Jerez

"Con mis hijos no soy ni amigo ni colega, soy su padre"

  • Emilio Calatayud, juez de menores de Granada, defiende en una ponencia en El Altillo School la autoridad paterna y dice que "los niños han hecho un abuso de sus derechos"

Con su particular sentido del humor y diciendo las cosas claras y tal y como las piensa, Emilio Calatayud, juez de menores de Granada, abrió ayer el ciclo de conferencias que la escuela de padres del Laude El Altillo School ha organizado para el presente curso académico.

Con el título 'La educación en España: de un extremo al opuesto', el magistrado, conocido por las peculiares sentencias que impone a los menores que pasan por su juzgado, comenzó su ponencia puntualizando que "yo, antes que juez, soy también padre", y afirmó que conforme han ido pasando los años "hemos pasado de un extremo al otro, nos da miedo decir ciertas cosas por la joven democracia que tenemos y en el tema de menores hay que hablar claro".

Calatayud, que impartió su ponencia en un abarrotado gimnasio habilitado al efecto, piensa que "antes era mucho más fácil ser padre" y que con sus hijos "ni soy colega ni amigo, soy su padre, para lo bueno y para lo malo". El juez considera que "hemos pasado de ser esclavos de nuestros padres a ser esclavos de nuestros hijos, cuando en realidad tiene que haber un término medio". Así, piensa que "ahora confundimos un cachete con un maltrato, pero, ¿cómo podemos evitar que un niño no meta la mano en un enchufe? O le damos un cachete para que no lo haga más o le explicamos que si los mete se puede electrocutar y quedarse en el sitio, con lo cual le causamos un trama".

De la misma manera, explica que los menores de hoy sólo atienden a sus derechos, pero no tienen en cuenta sus deberes, y en tono humorístico explicó las etapas de la vida de un niño y todas sus complicaciones y caprichos "hasta el día que se va de casa a los 30, se casa, se divorcia y al final te tienes que quedar con sus hijos".

El juez también explicó los diez puntos del "decálogo para tener un delincuente en casa", es decir, lo que tienen que hacer los padres si quieren malcriar a sus hijos, entre lo que se encuentra "darle todo lo que quiera"; "no regañarle nunca"; "darle todo el dinero que quiera"; "satisfacer todos sus deseos" y "ponerse de su parte en todos los conflictos que tenga", entre otros puntos.

También habló de la violencia familiar, señalando que "de los 20 ó 25 juicios que tengo a la semana, 3 ó 4 son de menores que han maltratado a sus padres. Yo he visto piernas rotas y bocas partidas", si bien también indicó que no sólo se da maltrato físico, sino también "psicológico".

El problema, según el juez, es que muchas veces los menores no conocen o consideran no tener deberes "porque los padres decimos muchas veces eso de 'pobrecitos, que no tengan que pasar por lo que he pasado yo', pero eso hay que inculcarlo, porque para eso soy su padre y tienen que darse cuenta que tienen deberes, pero nos ha dado miedo transmitirles esto. Los niños han hecho un abuso de sus derechos".

En este sentido, Calatayud también criticó que en la escuela "ha pasado lo mismo", y reclamó que "a los profesores hay que devolverles la autoridad", si bien criticó la medida de expulsar a los alumnos conflictivos porque "los niños hasta los 16 años donde deben de estar es en la escuela. Hay que luchar contra el absentismo y el fracaso escolar" ya que señaló que "un gran porcentaje de los niños con perfiles delincuentes tienen fracaso escolar, y más aquí en Andalucía. Eso es una vergüenza".

El juez también habló de los males del alcohol y de las drogas en los menores, al igual que del mal uso que hacen en muchas ocasiones de los móviles y de Internet - "los niños no pueden tener Internet en su cuarto, tiene que estar en el salón de casa"-. Por último, Calatayud defendió la actual Ley del menor ya que a pesar de que "se da a entender en los medios de comunicación que a los menores no les pasa nada, sí que les pasa."

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios