Jerez

El azud de El Portal estará en funcionamiento antes de 2012

  • Medio Ambiente trabaja en la retirada del fango de la zona para valorar el estado de la cimentación de este proyecto, que resultó afectado por las inundaciones de finales de 2009 y principios de 2010

A principios de 2004 se puso la primera piedra del azud móvil de El Portal. Desde entonces, han sido continuos los parones en la obra, los cambios de proyectos, los problemas por inundaciones y las quejas vecinales. Siete años después de aquellos inicios parece que, por fin, el final de las obras del azud de El Portal está más cerca, ya que hace dos semanas la Consejería de Medio Ambiente retomó los trabajos en la zona. En concreto, se ha estado trabajando en labores de achique de agua en este área y actualmente se está eliminando fango y lodos. Tal como informan desde la Administración andaluza, el objetivo es valorar en qué estado se encuentra la cimentación de esta obra, que resultó afectada por las inundaciones de finales de 2009 y principios de 2010, a fin de poder retomar los trabajos.

En principio, la retirada de agua y fango que hasta ahora colmataban la cimentación permitirá evaluar la situación de cara a reiniciar la construcción del nuevo azud, una obra que cuenta con un presupuesto de 11,8 millones de euros. No obstante, la situación en la que se encuentre lo ya ejecutado será "determinante" a la hora de reprogramar la obra, aunque el objetivo, según indicó la delegada provincial de la Consejería de Medio Ambiente, Silvia López, es que la obra principal "pueda estar funcionando a finales de año". De esta forma, advierten de que, si no fuera posible finalizar totalmente los trabajos durante este ejercicio, se ejecutarían durante el próximo las obras complementarias del proyecto y que no afectan al funcionamiento de la infraestructura. "Nuestra prioridad -aseguró López- es que el azud esté operativo a finales de año para proporcionar agua a los regantes de la Costa Noroeste".

Hay que recordar que el azud de El Portal fue construido a finales de los años 60 para la derivación de aguas de riego a esta zona regable. Con cuatro metros de altura, tiene como fin el mantenimiento de un nivel mínimo de agua en el río para el correcto funcionamiento del sistema de bombeo. Además, regula las variaciones de caudal producidas por lluvias o desembalses e impide la entrada de agua salada, proveniente del mar. El azud se encuentra prácticamente en la 'frontera' entre las aguas que tienen influencia de las mareas (aguas de transición) y las que no (aguas continentales).

Diversos estudios sobre inundabilidad concluyeron que la presencia de esta infraestructura produce una elevación de unos diez o quince centímetros entre este azud y el abandonado de La Corta, aunque aguas arriba no tenga ninguna influencia. "De ahí la decisión de modificarlo", señalan desde Medio Ambiente. De este modo, en lugar de una única barrera fija, el nuevo azud consta de una zona de hormigón con seis compuertas que ya se ha construido, y una zona de aliviadero de labio fijo en materiales sueltos, cubierto con una losa de hormigón. El conjunto tiene una longitud total de 130 metros. La zona de las compuertas, cada una de las cuales tienen diez metros de ancho por tres de alto, se ubica en la margen izquierda y tiene una longitud cercana a los 70 metros.

Durante las inundaciones que se produjeron en el término municipal de Jerez hace ahora dos inviernos, las obras de reconstrucción del azud sufrieron daños, entre ellos la rotura de las motas (también llamados muros de defensa) realizados para proteger la obra y su inundación total. Los desperfectos impedían, además, el almacenamiento de agua para su incorporación a la red de riego, por lo que la Consejería de Medio Ambiente realizó el pasado año obras de emergencia por importe de unos 300.000 euros "para solventar esta situación y también la de diversos canales de riego que se habían visto afectados por las lluvias". De esta forma, "quedó garantizado el suministro de agua a la Costa Noroeste de cara a la temporada estival".

No fue, sin embargo, el único trabajo de emergencia que se acometió entonces para salvaguardar los riegos: también se actuó para permitir la llegada de agua a los cultivos de las márgenes izquierda y derecha del Guadalete, Guadalcacín y Montealgaida. En total, se invirtieron unos 700.000 euros en los trabajos.

Cabe destacar, igualmente, que la planificación de la obra dio un giro el pasado año, cuando el proceso de consulta realizado por la Consejería entre colectivos y expertos para analizar el fenómenos de las inundaciones en el Guadalete llegó a la conclusión de que si bien el azud "tenía una repercusión mínima en este fenómeno, que sería nula con su nueva configuración, las motas previstas en la obra sí impedirían el desagüe de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Jerez, así como de la laguna de Torrox y el Arroyo Morales". Para contrarrestar este efecto sería necesario ejecutar obras de bombeo, "económicamente muy costosas, y de difícil mantenimiento". Por este motivo, se decidió no construir estas motas una vez que se retomaran los trabajos y se dieron los pasos necesarios para modificar el proyecto.

Así las cosas, ahora los trabajos de reconstrucción del azud están a punto de retomarse, una vez que se evalúe la situación de partida. La delegada provincial destaca, al respecto, que "la rápida actuación de la Consejería evitó que los regantes de Costa Noroeste sufrieran ningún perjuicio. Pese a los daños que padecía el azud y el canal que lleva las aguas hasta la zona, hemos sido capaces de proporcionarles agua para el riego durante todo este tiempo". Ahora, según indica la responsable, la prioridad es que el azud pueda entrar en funcionamiento lo antes posible, "por lo que la reprogramación de la obra una vez reanudados los trabajos se dirigirá, precisamente, a cumplir este objetivo".

Por otra parte, desde Medio Ambiente recuerdan que la superficie regable de Costa Noroeste comprende unas 6.500 hectáreas de los municipios de Rota, Chipiona, Sanlúcar y El Puerto de Santa María, cada una de las cuales consumen por término medio unos 33 hectómetros cúbicos de agua anuales. El azud de El Portal abastece a estos 3.600 comuneros y la Consejería apuesta ahora "por crear nuevas fuentes de abastecimiento para mejorar la calidad del agua y acabar con problemas periódicos de oxigenación". De hecho, en esta zona de la provincia, la Junta está finalizando la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Chipiona y la ampliación de la de Rota se encuentra en proceso de licitación. Además, está prevista una nueva para Sanlúcar y otra para el de Trebujena, para la que ya se ha llegado a un principio de acuerdo para la obtención del suelo necesario.

Tanto la ampliación de Rota como las nuevas depuradoras de Chipiona y Sanlúcar supondrán un "beneficio notable" para los regantes de la Costa Noroeste, puesto que las dos últimas dispondrán de un tratamiento terciario de filtración y desinfección que permitirá la reutilización del agua para el riego. Asimismo, aumentar la capacidad de Rota "conlleva que llegue una mayor cantidad de agua depurada hacia la estación de tratamiento terciario de Costa Ballena, de donde ya se surten los campos de golf y cuya agua podrán reutilizar también estos regantes".

A esto se suma que actualmente se está tramitando la concesión de una tercera fuente a estos regantes, 1,5 hectómetros cúbicos anuales procedentes del acuífero de Chipiona, lo que convertiría este sistema en "modélico" en cuanto a diversidad, destaca la delegada provincial de Medio Ambiente, Silvia López. Por ello, añade que el aumento de los recursos hídricos que se alcanzará con estas actuaciones y "que permitirá disminuir las captaciones de ríos y acuíferos, y la potenciará la reutilización del agua depurada".

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