Educación | Literatura infantil y juvenil Harry Potter, el niño que vivió

La saga de Harry Potter, todo un universo literario. La saga de Harry Potter, todo un universo literario.

La saga de Harry Potter, todo un universo literario.

Cuando un libro desborda los límites de sus páginas y se convierte en todo un universo estable y consolidado a través de los años con seguidores de cualquier edad, como ocurre con la saga Harry Potter, es legítimo preguntarse qué ha pasado aquí. Si esta fiebre pottermaníaca ha sido resultado de un marketing muy bien trazado por la industria cultural y audiovisual, o se basa en una buena historia que podemos ya considerar dentro de los clásicos de la literatura juvenil y que es indispensable leer.

Si nos paramos a pensar, encontraremos elementos en la historia de Harry Potter que son recurrentes en la literatura juvenil, a saber: un protagonista que hace el 'viaje' del héroe, desde ser un niño huérfano humillado por sus tíos, hasta descubrir su destino ligado a la justicia; un grupo de amigos que vive aventuras llenas de misterio; una dicotomía de valores: el mal encarnado en Voldemort y el bien representado en Harry; una escuela de magia como centro neurálgico de la historia, uniendo así la cotidianidad del lector con el elemento fantástico. Es decir, los elementos son clásicos: el héroe, la pandilla, la aventura, la magia y la lucha del bien sobre el mal, con final feliz. Hasta ahí todo bien. Pero ¿qué hace tan especial esta saga? ¿Por qué no nos cansamos de leerla, tanto niños como mayores? ¿Por qué los que no leen también se sienten atraídos por sus personajes y sus historias?

J.K. Rowling no solo escribió una buena historia y unos personajes creíbles de personalidad consistente, sino que fue capaz de crear un mundo tan rico en detalles, que consigue transportar al lector a lugares donde siente por igual lo cotidiano y lo fantástico. La estación de tren, tan cercana a nuestra experiencia, se transforma solo para los aspirantes a magos. El andén que lo hace posible se salta la normalidad de nuestros números para pasar a añadirle una fracción de tres cuartos. Al comprar el material escolar, no serás el alumno ni el profesor quien decida qué varita elegir, sino que será la varita quien elija al alumno. Las escaleras del colegio pueden cambiar de dirección al subir. Y así infinidad de ejemplos, donde lo fantástico está tan unido a nuestra realidad que parece un sueño que querríamos vivir. Un mundo donde nos reconocemos y nos sentimos a gusto, al que se le ha añadido un plus que nos hace sonreír y soñar.

Pero ¿dónde nos situamos nosotros, los lectores, en este mundo fantástico? Al llegar a esta escuela de magia, el sombrero seleccionador decide a qué casa irá a parar el aspirante. Las casas de Hogwarts representan un perfil psicológico básico. Quienes pertenecen a Gryffindor son valientes y a veces imprudentes. Los de Ravenclaw son inteligentes y presumidos; los de Slytherin son astutos y ambiciosos, y los de Hufflepuff son leales y solidarios. El lector terminará tarde o temprano identificándose con una de estas casas y, si no lo hace, ya existe un test online que puede hacer para situarse. Lo cierto es que este rasgo tan característico de la literatura juvenil, que es conseguir que el lector se identifique con alguno de sus personajes, se alcanza de forma caleidoscópica en la saga de Harry Potter, ya que en el trasfondo existen multitud de valores y también de flaquezas que se ven reflejadas en sus protagonistas.

Por otro lado, un valor añadido de las novelas es su referencia a elementos de la cultura clásica. En un duelo entre magos, los fans sabrán qué efectos tendrá "Sectumsempra", "Expelliarmus" o "Protego". Algunos nombres propios están tomados de la mitología. Así, Minerva McGonagall hace alusión a su sabiduría; Argus Filch el conserje toma su nombre de Argo; Sybill Trelawney hace referencia a las Sibilas. Aparecen también criaturas mitológicas como el Basilisco, la Quimera o el Cerbero. Rowling ha sabido entretejer la cultura clásica en sus novelas y hacer que los niños hablen latín.

El 4 de febrero se celebra en todo el mundo la 'Harry Potter Book Night' en lo que será su séptima edición. Es una ocasión única para disfrazarse de cualquiera de sus personajes y jugar a un duelo de hechizos, un Trivial de preguntas o un Taller de Mandrágoras. El mapa de eventos a nivel mundial se encuentra en la página de la editorial Bloomsbury, donde también se ofrecen ideas de actividades para realizar en cualquier lugar donde se puedan reunir los fans de la saga.

Más allá de que quieras o no disfrazarte, jugar con tus hijos a los hechizos, participar en la 'Harry Potter Book Night' o ver las películas de la saga, hay sobradas razones para leer y releer a J.K. Rowling a cualquier edad. "El niño que vivió" ha llegado para quedarse a vivir para siempre.

Recomendados

  • Harry Potter y la filosofía. William Irwin, Gregory Bassham. Editorial Alianza. Gregory Bassham ha reunido en este libro un conjunto de ensayos excelentes que se atreven a discutir con el mago de la cicatriz, y con personajes como Dumbledore, Sirius Black o Hermione, sobre el amor, el mal, el feminismo, la muerte, el poder, el sacrificio o la esperanza.
  • Harry Potter: La guía Pop–up del Callejón Diagon y alrededores. Matthew Reinhart, Kevin M.Wilson. Editorial Norma. Un espectacular Pop up que nos adentra en todas la tiendas y curiosidades de este callejón, sin dejar de sorprendernos cuando levantamos cada solapa.
  • Harry Potter y la piedra filosofal. Edición Minalima. Rowling,J.K. Editorial Salamandra. Sumérgete en el mundo de Harry Potter con la edición pop up que la editorial Salamandra ha sacado del primer libro de esta saga que se ha convertido en un clásico de la literatura juvenil.
  • Harry Potter: Una historia por la historia de la magia. J.K.Rowling. Editorial Salamandra. Un recorrido por los orígenes de la magia que subyace en las historias de Harry Potter, con abundante material inédito sobre la serie de J.K.Rowling

(*) Bibliotecaria en la Biblioteca Pública de Cádiz. Licenciada en Filosofía por la US y en Documentación por la UOC. Máster en Libros y LIJ por la UAB.

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