Celebración del Día del Flamenco

Un arte infravalorado y sin medias tintas

  • David Fernández resalta en la lectura del manifiesto por el flamenco "su riqueza musical" y aboga por la apuesta decidida por convertirlo en un motor de una futura industria en la ciudad

David Fernández, junto a Mamen Sánchez y Miguel Ángel Vázquez, en el Alcázar David Fernández, junto a Mamen Sánchez y Miguel Ángel Vázquez, en el Alcázar

David Fernández, junto a Mamen Sánchez y Miguel Ángel Vázquez, en el Alcázar / Vanesa Lobo

Por séptimo año consecutivo, el Ayuntamiento ha conmemorado el aniversario de la denominación del flamenco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco con la lectura de un manifiesto en favor de este arte jondo. La propuesta, planteada en su día por el Partido Popular, se ha mantenido con acierto en estos años, y por los dos espacios elegidos para su celebración, el Cabildo y el Alcázar, han pasado nombres como Juan de la Plata (2012), Manuel Ríos Ruiz (2013), Pepe Marín (2014), Juan Salido (2015); Fermín Lobatón (2016); María del Mar Moreno (2017) y David Fernández, que ayer cogió el testigo del resto.

El periodista y Director de Diario de Cádiz, perfecto conocedor de este arte desde distintas perspectivas, abordó la celebración de esta efeméride, de lo general a lo local, acercándose en un primer momento al flamenco como patrimonio universal, para cerrar su intervención analizando, con datos en la mano, el ámbito local.

Fue casi una hora de ponencia, una ponencia que se apoyó en el formato videográfico y a la que asistieron representantes de todos los estratos del flamenco, desde la UCA, con González Mazo, pasando por las peñas, aficionados y en menor medida, artistas. Tampoco faltó la Academia San Dionisio y sobre todo de la admnistración, pues al margen del consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, Mamen Sánchez y su concejal de Cultura, Francisco Camas, acudió la directora del Instituto Andaluz de Flamenco, María Ángeles Carrasco, el delegado territorial, Daniel Moreno, y una representación de IU, Partido Popular y Ciudadanos.

En su discurso, David Fernández comenzó recordando, a través de un montaje de vídeo, fragmentos de aquel magnífico programa emitido por Onda Jerez hace casi 20 años, llevando por título ‘Flamenco Abierto’ . Vicente Soto, Capullo, José Mercé, Fernandito Terremoto, María del Mar Moreno, Joaquín Grilo o Angelita Gómez fueron, con sus palabras, los encargados de contextualizar su mensaje inicial.

Presumió David, como jerezano, del cante de su tierra, “el flamenco y Jerez no se entienden por separado”, para referirse seguidamente la riqueza artística, “incomparable”.

Recorrió brevemente la historia del flamenco, para detenerse en aquel tiempo pasado y difícil para los artistas, aquellos “tiempos de los señoritos”, pero sobre todo se centró en la tradición oral y en el legado de algunos maestros. No pasó por alto “el sectarismo”, dejando a un lado “el fundamentalismo más absurdo, la vieja cantinela entre el cante gitano o payo”, y aprovechó la más candente actualidad, para enviar un recado “a los indocumentados” que menosprecian al flamenco “como un mero tópico”.

Su discurso tuvo también un cariz reivindicativo, sobre todo al centrarse en Jerez. David Fernández puso como modelo el tratamiento que se hace del flamenco en Japón, donde “la industria flamenca es todo un ejemplo de hacer bien las cosas”. Además, defendió esa labor, principalmente, porque “son tan guardianes de la tradición”.

En sus recomendaciones particulares, criticó que “el patrón de nuestra oferta cultural flamenca se diluye como un azucarillo en el café”, y mencionó, en este sentido, las dificultades de las peñas que “sobreviven a duras penas” y “ni siquiera con la Fiesta de la Bulería se acaba de dar con la tecla después de más de medio siglo, por no hablar de la debacle de los Viernes Flamenco”.

En cambio, ensalzó la labor del Festival de Jerez. “Cuando hemos permitido a los que saben situarse al frente de las decisiones, hemos hecho cosas maravillosas”.

Fernández pidió la recuperación de los barrios, “hoy da miedo pasear por Santiago y La Plazuela requiere cuidados intensivos”; y lamentó la pérdida del proyecto Ciudad del Flamenco que “sólo con su prestigio habría garantizado un retorno espectacular”.En este sentido, se apoyó en el dato del Guggenheim, que “en 2013, sólo 15 años después de su inauguración, ya había generado 3.173 millones de euros, 37 veces más que el costo de su construcción”.

Finalmente, elogió el Máster de la UCA y la construcción del Museo del Flamenco.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios