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Coronavirus Jerez

La caza se reivindica frente a la invasión de la fauna salvaje

  • El sector agrario defiende el control poblacional para prevenir daños en cultivos de conejos y jabalíes que “ocupan ya hasta las calles”

  • Organizaciones ambientalistas y ecologistas hablan de “excusa para mantener la caza” 

Jabalíes o cochinos salvajes pasean libremente por una cañada real de la provincia. Jabalíes o cochinos salvajes pasean libremente por una cañada real de la provincia.

Jabalíes o cochinos salvajes pasean libremente por una cañada real de la provincia.

Cochinos salvajes cruzando pasos de peatones en Grazalema y palomas urbanas picoteando campos de girasol en la campiña jerezana. En las redes sociales pueden encontrarse en estos días imágenes insólitas de la invasión del espacio urbano por parte de todo tipo de animales, jabalíes, cabras, corzos... pero también zorros, osos y pumas que han desatado alarma social.

El confinamiento deja vía libre a la fauna silvestre, que se abre camino en busca de comida en la basura de los núcleos poblacionales después de arrasar con su habitual fuente de alimentación, los cultivos de los agricultores, que se enfrentan principalmente en la zona a la proliferación de conejos y jabalíes asilvestrados, convertidos en plagas.

En el medio rural jerezano y su entorno se teme por los daños que puedan ocasionar los conejos en primavera, motivo por el que la Junta permitió de forma excepcional el control poblacional de estos animales en los municipios de Jerez, Arcos y Medina, no así en otras muchas localidades de la provincia afectadas por superpoblación y para las que Asaja-Cádiz solicitó la ampliación de la autorización autonómica.

La Junta mantiene las órdenes de emergencia cinegética para conejo en la campiña de Jerez

El Comité Andaluz de Caza acordó días atrás extender las medidas excepcionales –el plan de desescalada prevé abrir la veda para la caza recreativa y la pesca a finales de mayo– para el control de daños por fauna silvestre mientras dure el estado de alarma, decisión que está pendiente de resolución y que al principio del confinamiento se prestó a confusión por una mala interpretación del decreto de estado de alarma por parte del Instituto de Caza.

El organismo dependiente de la Junta entendió que el decreto prohibía la caza con estos fines y así lo anunció, pero no tardó en rectificar. Y ahora mantiene las órdenes de emergencia cinegética para conejo en buena parte del territorio andaluz y para jabalí en toda Andalucía de acuerdo con las organizaciones agrarias, desde las que advirtieron de los daños que tendría para el abastecimiento de alimentos a la población si no se prevenían los daños de poblaciones de las especies salvajes.

Híbrido de jabalí, especie que invade en estos días las calles de poblaciones de la Sierra. Híbrido de jabalí, especie que invade en estos días las calles de poblaciones de la Sierra.

Híbrido de jabalí, especie que invade en estos días las calles de poblaciones de la Sierra.

La decisión choca con el criterio de las entidades ambientalistas y ecologistas, que recurrirán la aprobación de las órdenes de caza ante el Gobierno central. A su juicio, la autorización de del control de poblaciones de animales salvajes como el conejo y el jabalí es una “excusa para mantener la caza todo el año, incluso de especies en época de reproducción, muchas de ellas amenazadas”. Además, consideran que “la delegación del ejercicio de esta actividad en cazadores y agricultores o en quienes estos designen, implica un evidente riesgo para la salud pública y un quebrantamiento de las exigencias de confinamiento decretadas por el estado de alarma”.

Las organizaciones agrarias, por contra, sostienen que es necesaria más flexibilidad para el control de daño frente a “la invasión por parte de la fauna cinegética de los campos y hasta las calles”, en las que el presidente de Asaja-Cádiz, Pedro Gallardo explica que “se están viendo corzos y jabalíes, y no sólo de la zona rural. Como prácticamente no ha habido movimientos de población, esta fauna se ha apropiado de los cultivos, los pueblos y las ciudades”.

Asaja asegura que hay "más daños de lo normal" por conejos y jabalíes en las explotaciones de la provincia

Gallardo asegura que en la provincia “hay más daños de lo normal” ya que “los destrozos que causa un jabalí en una explotación por ejemplo de maíz son muchos; no es sólo lo que se come, es lo que pisotea, las mazorcas que troncha...”. 

La superpoblación de conejo en la campiña de Jerez es preocupante: Es una “especie en peligro en algunas zonas de España, en otras, como Andalucía, hay superpoblación, y tenemos muchas limitaciones porque no se permite cazarlos en cañadas, donde cada vez hay más, de ahí que pidamos flexibilidad”, indica el presidente provincial de Asaja, quien cita el riesgo de descarrilamiento de trenes por la proliferación de madrigueras en los taludes del ferrocarril en Castilla-La Mancha a modo de ejemplo del peligro que representa esta especie.

Según Gallardo, los ecologistas "dirán lo que quieran, pero al final los que llenan los supermercados, los que alimentan a la población, son los agricultores y pescadores”.

Desde Coag-Cádiz, su secretario provincial, Miguel Pérez, defiende igualmente la necesidad de mantener la caza en el estado actual de emergencia para evitar el asilvestramiento. “Aquí todavía no estamos teniendo problemas tan graves con los conejos, hay que estar con los protectores en los cultivos jóvenes, pero en Córdoba las plagas son un problema endémico”, señala Pérez, quien asegura que la caza “es necesaria para mantener el equilibrio”.

Sobre la invasión de los espacios urbanos, el responsable de Coag explica que “los animales, en cuanto pueden, toman posesión” y detalla que en esta zona hay que tener especial cuidado con los jabalíes, sobre todo con los híbridos, “que son más listos que el hambre”.

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