Jerez

Una experiencia de Jerez cinco estrellas

  • Marisa C. Azcárate, administradora de 'Kaizen Hoteles', la sociedad que promueve un hotel de lujo en Tornería, habla de la filosofía del proyecto que verá la luz el próximo día 31 de octubre y reflexiona, como empresaria, sobre su visión de la ciudad

Fachada principal del número 22 de la calle Tornería, en cuyo interior toma forma el nuevo hotel. Fachada principal del número 22 de  la calle Tornería, en cuyo interior toma forma el nuevo hotel.

Fachada principal del número 22 de la calle Tornería, en cuyo interior toma forma el nuevo hotel. / Manuel Aranda

En el número 22 de la calle Tornería las jornadas de trabajo son intensas. A apenas dos meses para la apertura del nuevo hotel 'Casa Palacio María Luisa', el 31 de octubre, los esfuerzos se centran en culminar la impresionante rehabilitación de la que ha sido objeto esta casa palacio, cuyo último uso fue como sede del Casino Jerezano. Detrás de este proyecto que dotará a Jerez de un hotel de cinco estrellas gran lujo, está la empresa 'Kaizen Hoteles S.L.' y el empeño de una mujer: Marisa C. Azcárate, su promotora y administradora de la sociedad, empresaria nata, como ella misma se define, desde su trabajo en la empresa familiar hasta su desembarco hace un tiempo en el sector hotelero. No es casual. "A mi me gusta mucho recibir, siempre he recibido en casa y se me da muy bien y creo que esto es profesionalizar lo que me ha gustado hacer siempre".Nacida en Madrid, tampoco es accidental su elección de Jerez para la apertura de este hotel, el segundo de 'Kaizen Hoteles', tras el de 'La Malvasía' en El Rocío, Casada con José Ramón Estévez, presidente del Grupo Estévez, asegura que el proyecto de un hotel en Jerez, "encajaba en mi vida, y además yo soy una enamorada de Jerez, es una ciudad extraordinaria con un patrimonio excepcional, una historia, los caballos, el flamenco, sus vinos, el circuito, cosas únicas. Es una ciudad muy rica cultural y patrimonialmente. No sé cómo la gente no se da cuenta de lo que hay". De hecho, su convencimiento de las posibilidades de Jerez ha sido también determinante para poner en marcha este proyecto, para invertir en una ciudad en la que por desgracia no sobran las inversiones, confiada en que su iniciativa quizá anime a otros a apostar por la ciudad. "Yo creo mucho en Jerez y también en que hay un efecto contagio en la inversión, que espero que se produzca y además he visto que hay un nicho de trabajo aquí, que es el turismo de calidad, de lujo", reflexiona. "Creo que hay que apostar por el turismo más de calidad, porque la gente lleva muchos años viajando bastante y cada vez es más exigente en los viajes, quiere viajar bien y me refiero a personas de todos los niveles". Sostiene que la imagen de una ciudad se acaba componiendo de las experiencias que se ofrece a sus visitantes y que estas experiencias comienzan desde el momento en que se llega al hotel. "Si tú vas a una ciudad y no te encuentras sitios de calidad la impresión que te da la ciudad es que es de medio pelo. Pero tú vas a una ciudad y te alojas en un sitio que está muy bien, la impresión está muy supeditada a tu experiencia personal, al sitio donde has estado".

Con estas premisas, la filosofía de 'Kaizen Hoteles' se centra en ofrecer experiencias a través de hoteles singulares y únicos. "Apostamos por sitios que a lo mejor están fuera de ruta. Estamos haciendo el hotel de Jerez, tenemos el hotel de 'La Malvasía' en El Rocío y acabamos de comprar una parcela para ampliarlo de cara a 2019 y hemos comprado también un edificio en Sevilla para hacer otro hotel. No va ser una casa palacio como la de Jerez, va a ser una casa señorial sevillana".Asegura que alojarse en 'Casa Palacio María Luisa' será "vivir Jerez, estar en un sitio auténtico. Este hotel es Jerez. Es una casa palacio del siglo XIX , de un Jerez muy clásico, muy noble, con un nivel impresionante", dentro de una apuesta, la de 'Kaizen Hoteles', que es sinónimo de "calidad", y que pretende además "recuperar patrimonio, y aportar a la ciudad un turismo de calidad, de lujo, que la revaloriza, aunque la palabra lujo no me gusta porque muchas veces se malinterpreta. Es calidad, confort, experiencia, un servicio impecable, porque una persona cuando va a un hotel quiere que la hagan sentir muy bien. Yo no quiero que en mi hotel se sientan como en casa, quiero que te sientas muchísimo mejor. Nos definimos con una palabra que es excelencia", argumenta Azcárate.

Defiende además que la recuperación del patrimonio que lleva a cabo 'Kaizen Hoteles' no es un lavado de cara. "Lo hacemos bien, lo recuperamos para que dure otros 200 años. Esa recuperación de patrimonio nos importa y nos importa la cultura porque yo quiero que el hotel sea muy cultural, que se organicen cosas, música, que se promuevan los vinos de Jerez, los caballos, quiero que se promueva la cultura, los productos de Jerez".

Y sin duda, su localización también es un factor decisivo. "El cliente objetivo de este hotel no quiere estar a cinco minutos del centro, de lo bueno, nuestro cliente quiere salir a la calle y estar ya en todo lo bueno, aquí estás a un paseo del centro histórico de Jerez, de bares, de comercios. La localización es lo primero que miramos y la localización era la ideal".Desde que la sociedad adquirió el edificio de la calle Tornería, 22, han transcurrido casi cuatro años, suficientes para que esta empresaria opine sobre las complicaciones que conlleva poner en pie una inversión y sus impresiones sobre la ciudad, en la que dice echa en falta "ese granito de arena que entre todos debemos poner porque la recuperación del centro histórico, de la ciudad depende de todos. Muchas veces decimos: es que es una cuestión del gobierno o de la alcaldesa, pero no: es de todos. Hay un montón de casas que tienen unas fachadas que están muy descuidadas y yo creo que cada uno debemos cuidar nuestra casa, por dentro y por fuera. No debería ser necesario que el Ayuntamiento venga a decírtelo o a obligarte. Se critica también mucho la falta de limpieza, pero bueno, los que ensuciamos somos nosotros; si cada uno de los ciudadanos se preocupara de no tirar cosas a la calle, todo estaría mucho más limpio".Azcárate no habla de trabas a la inversión pero sí reclama más agilidad y eficiencia en todos los trámites que dependen de las administraciones, con la sensación de que existe "una huelga de celo" que paraliza igual que una huelga de brazos cruzados. "Nada se debe hacer mal, pero tampoco retrasarlo innecesariamente. Se pueden hacer muy bien las cosas, tomando decisiones sensatas, pero sin paralizar, con cierta flexibilidad, porque ser flexible no es malo ni corrupto. La exigencia no está reñida con la flexibilidad, con la agilidad". Comenta que la labor de los funcionarios es fundamental. "El papel que tienen que firmar tiene unas consecuencias importantes para toda la ciudad. La gente debe ser más consciente de eso. Invertir hoy en día es muy complicado. Ya sea una inversión grande o una tiendecita normalmente tú estás pidiendo un crédito para hacer esa inversión y tienes calculado la recuperación de la misma. Si cuando la estás haciendo, por desidia te están retrasando papeles, tu crédito se va alargando cada vez más y cada vez tienes que pagar más. Es que un tema muy claro de números. Si todo el mundo actúa eficientemente habrá mucha más inversión, si no, hay inversiones que son imposibles de hacer".Lamenta esta empresaria que hoy en día dar una licencia de ocupación o un permiso rápidamente haga aparecer la sombra de la corrupción. "Vamos a ver, dar una licencia de ocupación, cuando todo está bien, se puede hacer de una forma rápida, porque la des rápido no quiere decir que exista algo raro, es que es al contrario". Entusiasta del proyecto de su hotel y convencida de su éxito, pese a que ha tenido que escuchar más de un comentario poniendo en duda la viabilidad de un hotel de cinco estrellas en Jerez, Azcárate confía en un relanzamiento del patrimonio turístico de la ciudad, que, en su opinión, debe empezar por que la ciudad sea capaz de generar dinero y emplearlo en el arreglo del centro histórico. "Eso provocará que vengan turistas y dinero y se podrá entonces dedicar a obras sociales, que por supuesto, hay que hacerlas. Lo contrario será rentable políticamente pero económicamente incorrecto".

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