Internacionalización

Secovisa, el ángel de la guarda de las bodegas y almazaras

  • La firma jerezana especializada en instalaciones y servicios para el sector agroalimentario es seleccionada como finalista a los Premios Alas a la Internacionalización

  • Las exportaciones representan ya el 65% de la facturación del grupo Herpasur-Secovisa, que ha desarrollado proyectos en casi una treintena de países

El consejero delegado de Secovisa, Germán Cordero (i), y el director general, Jaime Pérez, en las instalaciones de la empresa en el Parque Empresarial.

El consejero delegado de Secovisa, Germán Cordero (i), y el director general, Jaime Pérez, en las instalaciones de la empresa en el Parque Empresarial. / Manuel Aranda

Secovisa (Servicios y Construcciones Vinícolas, S.A.) ha visto recompensada su apuesta por la exportación con su selección como finalista de la provincia de Cádiz en los XV Premios Alas a la Internacionalización de la Empresa Andaluza en la categoría de Implantación Exterior. 

“Nunca está de más que las instituciones reconozcan la labor de las empresas, pero el mejor reconocimiento para una empresa es mantener la confianza del cliente; el mejor reconocimiento es la facturación y el crecimiento”, explica Germán Cordero, consejero delegado de esta firma jerezana especializada en la instalación y prestación de servicios al sector agroalimentario, en particular al vinícola y oleícola.

Esta empresa jerezana fundada en 1987 se integra en el grupo Herpasur-Secovisa, propiedad al 100% de la familia Cordero Íñigo y que también abarca la fabricación de depósitos de acero inoxidable de uso industrial, en sus inicios vinculada casi exclusivamente al sector vinícola. El salto internacional, sin embargo, llegó de la mano del aceite tras la grave crisis del vino de Jerez de los noventa, comenzando su actividad exterior en Marruecos, desde donde se expandieron a numerosos países del Norte de África, para luego desembarcar también en América, principalmente en Estados Unidos.

La actividad internacional representa ya el 65% de la facturación del grupo, cuya actividad exterior se extiende por cerca de una treintena de países, detallan Germán Cordero y Jaime Pérez, director general de Secovisa, quienes subrayan la cada vez mayor importancia de la internacionalización, que han mantenido en los dos últimos años pese a la pandemia.

“2020 y 2021 han sido muy complicados por el tema del Covid, pero no hemos dejado de trabajar en ningún momento. En Herpasur y Secovisa, lógicamente con todas las medidas sanitarias y demás, hemos hecho todo lo posible por seguir con la estructura, intentar evitar un ERTE a toda costa”, comentan, al tiempo que significan que “todas las empresas habrán pasado sus penurias y sus fatigas, pero nosotros hemos seguido trabajando y viajando, incluso con restricciones y teniendo que hacer cuarentena, a Estados Unidos, a Marruecos o como ahora en octubre, que vamos a Arabia Saudí, donde tenemos un proyecto”.

A los responsables de Secovisa les encantaría trabajar más en casa, en el mercado nacional, “sería síntoma de que en España hay inversiones y prosperidad”, pero la realidad es muy distinta, aunque no quita que también contraten sus servicios en proyectos cercanos como Molino de Guadalquivir en Lebrija, “un auténtico monstruo”, indica Cordero acerca de la que está llamada a ser la mayor almazara privada de Europa con diez veces más de capacidad de producción y almacenamiento que las instalaciones tipo del sector.

Herpasur y Secovisa, complementarias entre sí, no descuidan el mercado local del vino, al que proveen de las principales marcas de prensas, despalilladoras, bombas... “El 95% de las bodegas del Marco de Jerez, por no decir el 100%, son clientes nuestros , y en los vinos de la Tierra de Cádiz lo mismo”, explica Cordero. Y su “principal valor es el servicio postventa”, añade Pérez.

Es lo que denominan un servicio “llave en mano” en el que asumen la instalación completa del proceso lineal para la producción, entre otros, de vinos, bebidas espirituosas y aceite, haciéndose cargo también del mantenimiento y las reparaciones para lo que en ‘temporada alta’ cuentan con una plantilla de hasta 70 personas.

En la campaña de la vendimia, que en Secovisa comienza en mayo o incluso antes con la puesta a punto de los equipos y la maquinaria de las bodegas, para prolongarse hasta septiembre llegan a contar con un servicio de atención las 24 horas.

El consejero delegado de la empresa subraya la importancia del equipo humano, sin el que está convencido de que sería imposible aspirar a los Premios Alas, honor que Secovisa ya comparte con Herpasur, que también fue seleccionada como finalista en 2006.

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