Cofradías Jerez se postró ante su gótico doliente

  • La tónica de la jornada de ayer, tercero de la Cuaresma, fue de nuevo las buenas temperaturas y la gran cantidad de público y cofrades en los distintos besamanos

Otra jornada para enmarcar en lo meteorológico y en el ambiente en los distintos besamanos y besapiés que ayer se pudieron disfrutar en la ciudad. Eran quince los que habían por la ciudad. Una vez más, para todos los gustos. Los más de barrio que se pudieron visitar en el oratorio de Santa Ángela de la Cruz con la hermandad de Pasión hasta los más clásicos como el de la Virgen de la Estrella en la Escuela de San José donde un los niños correteaban por el patio y se postraban ante las plantas de la Madre.

Dos clásicos en el barrio de San Mateo como son Santa Marta con el Cristo Yacente y Penas y Lágrimas y en el santuario de San Lucas, la belleza serena y sufrida de Nuestra Señora de los Dolores. Más arriba, en la capilla del Amor, una de las imágenes más rutilantes de la Semana Santa. La Señora de los Remedios que estaba perfectamente vestida al estilo dieciochesco. Y es que cuando la belleza aflora, cualquier estilo subyuga. Humildad y Paciencia esperó a Jerez en el templo trinitario y la Exaltación volvió a ser referente de su barrio que es Jerez puro. Merced en La Granja junto a su hijo Soberano. Silencio en Picadueñas y fiesta salesiana en la Redención porque el Señor y su bendita Madre se acercan a sus cofrades. Y el Santo Entierro de Cristo que besar sus benditos pies es como hacerlo con la historia misma de la ciudad.

Y el Cristo de la Viga. Gótico doliente que es quintaesencia del arcano jerezano. Santísimo Cristo que con suavidad pendes del madero mientras gobiernas la Catedral jerezana. Pureza jerezana en una imagen enigmática, bella y que nos llama al fervor.

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