Juicio en Jerez Un ciclomotor, un motorista bebido y un ciclista muerto

  • La familia de un conocido kiosquero pide 4 años de prisión para el hombre que le mató en la carretera de Estella 

Imagen del lugar donde tuvo lugar el trágico accidente, con el maillot del fallecido en primer plano. Imagen del lugar donde tuvo lugar el trágico accidente, con el maillot del fallecido en primer plano.

Imagen del lugar donde tuvo lugar el trágico accidente, con el maillot del fallecido en primer plano. / Pascual

El próximo lunes 3 de diciembre se juzgará en la sede judicial de la avenida Álvaro Domecq el atropello mortal de un ciclista por parte del conductor de un ciclomotor que triplicaba la tasa de alcohol en la carretera de Estella. El fallecimiento del ciclista, Juan Félix Ramírez, un conocido empresario del centro de Jerez que por entonces contaba 56 años, provocó un movimiento de defensa de los ciclistas en la ciudad que dio lugar, incluso, a la erección de un monumento en honor del ciclista vulnerable en las inmediaciones del cementerio, lugar donde acaeció el trágico accidente.

Según ha podido saber este medio, el ministerio fiscal solicitará para el acusado una condena de tres años y medio de prisión así como la pérdida del permiso de conducción durante cuatro años, perdiéndolo a continuación por lo que deberá examinarse para obtenerlo de nuevo. Por su parte, la acusación particular que ejerce la viuda del fallecido, Isabel Barba, a través del abogado Juan Manuel Peña, solicita cuatro años de prisión, penas de inhabilitación así como la pérdida del permiso para conducir vehículos a motor durante seis años.

Los hechos vinieron marcados por un choque frontal entre el ciclista y el ciclomotorista cuando éste, según los informes policiales, invadió el carril por el que circulaba Juan Félix Ramírez. El ciclista resultó gravemente herido en la cabeza, falleciendo en el hospital. El motorista, por su parte, fue incapaz de ‘soplar’ al resultar igualmente herido, motivo por el que los agentes de la Policía Local que atendieron el accidente solicitaron permiso judicial para que se le extrajera sangre y, de esta forma, averiguar si estaba ebrio.

La acusación no pide indemnización pues la aseguradora ya ha realizado los pagos

Los resultados de estas pruebas determinaron que circulaba con una tasa de 1,75 miligramos de alcohol por litro de sangre, lo que triplicaba el máximo permitido. Estos datos tardaron más tiempo del esperado ya que el Instituto Nacional de Toxicología de Sevilla demoró la entrega por razones que se desconocen. Un hecho especialmente destacable es que la acusación particular que ejerce la familia del empresario fallecido solicitó a la autoridad judicial el ingreso en prisión del encausado, si bien ésta denegó tal extremo ya que el por entonces imputado acudió voluntariamente a todas y cada una de las acciones legales para las que se solicitó su presencia.

De otro lado, hay que apuntar que las acusaciones, tanto la del fiscal a través del ministerio público, como de la acusación particular a través del abogado Juan Manuel Peña, no solicitan indemnizaciones económicas al acusado. La razón no es otra que el hecho de que la aseguradora del conductor del ciclomotor se ha hecho cargo de todos los pagos. Una vez se dicte sentencia será ésta la que decida si actúa o no contra su asegurado por ir presuntamente bebido a los mandos de un vehículo a motor.

Los hechos en cuestión acaecieron el 28 de abril de 2016 en los primeros metros de la carretera que conecta Jerez con la Estella del Marqués. El ciclista iba entrando en el casco urbano mientras el conductor del ciclomotor se dirigía hacia Estella.

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