El comercio reabre el debate por la larga duración del montaje de palcos

Desde Asunico piden que para próximos años se acorte el tiempo y el número

Una pareja pasa entre los palcos instalados el año pasado en la calle Larga.
Una pareja pasa entre los palcos instalados el año pasado en la calle Larga.
G. Moreno / Jerez

22 de febrero 2012 - 01:00

Ante la inminente instalación de los palcos de la Semana Santa, el presidente de la asociación de comerciantes Asunico, Manuel García, reabrió ayer el debate sobre la oportunidad de que el montaje se alargue durante tantas semanas, cinco en concreto este año, según la estimación hecha por la Unión de Hermandades, a las que luego hay que sumar el desmontaje. Desde hace años, los comerciantes vienen quejándose de los perjuicios que para sus negocios supone la instalación de los palcos con tanta antelación, y aunque este año la situación parece ya irreversible, García apostó por mantener contactos con la Unión de Hermandades de cara ya a próximos años, con el fin de acortar el tiempo del montaje si es posible a dos semanas e incluso plantear la posibilidad de instalar menos palcos, sin que ello vaya en detrimento de la celebración de estas fiestas. "La Semana Santa es un evento para toda la ciudad. De hecho el centro sólo se llena en Semana Santa y con la cabalgata de Reyes, nos beneficiamos todos, y en primer lugar el comercio, por lo que en la medida que podamos a los comerciantes nos gustaría aportar nuestro grano de arena". García insistió en que sería bueno establecer una colaboración entre la Unión de Hermandades y los comerciantes de forma que se reuniesen para abordar este asunto, "siempre teniendo en cuenta que son ellos los que tienen que tomar la última decisión, nosotros sólo podemos pedir que al menos se intente paliar el impacto de los palcos". En este sentido, el presidente de Asunico indicó que en una calle comercial en la que hay obstáculos y se dificulta a los consumidores el acceso a los negocios, las ventas se resienten y "en el caso de la hostelería, por ejemplo, los bares se ven perjudicados si tienen que retirar las terrazas". Admitió, además, que en el momento que se está viviendo, "todo lo que te pongan por delante agrava la situación. Cuando no se vende y muchos negocios están al límite, todo nos afecta. El clima de conflictividad laboral, con protestas continuas en el centro, el descenso en el consumo, todo se junta". No obstante, García agradeció al sindicato de la Policía Local (SIP) que haya decidido trasladar sus movilizaciones por los impagos de las nóminas a otras zonas de la ciudad. "Es un gesto por su parte que hay que agradecer. Entendemos que todo el mundo tiene derecho a cobrar su salario, pero por lo menos intentar no hacernos más daño unos a otros, porque el centro necesita empuje y no más piedras en el camino".

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