Íñigo Sánchez. Biólogo conservador del zoobotánico de Jerez

"Sin tigre blanco, la estrella del Zoo debe ser el lince ibérico"

  • Considera que el Zoológico no debe ser sólo un lugar en el que entretener, sino que debe primar la salvaguarda de especies protegidas.

Íñigo Sánchez lleva desde 1997 como biólogo conservador del Zoobotánico de Jerez. Es la persona sobre la que recae las principales responsabilidades de Tempul, la piedra angular, quien decide la colección zoológica, los animales que podrá encontrar el visitante. Y no trabaja en un despacho, sino en contacto directo con todos los animales. Al comienzo de la entrevista, sonará su estruendoso 'walkie-talkie'. Acaba de nacer un polluelo de gaviota.

-Cuando usted llegó, ya había comenzado la transformación del zoo. ¿En qué se parece a aquel Parque 'Alberto Durán' de 1953?

-El zoo al que llegué en 1997 se parecía ya poco al que conocí de niño, aunque es verdad que desde siempre tuvo alguna especie exótica. Si por entonces hubiese seguido siendo el típico zoo al uso de encerrar animales para entretener a la gente, habría seguido con otros proyectos. Hoy los zoos están enfocados a proteger la fauna, a la reproducción en cautividad de especies amenazadas.

-Hoy por hoy, no tenemos ni tigre blanco, ni elefante. ¿Le falta atractivo al zoo de Jerez?

-Para mí no, hemos seguido en la misma línea. Precisamente, en esta función nueva de los zoos, hay que educar al público y contarle qué es lo verdaderamente importante. En su época, un tigre blanco tenía su sentido. Estuvo hasta que murió de viejo. Hoy en día la tendencia es la de destinar espacio, instalaciones y esfuerzo a la especie que lo necesita. La institución europea de zoos pide que, por ejemplo, los tigres como el blanco se vayan sustituyendo cuando mueran por otros tigres en riesgo de desaparición. Al público, por su rareza, le puede gustar más el blanco, pero los zoos no son una atracción de circo, sino que tiene una finalidad biológica. No nos planteamos sustituir al tigre blanco con otro igual. Con todo, una de mis labores es ir ampliando la colección zoológica con animales atractivos para el visitante, siempre que aúne el interés de la conservación.

-¿Es el papel el lince ibérico?

-Fuimos el primer zoo en el que se podía contemplar al lince, en 2013. Tenemos ejemplares mayores que ya no van a ser liberados, por eso pueden ser visitados por el público. Habrá gente que no lo valore, pero es mucho más interesante que un tigre blanco.

-Llegó a haber menos de 100 ejemplares a comienzos del milenio. ¿Ha pasado el peligro?

-Ahora son unos quinientos. La Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza ha revisado su categoría. Ha pasado de estar 'en peligro crítico', que es la última categoría antes de desaparecer, y ahora está sólo 'en peligro de extinción'. Se ha hecho un gran esfuerzo. No podemos bajar los brazos, pero hay motivos para ser optimistas. En 2002 había sólo tres hembras en cautividad, cuando el censo decía que no llegaban al centenar. Hoy son unos doscientos ejemplares de ambos sexos en cautividad, más otros trescientos en libertad.

-¿La cría que nació esta primavera no se puede visitar?

-No porque está destinada a ser liberada e intentamos evitar al máximo el contacto humano. No se puede acostumbrar.

-¿Cuál el mayor peligro para el lince?

-El ibérico es una variedad de lince que por su evolución se alimenta principalmente de conejos, que están diezmados por culpa de una neumonía hemorrágica. En los últimos años ha entrado una cepa aún más agresiva de este virus. El lince puede malvivir cazando otro animal, pero por esa debilidad no se reproduce. Y no hay conejos prácticamente.

-¿Hay algún riesgo de que los animales se queden sin comida en algún momento?

-Tenemos que hacer un esfuerzo para darles de comer y darles su medicación, aunque lo estamos haciendo siempre. Es un esfuerzo, como lo hace todo el mundo en esta ciudad.

-En 2013 ingresó en la Real Academia de San Dionisio, la institución sociocultural más prestigiosa de Jerez.

-Aún no me ha dado tiempo a presentar conferencias ni nada por el estilo. Pero me alegró porque soy el único biólogo. Antes, los únicos académicos del mundo de las ciencias naturales habían sido siempre médicos.

-Por último, ¿qué le parece la caza del león catalogado como 'más bello del mundo' estos días atrás en Zimbabue?

-A mí no me gusta especialmente la caza pero la respeto, sobre todo, si se hace legalmente. Y puede ayudar a controlar el número de ejemplares de ciertas especies para que sea sostenible en algunos entornos. Si le preguntas a un cazador de la zona, te dirá que cumple siempre con la normativa, pero desgraciadamente parece que los cazadores furtivos e ilegales no son sólo unos cuantos, porque se cazan muchos ejemplares. En el caso del león, es una especie que ha descendido drásticamente.

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