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El Alma de África es un ejemplo contra el racismo

Un ejemplo mundial contra el racismo

  • El Alma de África provoca una revolución en las redes tras portar camisetas con los insultos que reciben

  • La noticia ha llegado a EE.UU. y Argentina, entre otros países

El Alma de África es, desde su creación, algo más que un equipo de fútbol. Dar patadas a una pelota es el arma que utilizan para combatir el racismo. No hay tregua. Cada partido es una batalla ganada. Sobre todo por el mensaje que trasladan a rivales y aficiones visitantes con su mera presencia. El año pasado descendieron, aunque es lo de menos. Estuvieron en Segunda Andaluza, lo que propició que muchos de sus futbolistas fueran fichados por otros conjuntos con mayor potencial deportivo. No importa. Se trata de seguir jugando; de continuar peleando contra la lacra del racismo.

El pasado domingo jugaron el último partido de esta temporada. Se trataba de un amistoso ante una Selección de Jerez. Era el primero después de la revolución que habían creado en medio mundo con sus camisetas una semana antes. En la espalda, en vez de sus nombres, portaron los insultos que suelen utilizarse en su contra. Ese día la lista de convocados la compusieron Sudaca, Negrata, Gorila, Gitano, Indio, Nigga, Moro, Ilegal, Morenito, Sin Papeles, Esclavo, Negro, Mono, Escoria e Inmigrante. Lo más importante fue la lección que le dieron al mundo. Alejandro Benítez, presidente y entrenador, explica: “Ha sido horroroso el impacto. Nos han llegado felicitaciones de Estados Unidos, acabo de ver un artículo muy bonito que nos han hecho en Argentina... Todo lo que podamos sensibilizar, pues muchísimo mejor”. Revolucionaron las redes sociales.

Los problemas que se suelen encontrar en los campos cada vez son menos. Gracias, en parte, a lo realizado por el club desde el año 2015, cuando salieron a competir. De hecho, Benítez relata que todos los pueblos y aficiones rivales les tratan con el mayor cariño posible. “Siempre existe el típico que quiere dar la nota, pero no es una tónica dominante. Además, no hemos encontrado problemas con ninguna afición. Nos han tratado siempre con muchísimo cariño todas las aficiones”, relata.

Sobre el terreno de juego es más complicado. La malentendida competición de algunos es más conflictiva. “Son pocos, pero siempre está el jugador que ya viene de vuelta y les provocan. Lo más fácil para ellos es el insulto racista”, relata Benítez.

Son imparables. Se han ganado el respeto de toda la sociedad. En el encuentro amistoso ante la Selección de Jerez, algunos de los futbolistas hablaban con el presidente del Alma de África y le exponían que la temporada no terminaba hasta que no se jugaba este encuentro. Los futboleros conocen el proyecto y su alcance.

Este año los resultados deportivos no han sido los mejores, pero eso no desanima al club. “A ellos les afecta más eso que a mí, porque está claro que todos queremos ganar”, dice el técnico antes de puntualizar: “Nosotros estamos para otra cosa. En el tema social de campañas de sensibilización la de las camisetas ha sido la máxima. También les ayudamos en temas administrativos, laborales, les buscamos clases en español. Son las cosas que intentamos movilizar para ellos y nos importan verdaderamente”.

Ahora es tiempo de descanso. Toca pensar en la próxima temporada. Esperan hacer un buen equipo donde cuenten con jugadores jerezanos para que sea aún más visible la inclusión. El fútbol ha terminado, pero el partido contra el racismo sigue en liza.

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