Jerez

Del drago de Angustias al quejigo de La Plata

  • La Ruta de las Especies da a conocer el patrimonio vegetal y cultural de la ciudad con tres itinerarios en los que se descubren ejemplares como el 'ave del paraíso'

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Pocos conocen la gran variedad de arbolado que hay en la ciudad. Muchas especies pasan inadvertidos y otras llaman la atención de los jerezanos, sin que puedan resolver sus dudas sobre su nombre, de dónde procede, cómo ha llegado... Para responder a las preguntas de los más curiosos, la Delegación de Medio Ambiente, a través del programa europeo Life+ Jerez, ha puesto ya en marcha los tres itinerarios por los distintos parques de la ciudad, incluidos en 'La Ruta de la especies'. Estos recorridos intentan acercar al ciudadano a su entorno urbano con un patrimonio vegetal, histórico y cultural diverso y de gran riqueza. Su objetivo es "descubrir, valorar y proteger los elementos naturales históricos y culturales que conforman el paisaje urbano de Jerez".

Imagínese por un instante que está en la plaza de las Angustias. ¿Sabía que está declarada como Jardín de Interés Cultural desde el 24 de febrero de 2004? En la actualidad, este enclave cuenta con especies de interés, algunas de las cuales son supervivientes del viejo arbolado. Así, pueden verse cedros, callistemo y unas llamativas flores de estambres rojos. También crece un gran drago muy ramificado, una alta palmera datilera, otras canarias y una muy ramificada Strelitzia nicolai, especie conocida como 'ave del paraíso' y catalogada como singular para la ciudad.

Sin salir del centro también puede disfrutar en la Alameda Vieja de un paseo principal marcado por sendas filas de jacarandas que llegan hasta el templete. En la explanada que se encuentra frente a la actual entrada al Alcázar destacan, además de los naranjos, los centenarios ejemplares de palmeras, acacias, un ciprés y un gran cedro del Himalaya. Por último, en el jardín, situado a un nivel inferior frente a la Bodega Gonzalez Byass, destacan los enormes ejemplares de jacaranda, pino carrasco, palmera canaria, higuera 'llorona' y ficus de frondosa copa, que datan del siglo XVIII-XIX.

Hablar de arbolado es hablar del Retiro. Entre los ejemplares de este particular parque despuntan el castaño de flor roja, 'limpia tubos llorón', majuelo, fresno de la tierra, Ginkgo, pino carrasco y yuca gigante. También se encuentran buenos ejemplares del árbol del Amor, ciprés común, drago, maclura y agracejo.

Y sigue otro punto de esta ruta del centro. La alameda Cristina tiene su origen en el descampado conocido como Llano de San Sebastián, espacio público a las afueras de la ciudad amurallada. En la actualidad, el paseo central presenta en su perímetro sóforas, intercaladas con palmeras datileras y washingtonias.

La ruta norte de esta actividad de Medio Ambiente comienza en el Mamelón. Uno de los arbustos más llamativos que aquí pueden verse es el acocántera de delicadas flores blancas que exhalan un dulce aroma y de frutos que se asemejan a aceitunas. Por su parte, el parque Willimas ofrece una cuidada combinación de especies autóctonas centenarias, con otras especies alejadas de la tipología tradicional, que han sabido adaptarse a este entorno contribuyendo al enriquecimiento de la jardinería local. Cuenta con pinos, robinias, jacarandas, tilia europea, ficus, yucas..., entre una gran variedad.

Toca el turno del Gonzalez Hontoria. Este parque es el de mayores dimensiones de la ciudad y se divide en dos zonas: los jardines de la Rosaleda y los jardines de El Bosque. El primero cuenta con buenos ejemplares de higuera de Port Jackson, jabonero de la China y dodonea. En el segundo, hay catalogados como singulares el algarrobo, eucalipto rojo, agracejo, palmera del Senegal y mesto.

Tercera ruta. La oeste va desde Cristina al Zoológico. Aquí destacan los jardines de La Atalaya, unos 18.000 metros cuadrados con ejemplares de árboles centenarios y que fueron diseñados jugando con varias alturas y dotados de estanque, fuentes, bosquete..., todo según el modelo del paisajismo francés imperante en el siglo XIX.

Por otro lado, en la barriada La Plata se quiso crear un pequeño bosque formado por grupos de árboles pertenecientes a una misma especie, procedentes de los Montes de Propios. Entre estas especies destaca un conjunto de alcornoques y un variado grupo de quejigos, acebuches y agracejos, encargados de poblar el extremo opuesto del recinto. La Unión y el Zoológico completan los puntos de interés en este recorrido por la biología.

La zona verde del término municipal llega a los tres millones de metros cuadrados, con unos 120.000 árboles. Los naranjos, la jacaranda, la tipuana y el pino carrasco encabezan la lista de los más frecuentes, aunque el futuro del arbolado de Jerez no está encaminado a recurrir siempre a los mismos. Sin embargo, todos los esfuerzos por poner en valor este patrimonio 'verde' puede caer en saco roto si su mantenimiento es limitado. A pesar de los esfuerzos, es evidente que el parque González Hontoria no vive su mejor momento, al igual que La Plata, donde el vandalismo y la falta de limpieza municipal deja en un segundo plano los ejemplares del parque.

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