Jerez

El joven que sobrevivió al incendio dice que "no había velas encendidas"

  • "Sólo deseo que mi hermana, mi único pilar en esta vida, sane y podamos despedirnos de nuestros seres queridos"

  • "Me despertaron los gritos, después, humo y un calor terrible"

De izquierda a derecha, Manuel Catalán, Noelia Amador, Jesús Catalán y, a la derecha, su hermana Cristina.

De izquierda a derecha, Manuel Catalán, Noelia Amador, Jesús Catalán y, a la derecha, su hermana Cristina.

Jesús Catalán ya está en planta. Él y su hermana Cristina lograron salir con vida del incendio que destrozó una vivienda de la urbanización La Marquesa la noche del 28 al 29 de diciembre, aunque lo lograron sufriendo gravísimas heridas. Fue el pasado lunes cuando, por fin, Jesús abandonó las instalaciones de la UCI donde fue atendido de numerosas quemaduras en cara, manos, brazos, costado y daños pulmonares por inhalación de humos. Atrás deja a su hermana Cristina, que sigue ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos, así como a tres personas a las que ayer mismo calificaba como "tres de los cuatro pilares de mi vida". Se refiere a Noelia, su novia, y sus padres, que perdieron la vida en el desgraciado y luctuoso suceso.

"Lo primero que recuerdo -dice seriamente emocionado- fueron los gritos de mis padres. Fue levantarme, salir y darme cuenta que había un calor impresionante en toda la casa, humo por todas partes pero no había llamas". Eran las cuatro de la mañana aproximadamente. Apenas tres horas antes habían llegado a la vivienda de sus padres tras terminar de trabajar para ir preparando la celebración de la cercana Nochevieja. Él y Noelia cerraron el negocio que regentan en la plaza Algodonales de la popular barriada de La Granja. A la una entraron en la vivienda y encontraron a su madre durmiendo en el salón. No la despertaron y ambos se marcharon a dormir al piso superior. "Ella no se iba a dormir hasta que todos llegábamos a casa. Se iba a levantar temprano y la dejé allí descansando". Cuando todo acabó, la madre de Jesús fue encontrada en el pasillo de la vivienda. No tuvo tiempo para avanzar más. El humo la abatió.

Mucho se ha hablado en los medios de comunicación de las posibles causas del incendio. Jesús Catalán es taxativo cuando señala que "la gente ha dicho muchas tonterías acerca de que si unas velas habían provocado el incendio. No es así. Las velas estaban todas apagadas. Jamás se nos ocurría irnos a dormir dejando velas encendidas en el patio", apunta a la vez que señala que el origen pudo estar en la alargadera que permitía estar encendido al árbol de Navidad que estaba en el patio techado. Ayer señaló a este medio que "se trataba de un árbol viejo, lo queríamos cambiar, además no llevaba luces por encima, sino que las lleva incluidas a través de unas ramas que tienen fibra óptica". "O fueron las lucecitas del árbol o la alargadera", asegura duramente emocionado. Tampoco solía quedarse encendido, pero quizás alguien lo tocó pues la alargadera cumplía varias funciones además de dar luz al árbol.

Salir de la casa, rememoraba ayer este joven cofrade jerezano, fue casi imposible. Llamó a sus familiares, les intentó ayudar, pero fue imposible, tal era la carga tóxica del humo que había llenado la vivienda. "Las ventanas tenían rejas, es cierto, pero todas ellas se podían abrir con un llavero que todo el mundo sabía dónde se encontraba, pero no se podía respirar". Fue imposible llegar a la salida.

Pese a lo duro del trance, Jesús Catalán aún debe afrontar momentos duros "como despedirme de mis seres queridos, que no he podido hacerlo aún". Aún le resta vivir su parte del duelo pero mirando siempre hacia la UCI, donde sigue su hermana: "Está sedada, intubada y todavía le están limpiando los pulmones".

Las muestras de afecto que ha recibido la familia Catalán Cardoso han sido innumerables. "En el hospital no nos han dejado solos ni un momento, además me han comentado la enorme cantidad de gente que acudió al entierro de mis padres y al de Noelia. Les doy las gracias por las muestras de apoyo. Ahora lo único que deseo es que Cris se recupere porque mi hermana es mi vida. Me han quitado tres pilares de la vida pero a ella la han dejado conmigo".

Este jerezano aún no sabe qué hará con la tienda de alimentación 'Kata' que regentaba con su novia Noelia. "No me veo con fuerzas", refería ayer a este medio.

Lo que sí tiene absolutamente claro es que la asociación cofrade de 'Jesús El Pobre' se puede considerar ya desaparecida. La imagen ha sufrido daños, de la Virgen ya no queda nada... Pero no es sólo eso. Es que era una asociación muy familiar y... La doy por perdida".

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