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El jerez rechaza "sin fisuras" etiquetar al vino como el tabaco

  • El Consejo Regulador se alinea con la industria europea de bebidas en su firme oposición a que se equipare el vino con el tabaco como factor de riesgo para la salud

  • Bruselas baraja incorporar al etiquetado de las bebidas alcohólicas, sin distinción, mensajes por sus supuestos efectos cancerígenos a los que apunta un estudio  

Un fumador con una copa de Jerez sentado en una terraza de un bar del centro.

Un fumador con una copa de Jerez sentado en una terraza de un bar del centro.

Hay decenas o quizás cientos de estudios que avalan los beneficios para la salud del consumo moderado del vino. Un hábito arraigado en los países mediterráneos, asociado a su dieta y a un estilo de vida saludable que pone en cuestión la Comisión Especial de Lucha contra el Cáncer (BECA), organismo creado en 2020 por el Parlamento europeo que acaba de aprobar su informe final en el que concluye que el alcohol "es un factor de riesgo" en determinados tipos de cáncer.

El informe, basado en un único estudio científico publicado por la revista The Lancet en 2018, no hace referencia expresa al consumo de vino, pero demoniza al alcohol en general -no hay ninguna distinción, ni siquiera en función de grado, por lo que las recomendaciones de la Comisión afectan por igual al Whisky, la ginebra, el vino a la cerveza-, ya que, según la Federación Española del Vino, "se ha simplificado tanto que convierte una falsedad en una supuesta certeza que vincula la posibilidad de contraer cáncer por consumir una sola gota de vino". 

La aprobación del informe ha desatado las alarmas en el sector del vino, también en el Marco de Jerez, que se alinea con la industria europea de bebidas en su rechazo, "sin fisuras", frente a lo que consideran una seria amenaza que puede sentar un peligroso precedente, ya que BECA solicita a la Comisión Europea que adopte una serie de medidas para la reducción progresiva del consumo de alcohol, entre las que causa especial preocupación la recomendación de "incluir avisos sanitarios en el etiquetado".

Esto supondría equiparar el vino con el tabaco, vincular su consumo al riesgo para la salud con la inclusión de mensajes de advertencia como los conocidos "Fumar mata", o "Fumar le perjudica seriamente a usted y a los que están alrededor”, aprobados por Bruselas para las cajetillas de tabaco en 2003.  

El presidente del Consejo Regulador del vino de Jerez, César Saldaña, lamenta que una decisión de este calado, y que puede resultar "absolutamente contraproducente" para el sector, pueda adoptarse en base a un único estudio, contrario además al vasto cuerpo de evidencia científica que avala los efectos saludables del consumo moderado de vino.

"Debería tener mayor base científica", señala Saldaña, quien considera especialmente grave que el informe avale la suposición de que "no hay un nivel seguro", es decir, que aboga por un "consumo cero" sin dejar el más mínimo resquicio a los beneficios que se atribuyen al consumo moderado del vino.

"Es un tema delicado", sostiene el responsable del Consejo, quien espera una oposición firme de los europarlamentarios de los países del arco mediterráneo en lo que considera un "conflicto de visiones entre el norte de Europa, donde el alcohol, aunque sirve para recaudar muchos impuestos, se concibe como algo nocivo y pecaminoso que hay que erradicar, y el sur de Europa, donde determinadas bebidas como el vino se consideran un alimento que forma parte de su cultura y de una dieta saludable".

El informe, para colmo del sector, también recomienda subir los impuestos para lograr la bajada del consumo.

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