Coronavirus en Jerez Caracoles a domicilio para sobrevivir

  • Las hostelería se niega a perder una de las principales temporadas de ventas del año y se reinventa

  • El conocido bar ‘El Mirador’ anuncia que tirará de repartidores en breve tras asegurarse el suministro

Juan Caro, ayer sábado con un antiguo trofeo por sus caracoles ante el bar 'El Mirador'. Juan Caro, ayer sábado con un antiguo trofeo por sus caracoles ante el bar 'El Mirador'.

Juan Caro, ayer sábado con un antiguo trofeo por sus caracoles ante el bar 'El Mirador'. / Pascual

Contra una crisis como jamás se hubiera imaginado que llegaría por culpa de un enemigo microscópico, el sector de la hostelería busca soluciones debajo de las piedras. Todo ello lo hace ajustándose a la única actividad que se le permite por el momento y que no es otra que el reparto de sus productos a domicilio, según se regula en los decretos gubernamentales.

Ya son multitud los establecimientos hosteleros de las provincias de Sevilla y Córdoba que han decidido no perder una de las temporadas del año que más les ayudan a mantener sus negocios. Se trata de la temporada de los caracoles, un tiempo que se comprende entre 45 y los 60 días entre la primavera y el comienzo del verano y en los que este plato tradicional campa a sus anchas por unas barras y mesas ahora mismo cerradas a cal y canto.

En Jerez ya hay conocidos bares ‘caracoleros’ que han anunciado que a grandes males, grandes remedios. Ese es el caso precisamente de Juan Caro, responsable del ‘Bar El Mirador’, considerado por muchos jerezanos como el verdadero templo de los caracoles. Caro anunció a este medio que no se va a resignar a seguir con las rejas de su negocio echadas hasta abajo. Es por ello que asegura que “ya he comenzado a contactar con los proveedores para que entre el próximo día 25 de abril y el día 1 de mayo podamos comenzar a prestar servicio”.

'El Mirador' vende diariamente entre 100 y 150 kilos de caracoles

La crisis provocada por el coronavirus Covid-19 está provocando que el sector, cuando pueda, deba reinventarse. Es por ello que Juan Caro destaca que “este proyecto es absolutamente nuevo para nosotros, pues jamás habíamos atendido pedidos a domicilio”. Para llevarlo a cabo ‘El Mirador’ ya ha entablado conversaciones con las plataformas de entrega a domicilio de comidas y ha decidido reforzar su presencia (ya existente) en las redes sociales. “Atenderemos pedidos a través de nuestros teléfonos, a través de la web y de Facebook”, anuncia el gerente de ‘El Mirador’, quien destaca lógicamente que “ponerlo todo en marcha nos va a llevar un tiempo”. Garantizar los canales de suministro es especialmente difícil en un bar como éste.

Las puertas del bar ‘El Mirador’ continuarán cerradas al público en general, hasta que el Gobierno no dé permiso para que se pueda acudir a establecimientos hosteleros aunque sea guardando medidas de distanciamiento social, algo que se baraja para el próximo día 1 de junio, lo que supondrá el mayor parón del sector en toda su historia con dos meses y medio de cierre por el estado de alarma.

“Trabajaré yo exclusivamente en el interior del local -dice Juan Caro- y tan sólo para el servicio al domicilio y a través de los referidos sistemas de reparto”.

Un ‘sancta sanctorum’

‘El Mirador’ es una verdadera institución dentro del ‘sector caracolero’ de Jerez. No en vano, la historia de este histórico bar del Parque Atlántico comenzó hace ya más de tres décadas, “unos 35 años”, dice Caro, cuando fue fundado por su padre. “Aquí empezó él y se decidió a hacer los caracoles conforme a la receta de su madre, que a su vez la cogió de la suya. Es decir, que la receta la llevamos utilizando como poco desde hace tres generaciones”, puntualiza.

Él mismo reconoce que “los caracoles son muy importantes para el negocio” y qué duda cabe que también para los jerezanos aficionados a este delicioso y picante guiso. “En nuestro negocio la temporada más fuerte de todo el año es la del caracol, es la que nos reporta un mayor número de ventas. Debo reconocer que sin ellos es un verdadero dineral el que perdemos”. Esos ingresos perdidos a causa del ‘microscópico enemigo’ se echan en falta en unos negocios “a los que nos siguen llegando las facturas, los alquileres y las ‘letras’ de los créditos”.

Para hacerse una ideas de la forma en la que ‘El Mirador ‘ vende caracoles valga señalar que a diario “solemos vender entre 100 y 150 kilos de este producto”. Dicho volumen de ventas lo mantiene entre unos 45 y 60 días. “Es una barbaridad”, reconoce Juan Caro. Pero lo cierto es que sus caracoles son excepcionales.

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