Jerez

Las cooperativas avivan el debate de la ampliación de la zona de crianza

  • Piden la convocatoria urgente de la comisión creada en el seno del Consejo tras seis meses sin reunirse

  • Anuncian que recurrirán a otras vías si persiste la falta de avances

Francisco Lorenzo, portavoz de las cooperativas del Marco y presidente de la Católico-Agrícola de Chipiona. Francisco Lorenzo, portavoz de las cooperativas del Marco y presidente de la Católico-Agrícola de Chipiona.

Francisco Lorenzo, portavoz de las cooperativas del Marco y presidente de la Católico-Agrícola de Chipiona.

El resurgimiento del vino de Jerez no llega a la viña del Marco. Los viticultores siguen sin verle color al auge del sector, animado esta campaña por la demanda de vino descalificado ante la fuerte caída de producción nacional de la cosecha y por el repunte del negocio de los 'sherry casks' o envinado de botas para el envejecimiento de whisky.

Pese al buen momento, el precio de la uva y el mosto del Marco sigue siendo de los más bajos del país, situación que asfixia a las cooperativas vitivinícolas, cuyo portavoz, Francisco Lorenzo, denuncia el envejecimiento de los viticultores asociados por el problema de relevo generacional derivado de la falta de rentabilidad de la viña.

"Sigue habiendo abandonos", afirma el presidente de la sectorial del vino de las cooperativas agroalimentarias de la provincia, quien apunta a la necesidad de "vender más y mejor" para paliar esta situación. Lorenzo pide una reflexión al sector para subir los precios de venta del jerez, pues "tenemos una joya enológica, pero la vendemos a precio muy barato; no puede haber vino en el lineal a 2,50 euros la botella".

El responsable sectorial cuestiona, en este sentido, que el jerez se venda como un vino de máxima calidad y no se pague por ello. "Para tener calidad en la viña y en la uva hace falta inversión y con los precios actuales del vino es imposible", asevera quien habla en nombre del colectivo de productores que ostenta casi la mitad del viñedo del Marco.

Superadas sus diferencias internas, las siete cooperativas del Marco vuelven a tener una sola voz en la defensa de sus intereses. Y dentro del proceso de integración emprendido por el colectivo, la subida del precio del vino y su repercusión en el viticultor es clave para hablar de futuro.

Junto al aumento de valor del producto final y de la producción, la hoja de ruta que se han marcado las cooperativas para mejorar su situación establece una serie de prioridades o líneas rojas, entre las que destaca la extensión de la zona de crianza de del jerez a todo el Marco.

Los vinos amparados por la Denominación de Origen tienen obligatoriamente que envejecerse en el denominado triángulo de crianza del jerez, el conformado por Jerez, El Puerto y Sanlúcar. Por contra, las bodegas enclavadas en la zona de producción del Marco -Chiclana, Puerto Real, Chipiona, Rota, Trebujena y Lebrija- pueden elaborar vinos finos, olorosos, amontillados... pero no pueden incorporar a sus etiquetas los términos Jerez-Xérés-Sherry ni Manzanilla de Sanlúcar.

Las cooperativas denuncian, no obstante, que los vinos de la zona de producción cumplen las mismas exigencias que los de la zona de crianza, pero no gozan de los mismos privilegios. En palabras de Lorenzo, "el pliego de condiciones de la D.O. nos iguala en obligaciones, pero no en derechos", motivo por el que las cooperativas reivindican "el reconocimiento de lo que ya se está haciendo".

Se da la paradoja de que una bodega de la zona de crianza puede comprar vinos de la zona de producción y, después de envejecerlo solo seis meses, comercializarlo con el sello de la D.O., lo que a juicio del portavoz de las cooperativas da idea de la excelencia de los caldos que se elaboran fuera del triángulo de crianza. Francisco Lorenzo sostiene que no cabe hablar en este caso de competencia, ya que según sus cálculos estamos hablando de 10.000 botas de la zona de producción contra las 85.000 de las bodegas de crianza.

En el seno del Consejo Regulador se creó una comisión para abordar la ampliación de la zona de crianza, pero los miembros de la misma llevan seis meses sin reunirse. Ante la falta de avances, las cooperativas se han propuesto avivar el debate, para lo que advierten de que en caso de no retomarse los contactos a la mayor brevedad, recurrirán a otras vías para buscar soluciones de consenso.

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