos realidad que a la postre sirvieron para impulsar el desarrollo de la ciudad y posicionarla como un lugar atractivo para vivir y para invertir; de hecho en esta etapa se produjo el mayor crecimiento de la población de las últimas décadas, pasando de los 200.000 habitantes a 212.900 en 2010.

"En la historia más reciente de la ciudad tiene un lugar con letras mayúsculas la labor informativa y el compromiso del Diario"

Pero también es necesario recordar la pésima situación económica que nos encontramos a nuestra llegada al Ayuntamiento, con una enorme deuda, parte de ella sin reconocer, y que condicionó notablemente toda nuestra gestión.

A pesar de ello, Jerez puede presumir de ser una gran ciudad. Jerez es una marca de calidad, cultura y excelencia reconocida en todo el mundo gracias a su tradición vitivinícola, al flamenco del que Jerez es el epicentro, a su patrimonio histórico, al caballo cartujano representado por la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, a su gastronomía, al Circuito de Velocidad, y, actualmente, a la zambomba.

No cabe duda de que todos los que somos elegidos para dirigir el rumbo de la ciudad estamos obligados a mantener, e incluso hacer más grande la marca Jerez, y en esta tarea estamos todos implicados: políticos, ciudadanos y, por supuesto, los medios de comunicación social.

En este breve repaso a la historia más reciente de la ciudad, es evidente que tiene un lugar con letras mayúsculas la labor informativa y el compromiso que Diario de Jerez ha mantenido durante estos cuarenta años con los jerezanos, siendo en muchas ocasiones la voz y el faro de nuestra querida ciudad.

Felicidades de corazón a todo el equipo que conforma hoy día Diario de Jerez, sin olvidar a aquellos hombres y mujeres (periodistas, fotógrafos, maquetadores, operarios de taller e imprenta, etc…) que marcaron una época en el buen hacer periodístico y que, sin duda, merecen un espacio de honor en la reciente historia democrática de Jerez. Enhorabuena y a por otros 40 años…

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