Jerez

Tres jóvenes rescatan a dos niñas y su abuela de un incendio en un piso

  • Heroica intervención de unos muchachos ante un fuego en un bloque de la plaza Ubrique, de La Granja antigua · "Nos íbamos a asfixiar", dice Abraham Grilo

Tres jóvenes rescataron ayer a dos niñas de corta edad y a su abuela después de declarara un incendio en su vivienda, en el bloque número 5 de la plaza de Ubrique, de La Granja. El suceso ocurrió sobre las 17:40 horas de ayer. Abuela y niñas salieron ilesas gracias a la heroica intervención de los jóvenes, con edades entre los 17 y 20 años, como resaltaban los vecinos de la popular barriada. Otros ochenta vecinos, aproximadamente, abandonaron el bloque ante los avisos.

Dos de los muchachos, Abraham Grilo, de 18 años, y su compañero Manuel Sánchez, de 17, dijeron a este periódico que "estábamos todos sentados abajo, en un escaloncito (frente a la casa que se quemó). De pronto ¡¡quillo,quillo, qué peste, qué peste... Huele a algo muy, muy quemado!!", explicó Grilo, aún nervioso. "Miramos para arriba y vimos que el primero estaba ardiendo. Antonio, de aquí del barrio, se metió por la ventana y nos abrió la puerta". Antonio sufrió una intoxicación por humo y tuvo que ser trasladado al hospital por el 061. Ambos permanecieron junto al equipo sanitario que atendía a su colega.

Su compañero Manuel Sánchez agrega que "no vean cómo olía aquéllo. Bajamos a las niñas en los brazos, luego ayudamos a la abuela a bajar, aunque ella bajó por su pie, y llamamos a todos los pisos para avisar. Intentamos echarle agua al fuego, pero había un montón de humo ya. Nos íbamos a asfixiar". Los dos ratifican que Antonio, cuyo apellido no recordaban entre el tumulto, dijeron que "él ha sido quien ha tragado más humo. Se empapó de agua para intentar apagar el fuego, pero estaba muy prendido y ya había mucho humo". Sánchez agrega que el intoxicado "escaló hasta la ventana y entró en la casa. Nos abrió la puerta y vimos a las dos niñas, aunque estaba todo lleno de humo, las bajamos y luego ayudamos a la abuela".

Los bomberos tardaron en poder acceder a la plaza Ubrique, indican varios vecinos, que no los culpabilizan, sino al Ayuntamiento: las entradas al lugar estaban taponadas por coches que hubo que mover a toda prisa entre bomberos, vecinos y numerosos policías locales.

Se ignora qué causas provocaron el fuego, que provocó destrozos importantes en el piso siniestrado y otros menores en el resto. Grilo explica que "lo que yo vi lleno de llamas era un mueble, pero... Vete a saber". La madre de las dos criaturas, entre los tres y cinco años de edad, había bajado momentos antes a comprar unos dulces en la misma La Granja. Ella y la abuela sollozaban presas de la ansiedad en uno de los bancos de piedra de la plaza Ubrique. Necesitaron asistencia médica.

Carmen Román, una de las inquilinas de la vivienda, relata que "nos dijeron que todos para afuera. Salid corriendo, todo el mundo a la calle. Llegué al segundo, tapándome la cara y pude bajar. Los muchachos entraron y abrieron la ventana. Todo estaba lleno de humo y, la verdad, es que estoy un poco cogida ¿Cree usted que eso es malo?". Su amiga Mari Paz García manifiesta que "el humo era impresionante. Los muchachos han sacado a las dos niñas para fuera. Luego bajaron también a la abuela".

Bomberos y fuerzas de seguridad acordonaron el bloque y casi toda la plaza. Los expertos del 085 tuvieron un duro trabajo para sofocar el incendio, refrigerar el edificio, ventilarlo y comprobar posibles daños estructurales. Uno de ellos sufrió quemaduras leves.Como señalaban los muchachos y las vecinas, el fuego estaba muy vivo cuando pudieron acceder a la casa. Los profesionales del 085 recordaban que en ese caso es mejor permanecer en la vivienda, ya que el humo inunda el hueco de la escalera y la hace irrespirable.

El propietario de la casa, que algunas personas identificaban como Javier, no quería hacer declaraciones. Aún estaba impresionado por el suceso. Minutos después decía a sus amigos que "le den por cu... a la casa. Lo bueno es que todos están bien, ya habrá tiempo para hablar con el seguro".

El bloque afectado está en proceso de rehabilitación gracias a un programa de la Junta. Esa reforma ayudó a mitigar los estragos del incendio, ya que el hueco que se ha realizado para instalar un ascensor, evacuó gran cantidad de humo. Los vecinos se mostraban todavía perplejos por la decidida intervención de los jóvenes y agradecían a los bomberos haber hecho todo lo que pudieron.

La nota simpática, una vez que se disipó el ambiente, fue la aparición de otro vecino... que no se había enterado de nada. Tan tranquilo, y entre las miradas de reproche y ternura de su mujer, sólo acertó a decir, con máxima tranquilidad, que "estaba en el cuarto con el ordenador y no me he enterado de nada. Tenía la puerta cerrada. Oí todas las sirenas y todo el follón, pero pensaba que era en otro lado". Su cara cambió de color cuandio vio los destrozos que el fuego había causado en el bloque donde los bomberos y policías locales seguían trabajando una hora después .

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