Jerónimo Roldán Rosa | Periodista

"Es triste que en la radio de hoy día, la programación local esté tan devaluada"

  • Con más de 60 años de carrera profesional, el jerezano ha sido una de las voces más reconocidas en la ciudad dentro de la información, en especial en el deporte y el mundo del toro

Jerónimo Roldán posa en la hemeroteca de Diario de Jerez.

Jerónimo Roldán posa en la hemeroteca de Diario de Jerez.

Jerónimo Roldán Rosa (Jerez, 1949) es, sin duda alguna, uno de los informadores más veteranos de esta ciudad. Conocido por su trascendencia a nivel deportivo y sobre todo en el mundo taurino, repasamos con él algunas de sus historias, que recuerda con detalle gracias a su exquisita memoria.

–¿Quién es Jerónimo Roldán?

–Bueno, yo vengo de una familia bien conocida en Jerez, sobre todo en el gremio de la construcción, con cuatro cinco generaciones dedicada a este negocio como empresarios. Además, siempre han tenido muchos vínculos sociales en la ciudad y han contribuido a su evolución y desarrollo con muchas construcciones de inmuebles.

–O sea que usted tuvo una infancia buena...

–Sí, me eduqué en el colegio de los Marianistas y ahí desarrollé toda mi vida, donde por cierto fui muy feliz y donde nació mi vocación periodística.

–Siendo hijo de constructor, ¿qué opinión tenía su familia cuando le comentó que quería ser periodista?

–Bueno, no fue fácil, estamos hablando de una época distinta. Recuerdo lo que decía mi tío Jerónimo, el de la Casa Rosa: ‘Este quiere vivir del cuento’, porque no se creía que me iba a dedicar al periodismo. Al principio, se lo tomaron a broma. Date cuenta que toda mi familia estaba vinculada a la construcción. Somos cuatro hermanos y el mayor es ingeniero de caminos, el que va después, arquitecto superior, mi hermana es graduada social pero está casada con un ingeniero de caminos...o sea, que está todo relacionado. Por genética, a mí me gustaba la construcción, incluso muchas veces le decía a mis hermanos que a mí me gustaba más que ellos (risas).

–¿Y le ha dado muchos disgustos su profesión?

–Como todo, he tenido buenos momentos y también malos. Sin embargo, yo ahí siempre he tenido bastante carácter para imponerme cuando llegó la adversidad. Además, soy muy creyente y eso me ayuda.

–Usted ha trabajado en prensa, en radio y en televisión....

–Sí, he tenido esa suerte y he disfrutado con todo. Lo único que no he hecho nunca ha sido la radio musical.

–¿Cómo empezó a trabajar?

–Pues gracias a Daroca del Val, que era director de la Voz del Sur. Yo era amigo de su hijo Alejandro y de Rafael García del Sastre, y un día le comentaron a Daroca del Val que yo organizaba todas las cosas del fútbol en los Marianistas, así que me propuso trabajar. Tenía 17 años, estamos hablando a principios de los años 60, y me puse a cubrir primero el fútbol y después me encomendaron sucesos, cosas de otros deportes...en fin, hacía de todo.

–Usted ha tenido grandes maestros en su profesión...

–La verdad es que sí, aprendí de Daroca de Val, y también de Montero Galvache, de quien recibí el perfecto conocimiento de la gran riqueza de epítetos que dominaba de la lengua española. También de los muchos compañeros que me he encontrado en mi carrera.

–¿Dónde coincidió con Montero Galvache?

–En ABC. En 1968, ABC puso una delegación en Jerez, bajo la dirección de Montero Galvache, y allí comencé junto a Carlos Vergara y Miguel Rubio Caballero. Estuve muchos años, aunque también alternándolo con Radio Jerez, donde empecé en 1967, primero en la Plaza de las Angustias, luego en calle Caracuel y posteriormente en la calle Guadalete. Fue mi amigo Antonio Pérez Sauci, que estaba de subdirector en Diario de Cádiz, y Carlos Vergara, se empeñaron en que entrara en Radio Jerez. La verdad es que a nivel laboral, nunca tuve que pedir trabajo, todo me fue llegando.

Otra imagen de Jerónimo Roldán. Otra imagen de Jerónimo Roldán.

Otra imagen de Jerónimo Roldán.

–¿Cómo era la profesión en aquel entonces?

–Yo he conocido la edad de piedra del periodismo, la prehistoria (risas). Nosotros nos íbamos a las tres o las cuatro del periódico. He vivido todas las etapas, desde la linotipia a la fundición del plomo, incluso he visto a mi amigo Antonio Benítez Manosalbas trabajar en el huecograbado. Ahora, con las nuevas tecnologías, es todo más fácil, porque antes había que esperar hasta que se revelasen las fotos o te las enviaran de Madrid.

–Cuando una persona se ha dedicado tanto tiempo a la información, ¿cuesta dar el paso al lado?

–A mí no me ha costado, es algo que tenía asumido. Llega un momento en el que uno tiene que dar un paso al lado y dejar a los jóvenes. Al revés, ahora aprovecho para hacer otras cosas. Lo que sí me gusta es estar informado, tanto de lo local como de lo que ocurre en el país.

–¿Para ser periodista hay que tener vocación?

–Sí, por encima de todo, y si se tienen raíces, mucho mejor. Hay que tener dedicación y mucha constancia, porque se trabaja muchas horas. Hoy día mucho más, porque los jóvenes cada vez lo tienen más complicado, y porque a veces la independencia brilla por su ausencia.

–Usted que ha estado 33 años en radio, ¿qué opina de la actual?

–Pues que a nivel local está devaluada. Antes había una programación local amplia, pero ahora no. Hoy día, en Jerez, los únicos medios que pueden dar información local durante 24 horas son Onda Jerez Radio y Onda Jerez TV, porque las demás, incluida Canal Sur, tiene limitada la programación local. Antes era distinto y creo que eso se ha perdido. Está claro que actualmente la televisión manda, pero en ciertos momentos, la radio sigue siendo la radio.

–A lo largo de su vida ha entrevistado a mucha gente, ¿ha habido alguna que le ha marcado?

–Mira, hay una que me hizo ilusión y fue entrevistar a Mario Moreno ‘Cantinflas’ en el año 1985. Después, tengo la satisfacción de haber entrevistado a Matías Prats, que incluso me pidió el pregón que hice yo del Trofeo Ramón de Carranza en 1993. De hecho, me nombró varias veces en el que hizo él. Era un maestro, y recuerdo aquella frase suya que decía, ‘la mejor improvisación era la que se preparaba’ (risas).

–(...)

–Recuerdo también las primeras entrevistas a Paco Cepero y a Manuel Morao que hice en La Hoja de los Lunes; a Rocío Jurado e incluso a Di Stéfano, una vez que vino a un Carranza. Entonces no había jefes de prensa y en el Hotel Atlántico, me acerqué y me la concedió.

Ahora es impensable entrevistar a alguien a pie de campo, así están los programas que sólo hay tertulias”

–Es verdad lo que dice, porque ahora es impensable entrevistar a alguien así...

–En eso hemos perdido mucho. Fíjate que a mí siempre me ha encantado estar a pie de campo. Recuerdo cuando Antonio Merino y yo entrevistábamos a los jugadores justo después de hacer un cambio. Ya eso no lo hacen ni las televisiones. Otra prueba son los programas nacionales de radio, que al no poder hablar con ningún jugador o entrenador, se han convertido en tertulias y cada uno cuenta su vida. A veces parece una pelea de grillos, cuando el objetivo de la radio es formar, informar y entretener.

–Al fútbol, que es muy ingrato, le dedicó muchos años de su vida, ¿mereció la pena?

–Yo creo que sí, de hecho todavía conservo buenos amigos dentro del fútbol en Jerez y en la provincia. Aún recuerdo cuando, siendo un chaval, iban a visitarme a la radio entrenadores como Ventura Martínez, Paquirrini o Pepe Valera. La verdad es que siempre tuve debilidad por el trabajo de los entrenadores y he tenido buena relación con gente como el argentino Mareque, Negrillo, Rosado, Dunai, Del Sol, Moncho, Quintana, Alés, Carlos Orue, Pepe Márquez, Paco Lara, Luis Durán, Alvarado o Dominguito, que falleció hace poco.

–Y de futbolistas, ¿cuál le ha impactado más?

–A nivel local me quedo con Antonio Vega, aunque le faltó romper del todo. También a Dieguito, y ya los más recientes como Güiza, Kiko, Quique Romero, Poyatos o al chaval que tiene el Cádiz, Javi Hernández, que es de Jerez.

–Los dirigentes de antes, ¿eran más accesibles que los de ahora?

–Bueno, yo me he topado con muchos personajes, muy singulares, pero que eran simpáticos y te atendían. Yo he llegado a montar un programa con dirigentes en Navidad, al no haber información, y el primero que aparecía era Irigoyen, que venía a Jerez. También recuerdo a Andrés Reyes, que era muy impulsivo, o Pablo Porro, otro presidente del Xerez CD, al que le gustaba mucho salir en los medios. También me he encontrado con personas muy accesibles de otras partes de la sociedad, como Álvaro Domecq Díez y su hijo Álvaro Domecq, con ganaderos, con toreros...

–¿Es más agradecido el mundo del toro que el del deporte?

–Es más respetuoso, quizás porque la gente en el toro sabe que la vida de una persona está en juego.

–Si tuviera que quedarse con un momento en el mundo del deporte...

–En Jerez, me quedo con el ascenso a Primera División.

–¿Y en el toreo?

–Bueno, he asistido a momentos inolvidables con el Juli, como la de 2012, o las de José Tomás o Rafael de Paula. Te digo una cosa, de los toreros que más me han impactado y que me han puesto el corazón en la boca, han sido Paco Ojeda y José Tomás. También Jesulín de Ubrique, que tenía buen temple, Currillo, con buena clase, Antonio Ordóñez, Paco Camino, Ruiz Miguel, Parada, Marismeño, Galloso, Antonio Lozano, Lusi Parra ‘Jerezano’ o el astro Juan José Padilla, que ha sido el torero más regular en Jerez.

–¿Cuántos años ha dedicado al mundo de los toros?

–Desde 1972 cuando empecé a hacer retransmisiones taurinas enRadio Jerez. Luego, a partir de 1978, hacía el programa de toros. También en Onda Jerez Televisión estuve 14 años con el programa de toros.

–¿Cómo ve en la actualidad el mundo del toro?

–Bueno, a los toros le ha hecho mucho daño la crisis de 2008 y luego la pandemia. Parece que ahora, en las primeras plazas, la cosa se va recuperando, pero se está perdiendo afición. Cada vez hay menos festejos de promoción, menos novilladas con picadores, y claro, esto es una cadena y esta situación ha hecho a los ganaderos reducir su ganadería. También ahora la gente se ha acostumbrado a las figuras mediáticas y si no están en un cartel, ya no van.

He tenido maestros, gente como Daroca del Val, Montero Galvache y compañeros de los que aprendí mucho”

–¿Faltan entonces figuras?

–Quizás ahora se tarda más en renovar a las figuras, ahora el escalafón tarda más en renovarse que en otros tiempos. Decía Pepe Luis Vázquez que ‘ahora los toreros duran mucho’ (risas).

–Hay mucha gente que lo desconoce, pero usted estuvo mucho tiempo haciendo información flamenca...

–Sí, hice mucho en ABC, y también con Antonio Núñez, que cuando él no podía en la radio, me mandaba a mí para presentar. Inauguré la Peña La Bulería con El Borrico, e hice muchas presentaciones, incluso en el año 76 hice el Pregón Flamenco de la Semana Santa de Jerez, que organiza los Cernícalos; y en 1977, al de Arcos, gracias a Antonio Benítez.

–(...)

–Mi familia siempre ha sido buena aficionada, de hecho, recuerdo fiestas en mi casa con artistas de Jerez, y también en casa de un primo de mi padre, Onofre Lorente, en la calle Clavel. Allí escuché por primera vez a Terremoto y Borrico, y otras veces a Paco Cepero y Diamante Negro, e incluso a María Vargas.

–Usted fue uno de los impulsores del famoso trofeo ‘Manuel Deportista’...

–Sí, es algo de lo que me siento orgulloso, de haber organizado durante 33 años el Trofeo Manuel Deportista que alcanzó el máximo nivel de popularidad en el fútbol de categorías promesas.

–Antes ha mencionado a algunos de los compañeros con los que ha coincidido, ¿en qué le influyeron?

–De todas las personas se aprende, y yo he tenido muy buenos compañeros. Recuerdo ahora a personas como Antonio Merino, que era un gran amigo, Gabriel Mateos, Eduardo Duarte, Marciano Breña, Pedro Rollán, Paco Lobatón, Jaime Cantizano, David Gallardo, Manolo Reguera, Antonio Moure padre José Rechi y José María Sanchez, Ángel Revaliente...Aprendí también mucho de los compañeros de Onda Jerez, que me acercaron a las nuevas tecnologías, desde Alberto Márquez a Fulgencio Arias, Rafael Fonteseca, Ana Carrión, Pili Hierro, Rocío Tinajero o Anabel Padilla, que en paz descanse.

–Usted ha vivido diferentes etapas de Jerez, su ciudad natal, ¿cómo la ve actualmente?

–Bueno, Jerez está claro que hoy por hoy vive fundamentalmente del turismo, ya no es como antes con las bodegas. A mí lo que me duele realmente es que los jóvenes se tengan que ir de su tierra, también porque hay mucha precariedad laboral.

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